Cachín: "La ATP ha sido egoísta con los jugadores"

El argentino profundiza para Punto de Break en muchísimos aspectos de la vida diaria de un tenista y propone diversos cambios de cara al futuro

Pedro Cachín, durante el ATP de Córdoba. Fuente: Córdoba Open
Pedro Cachín, durante el ATP de Córdoba. Fuente: Córdoba Open

Con tan solo cinco minutos de charla te das cuenta de que Pedro Cachín (Córdoba, Argentina, 12 de abril de 1995) es un fanático de este deporte. Y digo fanático en el buen sentido de la palabra, como alguien que está concienciado y preocupado por los problemas que ejercer su pasión conlleva en la actualidad. Hablar con él supone una conversación diferente, en la que estás enfrascado desde el minuto uno y de la que te hace partícipe a través de explicaciones, ejemplos y preguntas.

El entorno ayuda a ello, pero la sencillez y la humildad de Pedro más aún. Sevilla un día lo vio ganar su primer gran título, allá por el 2015, pero también caer en una espiral negativa propia de las expectativas puestas por él mismo. Este año, Cachín no pudo superar su partido de segunda ronda, pero eso no cambió un ápice su predisposición a charlar sobre aspectos que ambos consideramos importantes. Ver a un tenista como él abrirse sobre qué significa tener presión, posibles cambios en la estructura de la ATP o rememorar experiencias pasadas es una experiencia fascinante. En busca de recuperar el camino correcto tras una lesión en el tobillo que le ha alejado de la competición, el argentino es consciente de lo que necesita y confía en que el tiempo y la experiencia hagan el resto. Sus confesiones crean una entrevista larga, pero que merece la pena.

CN: ¿Tuviste algún ídolo o referente cuando empezaste?

PC: Cuando yo era muy joven, Argentina estaba en un momento de lead del tenis, tenía muchos grandes jugadores. Uno en particular me costaría decirte, casi ni me acuerdo, pero el más cercano geográficamente, era David Nalbandián. Él es de Córdoba, yo soy de Córdoba, y nos generaba a los cordobeses algo más que los demás. No quiere decir que jugase mejor… yo creo que sí, que tenía más talento que los demás, pero los demás quizás trabajaban un poco más. Ya conocemos a David, fue tres del mundo, finalista de Wimbledon, semifinalista de Roland Garros. Lo que pasa es que apuntar a ser un Nalbandián… es imposible. David tenía algo que parecía innato. Por lo que he escuchado, sin embargo, entrenaba muy poco, había partidos de Copa Davis que ni los preparaba y que sin embargo entraba y los ganaba fácil. Apuntar a eso es algo imposible, no quiere decir que no puedas fijarte en tema de golpes, de buscar soluciones durante un punto. Cuando eres chico, eso sí, no te enteras de qué es todo eso cuando te fijas en él, te fijas en lo lindo que juega y demás.

Hoy día, Juan Martín (Del Potro) es un ejemplo para los demás. Alguien que se sobrepuso a todo tipo de situaciones y cada vez que volvió de ellas, volvió lo mejor posible. Te pongo un ejemplo: yo me acabo de lesionar hace dos meses y medio, un ligamento en el tobillo… y cuesta mucho volver, cuesta muchísimo. No es solo el tiempo que pierdes en la lesión, sino el tiempo de quitarte el miedo en la pista más tarde. Juan Martín es un referente, no solo para mí sino para el deporte: representa muchas cosas en una. Triunfo, superación…

Vienes de Sudamérica, y hoy en día el tenis es un deporte dominado por los anglosajones. De hecho, en el Board de la ATP no hay ningún sudamericano.

Sudamérica en sí ya está un poco lejos no solo del tenis, casi que de todo. Pasan cosas que quizás no se ven tanto en Europa. No quiere decir que se viva mal, ojo. Allí se vive con mucha pasión en todo. Hablando del propio Del Potro, Juan Martín contaba una anécdota, en su momento, de que en el poco tiempo que compitió por culpa de las lesiones probablemente tenga muchas más millas viajadas que Nadal, Federer y demás… ¿por qué? Cada vez que jugaba tres torneos volvía a Argentina. Argentina, Europa, ahora volvía de nuevo, América, China. Los demás se quedan por Europa, sí que en septiembre se van a América, pero Argentina está mucho más lejos, queda algo alejado de todo y cuesta más apostar en el deporte.

