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Un infierno para los hombres

Juanma Muñoz - 4 sept 2015 | 14:35

12 hombres se han retirado en Nueva York durante las dos primeras rondas, lo que supone un récord en un Grand Slam desde el comienzo de la era Open

“Partidos al mejor de cinco sets con este calor es algo ridículo. ¡Acabad con este sufrimiento!”. Ivo Karlovic, tras perder en el tie-break del quinto set contra Jiri Vesely, expresaba en twitter su furia por las condiciones de juego en el US Open.


El trato desigual que hombres y mujeres reciben ante el calor en el US Open vuelve a ser centro de atención ante un hecho significativo: 12 de los 14 abandonos sumados en el torneo han tenido lugar en el cuadro masculino. Aunque no todos ellos sean debidos al calor y la humedad, la influencia de las condiciones climatológicas en esta disparidad ha sido evidente.

Esta desigualdad tiene su origen en la diferente reglamentación de la WTA y la ATP. Mientras la asociación femenina de tenistas permite que una jugadora interrumpa el partido antes del comienzo del tercer set si el ‘índice de calor’ supera los 30.1 grados, la masculina no regula este aspecto.

US Open.

Sin embargo, cada torneo de Grand Slam tiene discrecionalidad en este asunto. Sin ir más lejos, el Open de Australia aplica su propia regla del calor extremo tanto a hombres como a mujeres, pero el US Open se limita a heredar la normativa de la ATP y la WTA. De este modo, cierra los ojos ante una diferencia sustancial: mientras los partidos del circuito masculino se disputan al mejor de tres sets, un partido de Grand Slam puede exigir hasta cinco.

La temperatura máxima del jueves en Nueva York rondó los 34 grados centígrados, lo que permitió la aplicación de la regla del calor en los partidos femeninos. Mientras, en el torneo masculino, nada cambió. La gran víctima de las condiciones climatológicas fue Jack Sock, el número 2 estadounidense, que necesitó asistencia para abandonar la pista. Dominaba a Ruben Bemelmans por dos sets a uno, pero su condición física se deterioró notablemente en los minutos siguientes: fuertes calambres, mareos y una debilidad que suponía un peligro para su salud, lo que provocó su retirada del torneo.

Sock.

Mientras algunos tenistas exigen un cambio en la reglamentación, otros como Roger Federer opinan que “no hay excusas” a pesar de estas condiciones. Las previsiones meteorológicas indican temperaturas más moderadas en los próximos días, aunque éstas podrían volver a subir a partir del lunes. El debate sobre el calor vuelve a estar encima de la mesa del US Open.