“A Fernando le pondría mil veces el partido con Cilic, tuvo una actitud buenísima”

Entrevistamos a Quino Muñoz, actual entrenador de Verdasco. “Ahora mismo, con 35 años que tiene, lo que más me preocupa es que esté bien de cabeza”.

Quino Muñoz delante de su pista favorita en el Club de Tenis Chamartín. Fuente: Fernando Murciego
Quino Muñoz delante de su pista favorita en el Club de Tenis Chamartín. Fuente: Fernando Murciego

En la vida de cada persona, siempre hay lugares que marcan un antes y un después. Un país, un torneo, una pista. Quino Muñoz (Madrid, 1975) jamás olvidará lo que ocurrió en la Pista2 del Club de Tenis Chamartín hace casi quince años. Allí donde derrotó al Rafa Nadal más incipiente en un Campeonato por Equipos, un triunfo grabado a fuego en su archivo que él mismo nos detalla cuando el paseo por las instalaciones del club se detiene sobre esa cancha. “La primera bola de partido que tuve se me fue larga por ese pasillo”. Pero su trayectoria no solo se reduce a ese encuentro, sino que se expande a tres décadas de actividad en las que llegó a ganar más de 300 Nacionales. Actividad que decidió cesar hace unos meses para afrontar nuevos desafíos.

Como por ejemplo, guiar la carrera de Fernando Verdasco. Como por ejemplo, dirigir el renovado circuito IBP Uniuso Tennis Series. Como por ejemplo, darse un respiro después de tanto sacrificio en pista y atender a Punto de Break una semana después de aterrizar del Open de Australia, lugar donde tomó el primer trago amargo como entrenador de élite.

¿Cómo es la vida fuera de las pistas?

Lo dejé en noviembre del año pasado después de un tiempo pensándolo. Incluso llegué a notar que me estaba sobrando ese último año. Llevo desde los 14 jugando y estaba ya saturado, me gusta mucho competir pero todo tiene un final. En 2018 todavía tuve semanas de nivel, pero ya no alcanzaba la regularidad de cursos anteriores. Todo viene por la cabeza, más que por el físico.

Estando en el Open de Australia se lleva todo mejor.

La última vez que había ido a Australia fue precisamente la primera vez de Fernando, cuando le acompañé para que jugase la fase previa en 2003. He vuelto después de 16 años jugando torneos Nacionales y jugando por equipos.

¿Durante estos años, nunca te entraron ganas de subir un escalón?

No, alguna vez igual me animaba y jugaba algo en Futures, pero nada más. En el tenis, o estás entre los cien mejores o no se disfruta. Ahora creo que está todo mejor, si estás en el top150 ganas algo más de dinero, pero hace veinte años era perder dinero, no merecía la pena.

Tu estancia en la élite fue un visto y no visto.

Dejé de jugar ATP a los 28 años y pensé: ‘Bueno, ahora voy a jugar un par de añitos en Nacionales y listo’. Luego ya ves, he jugado muchísimo. Lo que no quería era que llegase un año en el que ya se me viera mal, había que cortar.

¿Qué recuerdas de tus mejores años?

Estuve 150º en 1998, año en que termino lesionándome de la rodilla. Me fui para atrás, luego en 2002 volví a acercarme al top200, pero volviendo aquel año de Australia lo pensé y dije: ‘Se acabó’. Ahí me puse a jugar Nacionales. No me arrepiento de haber tomado esa decisión porque me lo he pasado en grande jugando estos torneos.

Pero es un nivel que pasa completamente desapercibido para los medios…

¡Y eso que hay gente de mucho nivel! Yo aquí he ganado a gente que está 300, o que ha estado entre los 200 mejores del mundo hace relativamente poco. Ahora con el nuevo circuito IBP creo que vamos a darle más visibilidad. Es una manera más de ganarte la vida.

Háblame de éste circuito.

Estamos cogiendo los torneos nacionales que ya había para que tengan notoriedad y que la gente sepa que existen. Estaban muy abandonados. El que hace un torneo nacional hace un esfuerzo enorme y aquí se siente más arropado. Es como si fuera un circuito ATP pequeñito y en España.

¿No teníamos un circuito similar?

En España no, no hay un circuito Nacional así. Ahora tenemos los IBP Tennis Series, con un mínimo de 1.000€ para el campeón. Luego tenemos los Satélite, que se van a llamar Open500 y van a puntuar para el Máster, con 500€ mínimo al campeón.

Pero la gente prefiere lanzarse a la aventura en busca de puntos.

Esto ha cambiado mucho. Ahora que vengo de Australia, he visto a muchos jugadores buenísimos que han jugado Nacionales de jóvenes. Para la formación de un chico de 14-15 años, creo que es mucho mejor ponerse a jugar un Nacional que ponerse a jugar con gente de su edad, el aprendizaje va a ser mucho mayor. Otra cosa es que te metas y los ganes de calle, entonces tienes que irte arriba. Pero si no pasa eso, es tontería arruinar a tus padres yendo a ganar un punto ATP a Egipto, otro a Taiwán…

¿Cuánto lleváis con el proyecto?