Hay muy pocos torneos en Sudamérica. Challengers no se si llegará a haber 10 anuales, son muy pocos para ser todo en un año. Eso quiere decir que se mueve todo en Europa. Si quieres ser tenista, tienes que pasar por Europa.

Tú, precisamente, sabes bien de lo que hablas porque te mudaste a Barcelona en su momento. Imagino que dejar atrás todo te ha hecho más fuerte.

Yo lo hice porque me salió una oportunidad, con Álex (Corretja) y su empresa. En su momento no era tan consciente de todo lo que conllevaba ese cambio. No sé si hubiese crecido más o menos en lo tenístico (el hecho de haberme venido o quedado), pero en lo personal, fuera de la cancha, me ahorré cinco o diez años. Le gané a la vida cinco años, por decirlo así. La comodidad que me dio venir a Barcelona, que por otro lado también me quitó muchas comodidades como no poder ir a tomar mates con mis amigos, me la da el hecho de decir: vale, hoy juego dobles en Sevilla, si pierdo, mañana estoy en casa. No te dices antes del partido: da igual si pierdes porque te vas a casa, pero sí que te puede acomodar un poco.

Algo bueno tiene que tener dejarlo todo en Argentina para venir a Barcelona, y si lo pones en la balanza, una de las cosas buenas es haber ganado aprendizaje fuera de la cancha y todo esto. Todo lo que me quita el no haber estado con mi familia me lo da por otro lado.

Se podría decir que la victoria en Sevilla, en 2015, podría haber sido el punto de inflexión de tu carrera. Fue una semana mágica, le ganaste a Carreño en la final… pero tú mismo admitiste que después sufriste una especie de “depresión postítulo”.

Yo era muy joven en aquel momento. Vengo de una ciudad muy pequeña, me considero bastante humilde. Tras esa victoria me aparecieron en el teléfono cien mensajes en diez minutos. Toda la Argentina hablaba de mí, porque tenía 20 años y hacía mucho tiempo que un chico argentino y de 20 años no ganaba un Challenger, y era el único, más o menos, joven que en ese momento estaba top-200. Había gente, eh: Schwartzman, Argüello… pero ellos eran un poco más grandes, ya tenían al menos 23.

Todo eso no lo supe llevar, no lo supe manejar. Recuerdo que al día siguiente, nada más terminé acá, a las 4 de la tarde ya estaba en Banja Luka. Terminé un sábado noche, viajé un domingo y martes 10 de la mañana ya estaba jugando de nuevo la primera ronda de Banja Luka. Perdí ahí y todos los que habían mandado mensajes antes… ahora no tenía ninguno. Empecé a querer demostrarme a mí mismo que tenía que ganar, y no, no tenía que ganar sí o sí solo porque gané un Challenger la semana anterior. En aquel momento no lo sabía, no lo supe manejar, pero bueno, todo forma parte de una experiencia. Hoy día sé que si me toca hacer un título o hacer una final no hay que descentrarse y seguir por donde uno viene.

Por desgracia, a ti te ha tocado enfrentar bastantes lesiones. Qué cuesta más de las dos cosas que mencionaste antes: el tiempo que estás en casa, sin poder hacer nada en el sofá, ¿o esa vuelta a la competición en la que ves que las cosas no salen cómo quieres?

Yo tuve dos lesiones, no tan graves como uno se imagina pero una sí fue una fisura en una vértebra que me conllevó cuatro meses sin competir, y como siempre digo, cuatro meses más para estar a nivel de competición. Creo que cuesta más aceptar la lesión en el momento en el que te lesionas, parar de nuevo y pasar de estar en un torneo a estar en tu casa tirado. En ese momento, al menos, tienes a la gente de tu alrededor y buscas formas de pasar el tiempo. Por ejemplo, a mí me gusta la cocina y busco cursos online de cocina. Te pones a buscar cosas para que la cabeza no esté todo el tiempo en la angustia de no poder competir.

