Ricardo Sánchez: “En España no se valora la figura del entrenador”

El técnico analiza la situación actual del tenis profesional, criticando con dureza la figura del coach: “Ahora parece que cualquiera puede ser entrenador”.

Ricardo Sánchez durante la entrevista con Fernando Murciego. Fuente: Punto de Break
Ricardo Sánchez durante la entrevista con Fernando Murciego. Fuente: Punto de Break

Parece mentira que, a estas alturas, todavía haya personas que no conozcan la figura de Ricardo Sánchez (Almería, 1959) en el tenis profesional. Entrenador español, de librillo estricto, palabra honesta y pasión infinita por este deporte. Por sus manos han pasado desde Wozniacki, hasta Verdasco. Desde Massu, hasta Jankovic. Son solo unos pocos nombres extraídos de una larla lista de jugadores que le han ido aportando conocimientos hasta alcanzar el perfil de entrenador de élite. Su nuevo reto de cara a Wimbledon tiene nombre y apellidos: Varvara Lechenko. Pero antes, el andaluz se sienta con Punto de Break para rememorar toda su historia. Una película que, como toda buen largometraje, también guarda momentos de tristeza, decepción y superación.

¿Sabrías enumerar a todos los jugadores que has entrenado?

Ufff.. he entrenado a más de 60 jugadores. Me acuerdo casi de todos, pero lo más grande fue con Jelena Jankovic, cuando la llevé al número 1 del mundo habiendo catorce jugadoras mejores que ella. Con Caroline Wozniacki estuve muy poquito tiempo, Nadia Petrova, Daniela Hantuchova, Sabine Lisicki, Monica Puig…

¿Y chicos?

Con Roberto Carretero estuve cuando ganó Hamburgo desde la fase previa. También con Jacobo Díaz, Nicolás Massú, Fernando Verdasco…

Igual no existe otro entrenador con un currículum como el tuyo…

A nivel de entrenadores españoles quizá solo Gabriel Urpí, pero es porque he entrenado tanto a mujeres como a hombres. En hombres tenemos a José Perlas o Pepo Clavet que también han entrenado a muchos chicos, pero si tenemos en cuenta la cuenta general, posiblemente sea uno de los tres entrenadores que más jugadores haya entrenado a nivel mundial.

Sin embargo, nunca has tenido un gran reconocimiento.

Aquí en España se le tiene mucho respeto y siempre se habla de Toni Nadal, es muy buen entrenador y ha hecho un gran trabajo con Rafa, pero solo ha entrenado a Rafa. En mi caso, he entrenado a muchísima gente y los he llevado arriba. También te digo, si tú me das un Renault 5 yo no puedo devolverte un Fórmula Uno, no nos equivoquemos. El entrenador puede ser muy bueno pero siempre dependerá del jugador que lleve al lado.

Háblame del sistema que utilizas con tus jugadores.

Con mi sistema lo que consigo es obtener un jugador muy completo: sólido, que defienda bien, que domine con la derecha y que entre a volear. En España siempre hemos tenido la característica de jugar muy bien de fondo de pista, pero yo he vivido seis años en Estados Unidos y otros seis en Colombia, así que decidí mejorar mi sistema para ser más resolutivo en la red y entrar más veces con la volea.

El perfil clásico de jugador español terrícola ha muerto.

No es que haya muerto, pero los especialistas de tierra batida ya no existen. Antes iban 30 jugadores a ganar Roland Garros; ahora va Rafa y si Rafa se lesiona, pues ganará otro. Especialistas de superficies ya solo hay de pista rápida, aunque el verdadero jugador es el de tierra, que es donde se hacen las jugadas. En pista de hierba es todo una mentira, hay solo cuatro torneos al año, no puede haber especialistas, ganará el que mejor se adapte. En este caso, Federer. Pienso que se debería de jugar más sobre tierra batida porque es donde se elabora más el tenis, donde se crean más jugadas. Ahora juegas con Karlovic e Isner, te meten 30 aces y acabas el partido sin sudar.