En 2017 hicimos el primer año y hemos notado que cada vez tiene más acogida. Aparte de la gente joven que puede jugar, luego hay gente que viene de vuelta de los ATP y que aquí encuentran su lugar. El circuito tiene algo bueno y es que hay muchas posibilidades para mucha gente.

Suena perfecto para ese perfil de jugador veterano, algo estancado, que ve que no tiene el nivel para convivir entre gigantes.

Es así, totalmente. Como te digo, en el tenis o estás en el top100 o no es lo mismo. El año pasado tuvimos a Guillermo Olaso, que estuvo 170º en su día, y seguramente fue la primera vez que ganó dinero con el tenis. Es otra salida para vivir del tenis cuando ves que no encuentras hueco en la élite, el problema es que hacía tiempo que se había abandonado. Muchos torneos pasaron a ser Futures, se quemó mucho el sistema.

¿No tienes la sensación de que el tenis es muy caro?

Vuelve a ser caro otra vez, sí. Hubo una época en la que se podía jugar bien, pero ahora necesitas mucho dinero. Las grandes escuelas se están llenando de jugadores extranjeros, los cuales pagan muchísimo por entrenar. Entonces claro, el español de a pie que quiere jugar… ahí ya tenemos una diferencia importante. Es difícil, en España se paga poco por entrenar.

Hablemos de Verdasco. ¿Qué tal estas primeras semanas en su banquillo?

Le conozco desde que era un niño, esto es una ventaja a la hora de decirle cosas. Me llamó justo la semana que jugó el último torneo de 2018 para preguntarme si quería viajar, lo hablé con la familia y acepté. Las semanas las vamos a repartir con Diego Dinomo, así que es perfecto.

Después de un 2018 buenísimo, imagino que te habrá pedido dar un pasito más.

Sí, pero ese poco más lo está dando él. Le veo con muchas ganas, si a estas alturas tiene que ir el entrenador detrás de ti para entrenar… así no van a funcionar las cosas. Es él quien está tirando del carro, seguramente tenga esa motivación extra porque pronto va a ser papá. Entrena al 100% cada día, no hay que decirle nada, es él quien pide más.

Como entrenador tienes la responsabilidad de mejorar la etapa anterior. ¿Qué se puede mejorar a estas alturas?

Eso es verdad, son jugadores que están hechos. No voy a ponerle a sacar y volear o hacer cosas raras. Simplemente es mantener lo que ya tiene y hacer que esté al 100% de cabeza para cada partido.

¿Ante Cilic cómo le viste?

Para mí tuvo una actitud increíble. No perdió el partido por ese punto, aquello fue un momento cruel, la actitud fue buenísima en todo momento. Él quiso ganar, pero el otro también quería (risas). Si sigue por este camino no tengo dudas de que el año será muy bueno.

¿Cómo fueron las horas después de esa derrota?

Jodidas… pero todo el equipo. Pensaba que ahora no sería tan doloroso como cuando yo perdía, pero es lo mismo. Nos quedamos todos chafados, pero como lo dio todo, se quedó tranquilo. Esa noche seguramente le daría mil vueltas a ese saque, seguro. Después de un esfuerzo así siempre duele perder, pero el tenis es así, a veces también te caen partidos que igual no te tocaba ganar.

La sensación es que Fernando, ante los grandes, siempre saca su mejor versión, pero siempre se queda a las puertas de la victoria.

De nivel está muy bien, él ha ganado a todos y siempre se lo digo. Sabe cómo jugar esos partidos, aunque a veces se quede a las puertas. El año pasado ganó a gente muy buena, creo que a Federer es el único grande al que no ha ganado nunca.

Pero la gente piensa en 2009, en 2010… ¿por qué nunca fue capaz de volver a ese nivel?

El tenis no es tan fácil de explicar, seguramente ni el propio Fernando te lo pueda decir. Obviamente, él quiere volver a estar entre los diez mejores, ¿cómo no va a querer? Pero es que luego hay otra gente que también juega muy bien. Ahora mismo está el 26º del mundo, tiene 25 tíos por delante que también juegan muy bien…

Pero cuando Fernando juega bien… ¡juega muy bien!

Sí, ahí estoy de acuerdo. Pero luego ves a Cilic tirando bombas durante cuatro horas y te das cuenta que también juega muy bien. No sé, es complicado… también hay gente que ha sido muy buena y ni siquiera ha llegado a tocar el top100.

No es el caso de Verdasco.

Una vez has estado en el top10 parece que todo lo demás sabe a poco, ¡pero es que está 26 del mundo! Hay millones de personas que te firmarían estar ahí, aunque solo fuera una semana. Todas estas cosas no tienen mucha explicación. Con 35 años que tiene, ahora mismo lo que nos preocupa es que juegue cada semana a tope y no pensar más allá del próximo torneo. Lo más importante es que esté bien de cabeza, si conseguimos esto no me preocupa el tenis, porque sé que lo tiene.