El postlesión supone volver a competir, pero con miedo. También depende de la gravedad de la lesión. Si quieres prevenirlo muy bien te tomas mucho más tiempo; vuelves y casi que juegas sin miedo, pero te lleva mucho tiempo. Para mí, este es mi cuarto torneo después de mi última lesión y todavía algo me queda de ella. Se me ve al 100%, pero yo siento que no estoy ahí aún, hay bolas en las que aún no tengo la confianza para pisar fuerte en mi tobillo, no sé si va a responder bien si hay algún problema con la cancha… a veces ambas cosas pueden tomar el mismo tiempo, pero creo que es peor el momento en el que te lesionas.

Todos los tenistas a quienes he preguntado, todos, me han dicho que cualquiera puede ganar a cualquiera. Por ejemplo, el 200 sabe que puede ganar al 100, e incluso el 400 al 200. Esa es la diferencia que han notado en Challengers desde hace unos años. ¿De acuerdo?

Estoy de acuerdo y no solo en Challengers, yo te voy a poner otro ejemplo. Saca a Federer, Nadal, Djokovic, Medvedev… ¿quién gana un Grand Slam? Yo no sé que contestarte. Quitas a esos 4 y no sé a quién decirte. En los Challengers, al haber muchos más torneos de este tipo que torneos ATP, hay muchos más jugadores que compiten, con lo cual un jugador que viene descansado y le van bien las condiciones lo puede conseguir. Además, cambian mucho más las condiciones. Por ejemplo, hoy en Sevilla estamos jugando con una bola y la semana que viene yo me voy a Italia y juego con una bola totalmente diferente.

Digamos que prácticamente todos los torneos de Challenger tienen una bola distinta.

Cada torneo es dueño de la bola, puede hacer lo que quiere con ella. La semana que viene algunos se van a Rumanía y otros a Biella, Italia. Yo me voy a Italia y siempre se necesitan unos días de adaptación a ver qué tal van. Obviamente, si uno se siente bien y está preparado, lo acepta y juega con lo que hay.

En el circuito ATP, a veces, algunos torneos de la misma gira pueden tener la misma pelota, pero es cierto que aquí no prestamos atención a ese hecho, que en este circuito cada torneo es diferente.

Normalmente cada torneo es diferente. Es muy difícil que no sea diferente. En ATP, por ejemplo, creo que en la gira de tierra, Barcelona, Madrid, Roma, en todos los torneos menos en Roland Garros se juega con esta bola (Dunlop Fort). Eso también a uno lo ayuda, a nivel de articulaciones, para prevenir lesiones de codo u hombro… hay bolas que son más duras, otras más blandas. Es un mundo al que ya estamos acostumbrados y no ponemos excusas porque a todos nos pasa lo mismo, es para todos, pero es complicado. Por ejemplo, aquí a Alcaraz le puede ir genial con esta bola, pero luego va a Biella y la cancha no le gusta, hay un poquito más de altura y la bola le dispara como loco y no le gusta. ¿Qué pasa? Que puede perder en primera ronda tranquilamente.

Por eso, la gente se sorprende mucho con algunos resultados, piensa: “cómo puede ser, la semana lo vi y estaba jugando una barbaridad” y tres días después pierde 6-1, 6-2 con alguien que estaba 300 puestos atrás. Entonces, uno de los motivos, que no digo que sea el único, puede estar ahí.

Me gusta hablar de esto porque es algo que, como espectadores, podemos llegar a tener interiorizado, pero la realidad es que puede ser duro para los tenistas.

Igual que en este torneo hay un tipo de encordador con una máquina, por ejemplo, y en el próximo hay otro tipo de encordador con una máquina distinta. De todos modos, es algo que pasa y son cosas muy pequeñas, a todos nos pasa lo mismo. A unos les hace mejor y a otros peor en su juego.

Me voy a ir al torneo de Córdoba. Recuerdo que los momentos postpartido con tu abuelo se hicieron bastante virales. ¿Qué supuso para ti, no solo ganar dos partidos ante top-100 como Carreño o Norrie, sino especialmente hacerlo enfrente de tu familia?

