WTA Finals Shenzen 2019: Análisis de las ocho clasificadas

Tras el ingreso a última hora de Belinda Bencic, analizamos la temporada y cómo llegan las ocho clasificadas para las Finales de Shenzen.

Las 8 mejores raquetas de la temporada 2019. Fuente. WTA
Las 8 mejores raquetas de la temporada 2019. Fuente. WTA

A falta de una semana para la celebración de las WTA Finals de Shenzen –todavía nos queda disfrutar del WTA Elite Trophy de Zhuhai– ya conocemos a las ocho jugadoras que saltarán de inicio a los dos grupos que veremos competir en el último evento del año. Por orden de registro: Ashleigh Barty, Karolina Pliskova, Naomi Osaka, Simona Halep, Bianca Andreescu, Petra Kvitova, Elina Svitolina y Belinda Bencic. La suiza fue la última en coger su billete y dejar fuera a otras candidatas como Kiki Bertens o Serena Williams, quien llevaba sin competir desde el US Open y no tenía mucha pinta de querer jugar el torneo. Así pues, vamos con un análisis conciso y directo del año que han tenido cada una de estas ocho raquetas, las ocho mejores de la temporada 2019.

Ashleigh Barty (54 victorias – 12 derrotas)

La mejor tenista de la temporada regular, sin ninguna duda. Capaz de rendir bien en cada época del año, de ser competitiva en todas las superficies y, lo más importante, de levantar trofeos de gran envergadura. Al final, ellos son los que te llevan al número 1 de la Race y del ranking WTA, el premio por conquistar las grandes plazas. Barty lo hizo en el WTA Premier Mandatory de Miami, en Roland Garros y en el WTA Premier de Birmingham. Muchos creían que terminaría el año con la lengua fuera, pero en Asía firmó semifinales en Wuhan y final en Beijing.

Una tenista diferente, casi de otra época, con un talento natural que le permite generar tenis varios escalones por encima de sus rivales, eso sí, sin descuidar la potencia y la agresividad. Un puñetazo sobre la mesa en toda regla hecho realidad esta temporada, una jugadora que pasó de luchar por ser algún día top10, a convertirse en la mejor raqueta del vestuario. Será de las más peligrosas en Shenzen, sin duda.

Karolina Pliskova (50 victorias – 15 derrotas)

La jugadora con más títulos del año no podía faltar a la última cita del mismo. La checa ha vuelto a demostrar lo mejor y lo peor de su perfil. Por una parte, lo peligrosa y completa que se ha vuelto, juegue el torneo que juegue, siempre hay que contar con ella. La parte negativa es esa necesidad imperial de dar un paso al frente en Grand Slams, un capítulo que no termina de llegar. Esta vez la vimos gobernando en el WTA Premier de Brisbane nada más arrancar el calendario, en el WTA Premier 5 de Roma sobre tierra batida, en la hierba del WTA Premier de Eastbourne y, hace unas semanas, en el WTA Premier de Zhengzhou. Todoterreno Pliskova, excepto en las grandes citas.

Con el paso de los años y una gran ayuda de sus entrenadoras, Karolina ha ido enterrando esos artículos que la colocaban como una simple sacadora. Luego se dijo que solamente sabía pegarle duro desde el fondo, y así sucesivamente, cada temporada se ha ido quitando capas hasta mostrarse como una tenista completa que en ocasiones sufre la condición de ser algo fría en pista. Después de dos temporadas consecutivas haciendo semifinales en Singapur, esta vez buscará romper su techo en Shenzen.

Naomi Osaka (39 victorias – 13 derrotas)

Después de la tempestad, viene la calma. O al revés, también valdría. 2019 ha sido un curso de transición para la japonesa, un año donde ha sufrido el vértigo del ranking y la presión habitual de ser siempre la rival a batir. Dos Grand Slams consecutivos eran mucho alimento que digerir, el colapso era incluso necesario. Pero es tan buena que todos lo sabíamos: era cuestión de tiempo que volviera pos sus fueros. Empezó el año ganando el Open de Australia y lo ha terminado encadenando coronas en el WTA Premier de Osaka y el WTA Premier 5 de Beijing, siendo profeta en su tierra. Nada mejor para quitarse las espinas y llegar con confianza al último baile.

El año pasado ya la tuvimos en Singapur, aunque fue solamente de manera presencial. Tres partidos, tres derrotas. Naomi se fue con muy mal sabor de boca y eso es lo que quiere cambiar en Shenzen, mostrando una candidatura mucho más seria y madura. Llega con más determinación que ninguna en finales disputadas/ganadas, un buen factor al que agarrarse en momentos crudos.

Simona Halep (42 victorias – 15 derrotas)

A toro pasado, podemos confirmar que el cambio de entrenador no le vino del todo bien a Simona Halep. Más que el cambio, el hecho de no tener a su lado a Darren Cahill. Pese a ello y, sin ser su temporada más regular, la rumana ha logrado seguir escribiendo la historia. Solo un título en estos diez meses de competición… el mejor de todos. Campeona en Wimbledon venciendo a Serena Williams de manera contundente en la final, ¿qué más se puede pedir? Siendo ella, seguramente podría haber perdido un poco más, pero ni Mertens en Doha, ni Bertens en Madrid le dejaron ampliar su palmarés.