¿Qué es estar bien de cabeza?

Estar bien de cabeza es jugar como lo hizo ante Cilic. El partido no lo perdió por la cabeza, lo perdió porque falló ese saque y luego falló el segundo. Pero en ningún momento bajó los brazos o se dejó ir del partido. Ese partido es el camino, se lo pondría 100.000 veces para que viera la actitud que tuvo, que fue buenísima. Obviamente, si hubiera ganado, pues hubiera estado mejor.

¿Qué te parece el tenis moderno?

El tenis ha cambiado mucho. Yo estaba en el vestuario de Australia, 16 años después, y veía que son todos animales, son armarios (risas). Como espectador ya no se ve tanto tenis, tanto toque, igual a Federer sí que se lo ves, pero ahora intentas algo de toque y te revientan la pelota en la cabeza. Todos miden 1’90, todos sacan bien… ahora mismo no me imagino a un tenista que no saque bien entrando al top10.

Piensa en un chico que esté empezando, un chico que con 19 años no pase de 1’75m. Muchos le dirán que se detenga, que no va a llegar arriba...

… pero también puedes llegar a ser 80 del mundo, que es un éxito. Cada uno tendrá sus expectativas, no por eso hay que dejar de intentarlo. Claro, si lo que quieres es ser Nº1 o Nº2, entonces conviene sacar a 220km/h.

¿Cuáles fueron tus expectativas como jugador?

Yo me fui a Barcelona a entrenar, empecé a ganar partidos y de golpe me metí entre los 150 mejores. A esa edad hay jugadores que ya son muy maduros, pero yo no lo era. Estaba ganando a gente muy buena y no me daba cuenta: Kuerten, Cañas, etc. No le di valor a lo que estaba consiguiendo, pero no todos maduran a la misma edad. Nadal era maduro con 14 años, eso es una cosa que no se controla.

Tú le ganaste a Nadal cuanto tenía 18.

Y la gente me lo recuerda muchísimo, todavía se acuerdan. Diez días después de aquel partido, Rafa ganó la Copa Davis, imagínate lo que se venía. La actitud que tenía ya era increíble.

Sé que solo era una campeonato por equipos, pero a ver quién puede contar algo así. ¿Recuerdas el marcador?

Fue 6-4 y 7-6, el tiebreak a cero. Le tuve un MP con 5-4 en el segundo set, todo el mundo pensaba que el partido se me escapaba, desperdiciar un MP con Nadal es sinónimo de acabar perdiendo… pero no, al final salió bien. Luego salió en el dobles y nos machacó, salió a matarnos (risas).

Otro partido que se te recuerda fue en los octavos de final del Godó de 1996. Te ganó Kafelnikov en tres mangas (7-6, 3-6, 6-1), pero tuviste bola para ganarle el primer set.

Sí, ¡me metió un ace! Recuerdo que el árbitro incluso bajó a ver la bola porque era muy justa, pero se la dio buena. Ahí no tuve mucho que hacer. Él ya había ganado Roland Garros y en aquel entonces era el 6º del mundo, hubiera sido bonito.

¿Cambiarías la victoria con Rafa por esta con Yevgeny?

No. Si no gané a Kafelnikov fue porque él fue mejor. La de Nadal, además, se dio después de un año muy malo, estuve seis meses parado y justo acababa de terminar de jugar los ATP. Fue muy especial, le doy mucho valor.

Nadal, Federer y Djokovic. Los tres al máximo nivel, ¿quién es mejor?

Cuando Djokovic está bien es intratable, lo dice mucha gente. Veremos en tierra, ahí Rafa es el mejor tenista de la historia, no habrá otro igual. Pero bueno, no tengo dudas de que Novak le plantará cara en tierra también, es muy bueno. Lo que está claro es que son los tres mejores que ha habido y han coincidido en la misma época.

¿Esto es bueno o es malo?

Para los demás es malo (risas). Para Zverev, imagínate, seguro que ya habría ganado un Grand Slam. Zverev está Nº4, es el mejor, pero tiene estos tres delante. Piensa en algunos números 1 del pasado, lo que hubieran ganado de haber tenido a estos tres delante…

No hace falta irse muy atrás: David Ferrer.

Vamos, yo estoy seguro de que sin estos tres, David hubiese ganado 3-4 Grand Slams, pero es que Novak te gana todo en rápida, Nadal todo en tierra… te tapan todo.

Sabemos que Fernando será padre en pocas semanas. ¿Puede acabar significando el fin de la función?

Ahora mismo es una motivación, pero es mucho más importante tener un hijo que su carrera. Cuando lo tenga se dará cuenta. A Fernando, como mínimo, le quedan un par de años al más alto nivel.

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