Mi abuelo se hizo superfanático del tenis todos estos años. Yo con mi abuelo, cuando igual tenía 76 años, viajé desde Córdoba a Miami a jugar la Orange Bowl con él solo, de entrenador. Íbamos en auto y se la bancó siempre. Normalmente los abuelos ayudan mucho a los nietos y a mí me ayudó muchísimo porque en muchos torneos iba solo con él, ahora me lo llevé a él y a mi abuela al Us Open, por ejemplo. Para ellos, el hecho de llegar arriba es estar en este tipo de torneos, no tiene por qué ser top-100. Para ellos es un triunfo muy grande el estar en estos torneos, el haber ganado tantos partidos, conocido tanto mundo… son tan nobles que se conforman, no con poco digamos, pero sí con verme en estos escenarios sin necesidad de pisar la Arthur Ashe.

Hablamos antes de esa depresión postítulo que supuso Sevilla. En Córdoba ganaste tus dos primeros partidos ATP, en casa, ¿te ocurrió algo parecido?

No. Recuerdo que hice una rueda de prensa tras perder ante Londero y dije que tocaba volver a la normalidad, a volver a viajar a ciudades que quizás no conoce nadie, a que no te vayan a buscar al aeropuerto, a que no funcione todo perfecto. El título en Sevilla me ayudó mucho a tratar este tipo de situaciones. Otra cosa es que después de esas victorias yo no me haya sentido bien, o he tratado de hacer más de lo que tocaba y no he encontrado mi juego, cosas así… pero en tema mental no me pasó nada en concreto. Y menos mal, porque hacer cuartos de final de un ATP, en ese momento me di cuenta de lo que conlleva y mueve a la gente hacer algo así. ¡Y solo son cuartos! Hay gente que hace eso a diario.

ITF World Tennis Tour. Un año después, todos los jugadores con los que he hablado se muestran de acuerdo en que ha sido un año perdido. Siempre te he visto bastante involucrado peleando contra el tema. ¿Qué balance y qué opinión tienes de ello?

Era una crónica de una muerte anunciada. Desde el año pasado, en el que juego en Madrid y voy a firmar para disputar la previa, se empieza a comentar que había una reunión de la ATP para cambiar la zona de abajo, Futures y demás. Yo en ese momento me sentí un poco identificado, en aquella época jugaba algunos Futures y bastantes Challengers, no como ahora que juego todo Challengers. Al sentirme involucrado, me acuerdo de que escribí una carta. Decía que a los involucrados no se les había presentado nada. Todavía no sabíamos cómo iba a funcionar, si nos iba a afectar a todos… a nosotros no nos mandaron nada, ni un e-mail. Normalmente te envían algo, por el players board… nada. No llegó nada.

Una parte de la ATP, que en ese momento y que aún sigue actualmente, lo decidió. Lo que más me molestó es que esa gente no se puso en la piel de lo que un día fueron. Porque todos ellos pasaron por los Futures en su momento. Todos pasamos por ahí. Muy pocos saltaron los Futures en dos semanas. Y ya que sufriste, que sabes lo que es, ¿por qué no quitas el egoísmo y piensas un poco en los demás? Lo que yo pensé en ese momento, y lo que pensamos los demás, es que la ATP fue un poco egoísta en tomar esa decisión sin preguntar absolutamente nada a los involucrados.

También has vivido de primera mano las modificaciones en los Challengers. Tú mismamente denunciaste públicamente esos cambios, en Mallorca no hubo ni tan siquiera gente apuntada para jugar la fase previa.

Creo, por cómo funciona ahora, que una persona cualquiera sin haber agarrado una raqueta en su vida, en una semana como la de Mallorca podría haber pagado la suma correspondiente de dinero y haber jugado una qualy de Challenger. Y quién te dice que, por no haber partidos, no pasa al cuadro final… no sé en qué le beneficia a la ATP que una persona que no juega entre como si nada en un cuadro final. ¿Si hay soluciones? Obviamente que las hay. Llevamos muchos años jugando de una manera que, en principio, nos iba muy bien. Siempre ha habido una diferencia económica, pero eso es algo que quizás se acepta, va aparte. Es un tema de dinero, quizás el torneo no puede pagar tanto… pero la estructura está clara. Está ahí.

