Federer: “Las expectativas son bajas, habrá que ver cómo estoy”

Roger Federer ha pasado por rueda de prensa en Miami y ha hablado sobre cómo se lesionó, su recuperación, sus sensaciones ante Delpo y la igualdad económica entre sexos.

Ya tenemos al genio de Basilea de vuelta. El suizo Roger Federer está en Miami para disputar su primer torneo desde el Abierto de Australia y desde que sufrió una lesión de menisco que le obligó a pasar por el quirófano por primera vez en su carrera. Federer ha hablado largo y tendido en una multitudinaria rueda de prensa ante los medios sobre lo accidental de su lesión, mientras jugaba con sus hijos, sobre la siempre dura e inquietante recuperación a una operación y además sobre su inminente debut ante nada más y nada menos que Juan Martín Del Potro, con quien ha mantenido grandes duelos a lo largo de su carrera.

El actual número 3 del mundo cuenta qué ocurrió en aquella tarde en la que todo se torció. “Fue tan solo un día después de jugar ante Djokovic (semifinales del Abierto de Australia). Recuerdo que me desperté, fui a preparar el baño a las niñas e hice un movimiento muy simple para girarme, que habré hecho un millón de veces antes. De repente oí un chasquido en mi rodilla”. Federer a pesar de esa extraña sensación no alteró su rutina y no se preocupó en exceso. “Fuimos después a pasear al zoo. La pierna se me hinchó. A la vuelta en Suiza, fui a hacerme una resonancia magnética y fue cuando un médico me dijo que tenía que ser operado”, relataba el ex número 1.

Momentos duros y de incertidumbre para Roger, sensaciones que apenas sí había vivido durante su carrera. “Cuando recibí la noticia de que tenía que someterme a una operación y tras hablar con mi doctor, sabía que era la única solución para salir de esa. En el hospital, cuando estaba a punto de ir hacia el quirófano, me puse bastante nervioso y triste por todo. Al despertar y ver mi rodilla, pensé: ‘Esto no se parece a mi pierna. No me puedo creer que haya tenido una operación. Y espero que pueda salir bien de esa situación’. Ahí es cuando yo me asusté”, se sincera Federer.

“Entonces, uno o dos días después ya no tuve más dolor”, explica el suizo. Me di cuenta que podía volver a mover ya la pierna. Tienes que aprender a manejar las muletas, lo que yo no había hecho desde antes de 2005, cuando sufrí un desgarro de los ligamentos del pie. Tienes que dar pasitos de bebé. De forma muy rápida evolucionas de ir en muletas a andar, a saltar y a esprintar. Es increíble ver tal progreso que he podido llevar a cabo en un período muy corto de tiempo”, explica la raqueta de Basilea.

Toda vez que Federer ha vuelto a estar listo para competir y tras acelerar su vuelta a las pistas, el primer test serio le sobreviene casi sin posibilidad de entrar en calor. Juan Martín Del Potro, todo un miura en otro tiempo y que ahora intenta volver por sus fueros, será su primer rival en el Miami Open. “Me siento con muchas ganas. Ansioso por saber cómo voy a reaccionar. Si va a ser diferente al día a día. En cualquier caso las expectativas son bajas, lo que es bueno, habrá que ir viendo como iré", dice Federer.

“Me gusta Juan Martín. Hemos tenido muy buenos partidos durante estos años, París dos veces a cinco sets, US Open obviamente también”, repasa el suizo. Y se alegra por el regreso del argentino. “Es fantástico verle de vuelta. Sinceramente no le he visto jugar nada desde que volvió, por lo que no estoy muy seguro de lo que puedo esperarme de él, incluso a pesar de que mi entrenador fue a verle jugar en su anterior partido. Lo que tendré que hacer es centrarme y focalizarme en mi propio juego y lidiar con los problemas que he tenido durante este tiempo”, cierra Roger.

Por último, el suizo también tocó el tema que fue la comidilla durante la semana pasada en Indian Wells, a raíz de las declaraciones del ya ex director del torneo Raymond Moore sobre el supuesto aprovechamiento del tenis femenino de los éxitos del masculino y las diferencias económicas que apoyaba Djokovic. “Estoy absolutamente de acuerdo con que haya igualdad económica. Cuando yo peleaba por el incremento de la dotación económica de los torneos, especialmente al nivel de Grand Slams, era consciente de que eso tendría un impacto en el tenis femenino, de lo que yo estaba muy contento. Tanto el tenis masculino como el femenino crecieron a la vez en ese sentido”, ha comentado Federer.

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