De una forma u otra, Simona ya cuenta en su maleta con esa veteranía con la que moldear a su gusto un calendario, sabe cómo apretar en momentos clave y en qué etapas darse un respiro. Antes no era así, pero desde que ganó Roland Garros ya avisó que su avaricia competitiva iba a sufrir un pequeño bajón. En Shenzen, donde solamente están las mejores, esperemos que el deseo por ganar la motive a poner todo el fuego que lleva dentro.

Bianca Andreescu (48 victorias – 6 derrotas)

La gran revelación de la temporada tampoco podía faltar en este último baile. Hablamos de una mujer que arrancó el año siendo la 152º del ranking para luego estar casi cinco meses sin perder un partido en el circuito. Números de una referente, esto es en lo que se ha convertido Andreescu en menos de un año. Su 2019 arrancó con un subcampeonato en Auckland y eso ya fue un aviso de lo que vendría después. Campeona en WTA Premier Mandatory de Indian Wells, del WTA Premier 5 de Toronto y del US Open. Arrasando a quien se pusiera por delante, esa era la mejor forma de asegurarse una plaza entre las ocho mejores.

Teniendo en cuenta que será debutante en este tipo de formato, lo normal es pensar que le pueda quedar un poco grande esta cita. Pero claro, teniendo en cuenta la madurez con la que afrontó retos anteriores este mismo curso, sumado a ese estilo de juego que vuelve loca a las rivales, podemos contar con Bianca prácticamente para todo. Para caer eliminada en la zona de grupos o para salir campeona el último domingo.

Petra Kvitova (37 victorias – 13 derrotas)

Al igual que ocurre con Halep, tampoco fue éste el año de Kvitova. Y es raro, porque aunque siga teniendo esa barrera en los torneos de Grand Slam, suele ser habitual verla terminar con más títulos y victorias que nadie. Esta vez tocó sumar menos triunfos (37) y tan solo dos coronas (WTA Premier de Sydney y WTA Premier de Stuttgart), aunque sí se quedó muy cerca en el Open de Australia de levantar el que hubiera sido su mayor trofeo en los últimos cinco años, además de haberse instalado en lo más alto del ranking. No pudo ser, aun así el curso ha vuelto a ser notable para la checa.

En cuanto a experiencia en las WTA Finals, Petra será la mujer que más participaciones guarde en la mochila de las ocho finalistas. Incluso hubo un año donde encontró la fórmula para llevarse el título (2011), aunque ha llovido mucho desde entonces. Las condiciones estarán de su parte, hace falta saber si nos encontraremos con una Kvitova lista para la guerra o esa otra Kvitova más desganada que de vez en cuando también salta a escena.

Elina Svitolina (35 victorias – 21 derrotas)

La vigente campeona regresa al lugar de los hechos, aunque no exactamente. Svitolina defiende título como maestra, pero no será en Singapur, sede conde cerró, con la corona en su cabeza, un serial de cinco temporadas poniendo allí el fin de fiesta. Ahora toca moverse a Shenzen, donde su nombre volverá a sonar con fuerza, aunque más por el peso de esa conquista que por los números logrados este año. Ella misma acepta que 2019 no ha sido un buen ejercicio, sin títulos capturados, ni siquiera finales disputadas. De hecho, la ucrania es la jugadora con menos triunfos hasta el momento de las ocho presentes. Eso sí, en el amor le van las cosas bien.

Si hiciéramos una encuesta a pie de calle, puede que su nombre fuera el que más débil suene de cara a las quinielas, pero el hecho de ser la campeona es suficiente para tenerla en cuenta desde el inicio. Dependerá en gran parte del grupo en el que caiga y de ese primer partido donde refleje qué tipo de Elina nos toca presenciar esta vez.

Belinda Bencic (48 victorias – 23 derrotas) [A FALTA DE UN PARTIDO]

Casi sobre la bocina, la suiza de 22 años logró amarrar el último billete a Shenzen con su pase a la final del WTA de Moscú, un torneo que a estas horas todavía no sabemos en qué manos caerá. Su eliminación en la primera ronda de Linz le hizo verse fuera, pero una gran semana en Rusia le ha hecho dejar atrás a sus dos grandes perseguidoras: Serena Williams y Kiki Bertens. Una tenista con un historial cargado de lesiones y dudas que por fin recibe su lugar entre las grandes.

Podemos entender su figura como la cenicienta del grupo. No quiero decir que sea peor que el resto, o que tenga menos opciones, sino desde un prisma que la sitúe como esa tenista que llega sin miedos, a disfrutar y sin nada que perder. Esta es una fórmula que aquí ha tenido bastante éxito en los últimos años, dejándonos campeonas inesperadas como Cibulkova, Radwanska o Wozniacki. En unos días sabremos dónde está el techo de Bencic en esta última prueba de 2019.

¿Y vosotros qué pensáis? ¿Quién llega mejor a estas WTA Finals? ¿Quién será la sorpresa? ¿Y la decepción?

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