Si había algo a mejorar en los Challengers era el aspecto económico. Subir algo más, por ejemplo: una qualy de Challenger que tiene el corte en el 450 del mundo, que el 400 del mundo vaya a jugar una semana y se vaya el primer día y pierda dinero… creo que no debería pasar. Es duro, especialmente para el jugador. Se mueve mucho dinero, la ATP tiene mucho dinero y creo que pueden apostar un poco más por esto. Ellos hicieron este cambio, no sé si está mal o bien, pero como involucrado te digo: casi todas las semanas, un sábado o un domingo en el que la gente puede ver tenis… ahora no hay tenis. No hay previas, solo ves entrenamientos. ¿Qué le beneficia a la ATP o al torneo que, un sábado en el que la gente puede ver tenis porque tiene tiempo libre, no haya? Para mí, el torneo sale perdiendo: el bar no puede vender tantas aguas, tantas bebidas o tantas cervezas. Un lunes a las 12 del mediodía, ¿quién puede ir a ver tenis? Si es horario laboral.

Creo que la solución puede ser probar estos cuadros, dándole la posibilidad a 16 jugadores más, pero por lo menos hacer una qualy de 16. Bajas el número de jugadores, tienes un cuadro principal de 48 y luego en vez de 32 tienes a 16 tenistas. Eso no me parece mal. Le das hospitalidad a 16 más…

Y esos 16 tenistas no quitan plazas en torneos Futures a otros.

Exacto, no quitan nada. Creo que una de las soluciones es esa, pasar la qualy de 4 a 16 tenistas. El sábado y el domingo juegan la qualy y la gente tiene para ir a ver al 400 del mundo un sábado y al 400 contra el 350 un domingo. Se lo pasan bien los jugadores, la gente y hasta el del bar, salen ganando todos.

Has hablado del aspecto económico. Tú estuviste en Nueva York. ¿De verdad se empieza a meter presión a los Grand Slams y se habla de redistribución de dinero en el vestuario? ¿Lo ves posible o una utopía?

A ver… los Grand Slams son los que mantienen la economía de, sobre todo la ITF y del tenis, por decir algo. Se mueve mucho dinero. Yo estuve en muy pocos Grand Slams pero imagino que entre jugadores muchas cosas se hablan. Aquí en Challengers yo hablo con compañeros, tenemos dilemas y llegamos a la conclusión de que no alcanza con lo que hay: no solo eso, pierdes dinero. Un deporte que, en principio, mueve tanto dinero… no se sabe por qué hay tanta desigualdad con gente que es muy buena.

¿Quiénes son muy buenos en el tenis? ¿Los top-100? Entonces yo me considero muy bueno porque le gané a varios top-100. ¿Por qué yo no? Ojo, ellos se lo ganaron y están ahí, pero si es por vender juego y tenis, más de uno acá en Challengers tiene para vender muchísimo. Hay mucha desigualdad, eso es seguro. Ahora bien, que se llegue a un acuerdo en el futuro que favorezca a los jugadores… no sabría decirte, porque no le favorece a la ATP y hoy en día los que mandan son los que mandan. No hay mucho para hacer, y menos para nosotros. La única opción es hacer un boicot y parar una semana. Yo te diría que eso es imposible, porque imagínate a un argentino hablando con un serbio, no nos entendemos. ¿Cómo confío yo en vos, si no te conozco? Ponte que le digo, “esta semana paramos, paramos porque vamos a hacerle un boicot a la ATP”. A lo mejor a él le interesa que muchos paremos, más posibilidades de ganar un torneo.

Se pueden hacer reuniones. ¿Viste a alguien de la ATP, un tour mánager, preguntando e interesándose por aquí? Hay en muy pocos Challengers. Está el supervisor, que ha de estar por ley, pero en muy pocos torneos viene alguien que te pregunta cómo están las cosas, normalmente solo están en los Challengers más grandes.

Pasando a un tema personal, imagino que ahora estás en busca de kilometraje y sensaciones tras tu última lesión, pero ¿qué le falta a Pedro Cachín para volver a rondar su mejor posición histórica?

