Garbiñe, de nuevo en la semifinal
La jugadora española suma una nueva semifinal tras su final en Doha, demostrando su gran nivel en esta gira previa a Indian Wells.
De menos a más, desquiciando mentalmente a una top-10 como Caroline Garcia y con una sonrisa comedida y concentrada para despedirse del público. Garbiñe Muguruza está cerca de morder metal y lo sabe. En un encuentro que dominó mental y tenísticamente, gestionando con enorme solvencia y concentración la ventaja que se procuró en la primera manga, la campeona de Wimbledon cruza a las semifinales en Dubai para intentar levantar el título en los dos próximos días.
Fue un partido de los que ya caracterizan a una gran Garbiñe. La española es élite no sólo por su capacidad para definir puntos o jugar de manera ofensiva, sino por sumar en multitud de diferentes intercambios y en muchos momentos de juego y de partido. En la igualdad, citándose con Garcia seis días después de verse las caras en Doha, Muguruza adapta su juego a la pista, dando un paso adelante cuando la pelota y el tiro recibido se lo permite, y uno atrás cuando la rival manda desde el resto o el servicio y el punto demanda temple y piernas.
La concentración marca el tenis de Muguruza. Si está dentro de cada pelota, se observa con nitidez que va a competir hasta el final. Sus piernas flexionan para levantar bolas planas, la movilidad es innegociable y activa sus transiciones para aprovechar bolas cortas. Sabe cuando atacar, defender, finiquitar o elaborar. En un primer parcial muy igualado, los precedentes juegan a su favor. Garcia juega peor los puntos decisivos de la primera manga, en parte porque Garbiñe encuentra el primer servicio y la serenidad para incidir en los detalles.
Es con 7-5 cuando Garcia pide la asistencia de su entrenador. Con la mirada distraida, la francesa está sufriendo sobre la pista, y el arranque del segundo parcial explica la diferencia que el tenis y la competitividad de ambas se distancia aún más. Una rotura de servicio dura la resistencia de la tenista gala, que entrega la 'cuchara' mientras Garbiñe camina sin perder un ápice de concentración. Su servicio no es del todo regular, pero sí su devolución, impecable durante toda la noche, acelera y consume juegos para sellar la contienda.
Tras su gran torneo de Doha, necesario para recuperar las sensaciones perdidas en Australia y tras la lesión, la jugadora española se encamina para conformar un segundo tramo de temporada enormemente positivo. Esperando rival, que saldrá del duelo ruso entre Vesnina y Kasatkina, Muguruza quiere reinar en Dubai. Y va por muy buen camino.