Grigor Dimitrov: "Espero en 2016 no cometer los mismos errores del 2015"
El búlgaro hace una fuerte autocrítica sobre la presente temporada y comenta cómo le afectaron diferentes aspectos de dentro y fuera de la pista en este 2015.
Grigor Dimitrov es una de las estrellas del ATP 250 que se realiza esta misma semana en Estocolmo. El búlgaro fue entrevistado por parte de la organización y decidió comentar diferentes cosas que le gustan, que le relajan y también aprovechó para analizar un mediocre 2015. El ex 'Baby Federer' hace una fuerte autocrítica de lo acontecido en la presente temporada.
Dimitrov parece un chico tranquilo, un hombre que disfruta haciendo planes relajados y viviendo cada momento. “Disfruto dando un paseo, cocinando o cogiendo el coche y conduciendo sin rumbo. Son cosas que las considero como un ‘buen remedio’ y que me relajan cuando estoy de vuelta en casa”, comenta el búlgaro quien añade que pasar tiempo con su familia también lo hace feliz y que confiesa que en ocasiones cocina “para impresionar”.
El joven, ubicado en el puesto 26º del ranking mundial, considera que ‘su’ ciudad es, a día de hoy, Montecarlo. Pasar unos días en el Principado es ‘estar en casa’. “Llevo un año y medio viviendo allí. Está en Europa, puedes ir a cualquier lado desde ahí, tiene una gran ubicación para mí porque cuando vuelvo de los torneos es muy tranquilo, hay buenas pistas de tenis y todo es muy fácil”.
Dimitrov no se considera una persona con demasiadas manías. “Soy supersticioso pero no hasta volverme loco. Por ejemplo me ducho siempre en la misma ducha en un vestuario, a veces no piso según qué líneas pero no soy exageradamente supersticioso”.
La mejor raqueta búlgara considera que tiene unas metas “muy simples”. “Jugar mejor y mejor. Empecé bien la temporada en Australia, tuve mis chances contra Andy (Murray), pero luego se torció todo. Tras ese partido perdí algo de confianza, luego introduje unos cambios en mi raqueta y tuve varios cambios fuera de la pista. Por eso creo que todo esto me apartó un poco de todo lo que hubiera querido hacer durante este año. Empecé a fallar en los entrenamientos, también algo de físico y esto hizo que no jugara un muy buen tenis”, confiesa el tenista que empezó al borde de los 10 mejores en 2015 y ahora está cerca de salir de los primeros treinta puestos del ranking. “Espero no repetir los mismo errores nuevamente”.
El pasado mes de septiembre, Dimitrov comenzó a trabajar con Franco Davín, el ex entrenador de Juan Martín del Potro. El búlgaro ve en el argentino una fuente de inspiración y sabiduría que le puede aportar una mejora sustancial a su tenis. “Estuvo en mi punto de mira durante mucho tiempo”. “Quiero que finalicemos todo para saber que tenemos las mismas perspectivas sobre el tenis, hacer el trabajo que los dos creemos y empezar desde ahí”.
Dimitrov quiere cerrar el año con buenas sensaciones, prepararse a conciencia para el 2016 y pegar el golpe definitivo en el circuito mundial el año que viene. ¿Se viene una nueva era para el búlgaro?