El tenis se decide en pocas semanas, pero tienes que ser muy consistente. Ganando tres semanas al año puedes ponerte 190, pero tienes que continuar, porque al año siguiente tienes la presión de ganar de nuevo esa semana. Si no hiciste nada en lo que resta del año, es inútil. Es mejor la gente consistente, que hace cuartos-cuartos-semis-campeón, que alguien que hace campeón-primera-segunda-campeón-primera-campeón. Falta mucha consistencia, hablando de mí. No pongo de excusa la lesión, es parte del tenis, todos nos lesionamos y no es nada nuevo. Hay que bancársela en los días malos, en los días de viento, confiar en uno mismo, tener consistencia… porque si estás aquí, jugando Challengers, eso significa que tienes buen tenis. Hay que buscar la consistencia anual, hacer semanas consecutivas buenas.

Te voy a hacer una última pregunta que da que pensar, hilando con el tema central de la entrevista. ¿Si pudieses hacer un solo cambio en el calendario o la estructura de la ATP, cuál sería?

En el momento que estoy yo, subiría económicamente Futures y Challengers. Me parece que en cuestión de puntos están muy bien repartidos. Quizás en algún que otro ATP500, como Hamburgo, donde por ganar primera ronda ganas 45 puntos mientras que una final de Challenger te da 43 o algo así… uf. Hay mucho nivel en Challenger para llegar a la final, hay mucho nivel también en ATP, pero 45 puntos los puedes conseguir, quizás, porque se te retira alguien… pero bueno, en puntaje no tengo casi nada que decir.

Económicamente, te pongo un ejemplo que está en la cabeza de muchos jugadores, tan fácil pero tan difícil a la vez. En las previas de Grand Slams entran desde el 105 hasta el 240 o así. Tienes 130 jugadores que, yo considero, por ranking son muy buenos en su profesión. Si en las qualies de Grand Slam, ojo, no quiero decir que se cobre poco, pero si en vez de cobrar en primera ronda en torno a $11,000, consigues $20,000, en la siguiente ronda haces $30,000, al que pierde en tercera ronda le das $40,000 y ese dinero proviene de que al campeón le das 2 millones y medio en lugar de 3 millones, con solo eso ya tienes a 64 jugadores, los que pierden en primera ronda de previa, con $80,000 en el bolsillo anuales.

Es difícil, obviamente. Nadal puede decir, “¿por qué me sacan a mí $500,000?”. Es un debate de palabra, entre tú y yo. Creo que quizás subir dinero en Challengers y Futures es algo mucho más complejo, pero es que con esto tienes a 64 jugadores (ya ni te hablo de los 16 que entran al cuadro final), ponle del 160 al 230, que ya podrían, quizás, viajar con un entrenador o armar un calendario completo, además de que sería el premio por haber entrado a un Grand Slam. No se cobra poco en los Grand Slams, pero creo que esto le cambiaría muchísimo más la vida a ese jugador al que le das dinero, que al ganador del torneo que pierde. Es un formato que yo considero bastante fácil. No sé si pasará o no, en principio apuntan a eso…

¿Apuntan a eso?

En principio creo que el Us Open, el año que viene podría dar $30,000 o algo así. Pero creo que eso se debería dar en todos los Grand Slams, generan mucho dinero como para no poder hacerlo.

Por último, la batería de preguntas cortas para conocer mejor a Pedro:

Un equipo: Boca Juniors.

Un torneo: Córdoba.

Una victoria tuya: la primera este año en Córdoba ante Norrie.

Un partido: no creo que me acuerde, hay muchos partidos que uno vive emocionalmente… podría decirte la última final de Wimbledon, o la final del Us Open, partidos en los que uno comparte el deporte y la pasión.

Un amigo en el circuito: Facundo Bagnis, me llevo muy bien con casi todos los argentinos, pero con el que más me hablo es Facu.

Si no fueses tenista, serías: me encantaría ser cocinero.

¿Ganar un Grand Slam o ganar medalla de oro en los JJOO?: Mierda, qué difícil esta (risas). Personalmente, para mi carrera personal, sería ganar un Grand Slam, pero los JJOO serían algo trascendental, dejarían un legado.

Una manía: tomar mate. Más que manía, es cultura.

Una canción: en Córdoba tenemos un género que se escucha mucho, solo en Córdoba, el cuarteto. Hay muchas bandas y canciones, un ritmo muy movido, cualquiera de cuartetos.

Un sueño: llegar a vivir del tenis, disfrutarlo con los que me apoyaron desde chico y ser top-100.

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