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Garbiñe Muguruza: “Me gusta la popularidad”
La española admite que le gusta ser reconocida por sus logros profesionales y confiesa que “le gustan” las críticas y que su equipo “le dé caña”.
Garbiñe Muguruza ya es una de las grandes estrellas del circuito femenino y su vida profesional y personal ha cambiado notoriamente en los últimos años. Muguruza está contenta con la fama y popularidad que está adquiriendo a nivel mundial y toda la parafernalia que rodea al tenis. “A mí me gusta, es una parte del deporte que no me incomoda, quizás porque ya desde pequeñita he tenido un tipo de facilidad para desenvolverme y al final forma parte de mi trabajo”, confiesa la española que agrega que “es mejor quererlo que estar amargado por ello”. “Que te admiren como deportista es genial. Cuando sientes a la gente más cerca es que estás consiguiendo lo que persigues”, explica en una entrevista concedida a Mundo Deportivo.
Garbiñe está lidiando con la presión de ser una estrella reconocida mundialmente y con que la gente ponga expectativas muy alta en ella. También, a lo que se exhibe es a más críticas y halagos por parte de la gente, de su equipo y de los aficionados. “Las críticas son buenas, y la gente de mi equipo siempre es muy crítica. Sólo hay una, dos o tres que estén arriba y el margen para serlo es muy pequeño. Por eso es mejor que tu equipo profesional te dé caña, aunque claro que es bueno también oír algún halago. Eso sí, al final te rodeas de mucha gente que dice cosas y lo que es importante es seguir tocando con los pies con el suelo. Si no, te vas rápido de ahí arriba”, admite la oriunda de Caracas.

Uno que se fue de su equipo fue Alejo Mancisidor, el entrenador que la acompañó los últimos años, el que apostó por ella y quien la llevó a disputar la final de Wimbledon el pasado mes de junio. Muguruza quiso dejar claro el porqué de la decisión de romper relación con el entrenador vasco tras disputar la final del Grand Slam más prestigioso del mundo. “Si miramos sólo ese resultado no se entiende. Pero hubiera pasado igual, es un tema indiferente al resultado de Wimbledon. Formaba parte de un proceso que se iba a acabar. Con los años uno quiere un cambio, así que fue lo que se dio. Con Sumyk busqué algo completamente diferente, a alguien que haya vivido lo que es el top de verdad. Entrenó a una número uno bastante tiempo (Azarenka) y esa experiencia es única. Y di ese paso extra que buscaba y que creía me hacía falta”.
“Dicen que los más talentosos pecan de ser vagos. Pero nada llega por casualidad, el que está arriba es porque se lo ha trabajado y no por su cara bonita. Cierto que tengo unas buenas condiciones para jugar, seguro, pero estoy trabajando para no desaprovecharlas. Quiero ver hasta dónde puedo llegar para cuando esto se acabe pensar ‘llegué hasta aquí y ese fue mi máximo. Chao’”.

Muguruza dice que se fija mucho en lo que hacen los tenistas. “Observo mucho al resto , sobre todo a los buenos: qué hacen, cómo entrenan, calientan, qué hacen antes y después de los partidos, lo que comen; los detalles marcan la distancia porque todos los ‘top ten’ juegan bien la tenis”.
Por último, Garbiñe no es de las que piensen que se está perdiendo muchas cosas de jóvenes de su edad por la responsabilidad que conlleva ser una estrella mundial. “Yo podré dejarme cosas por vivir, pero a cuánta gente de mi edad no le gustaría poder viajar, vivir del deporte, jugar ante miles de personas en grandes estadios. Es una vida que a mucha gente le gustaría vivir. Realmente me siento afortunada, no creo que me esté perdiendo nada. A mucha gente le gustaría estar en mi piel”, sentencia.