¿Qué otros sistema hay?

En España cada entrenador tiene su librillo. Está feo que hable de mí, pero viajar tantos años ha hecho que vaya cogiendo lo mejor de cada sitio y así consiga un jugador muy completo, sobre todo con mucho hincapié en el saque y en el resto, lo más importante en el tenis de hoy en día. Lo que nunca he visto en las Academias es un sistema que a mí me haya impresionado.

Hombre, alguno especial habrás visto…

En las academias norteamericanas, por ejemplo, siempre hay mucha gente, pegan muchos gritos y llevan todos gafas… pero es todo puro marketing americano. Claro, por algunas pasan 10.000 jugadores al año, ¿cómo no van a salir jugadores? Y algunos llegan ya hechos. Menos mal que llegó José Higueras a la USTA y se empezaron a hacer mejor las cosas.

Una vez estás en marcha con un jugador, supongo que también habrá una realidad en cuanto a limitaciones de mejora.

En ajedrez cada ficha se mueve de una manera. En los jugadores pasa lo mismo, le tienes que dar a cada uno un sistema de cómo jugar, depende si tiene mejor derecha, revés o saque. Tú ves a Nadal y Federer, ¿en qué momento juegan mejor? Cuando van 6-5 abajo y bola de break en contra. Con 1-1 y 15-15 todo el mundo juega bien. El sistema que yo tengo es el ABC: tienes que jugar bien con la derecha, defender bien, sacar bien, restar bien, etc. Luego a partir de aquí ya le das un sistema, el cual entrenando una y otra vez con cubos van otorgándole al jugador ese patrón ideal.

No sé si conoces a Óscar Borrás y su Top Ten System. Por mencionarte otro sistema de entrenamiento diferente.

Estamos hablando de un tema muy serio, de jugadores profesionales. ¿Él ha entrenado a algún jugador profesional? ¿Cómo el día de mañana voy yo a discutir con Rafa Nadal sobre las vivencias que él ha tenido en una final de Grand Slam? Estas cosas tienes que vivirlas.

¿Es positivo haber entrenado a tanta gente? Se puede pensar que nunca llegaste a conectar con ninguno.

El problema del entrenador de tenis es que esto no es como el fútbol. El ‘Cholo’ ve que alguien hace algo mal y lo sienta; nosotros dependemos de quien nos paga. Yo que he vivido muchos casos con gente pudiente, te puedo decir que en cuanto ven que la cosa va bien y el entrenador empieza a coger un poco de protagonismo, el núcleo del jugador intenta cargarse esa relación. Esto me ha pasado muchas veces. No todos somos Toni Nadal, pero claro, él ha estado tantos años porque Rafa era su sobrino. El entrenador de tenis está muchas veces vendido, pero lo que más me molesta es que ahora cualquiera puede ser entrenador. Mañana tienes una buena relación con el jugador, te haces amigo y ya eres entrenador.

Intrusismo.

Le das un pase a una persona que has conocido hace 10 minutos y tiene el mismo poder que alguien que lleve 30 años de entrenador más 16 años de jugador, como yo. Es una falta de respeto para el gremio. Se tendría que reorganizar todo esto, que se obligara a pasar un examen o hacer un curso para poder entrenar.

El jugador paga y el entrenador obedece. Es una ecuación que a veces cuesta resolver.

El jugador es el que paga y, por tanto, es el que manda. En los últimos quince años me ha ido todo muy bien, gracias a Dios ya no me hace falta trabajar para vivir, así que, en mi caso el que manda soy yo. De hecho, muchas veces he roto una relación porque la disciplina que yo tengo no está hecha para todos los jugadores. A la mayoría de los jugadores no les gusta trabajar al 100%. El otro día, por ejemplo, una chica llegó a las 03:00 de la mañana y calentó siete minutos antes de jugar un partido. Eso no va en mi filosofía.

¿Con qué jugador/a duraste más tiempo?

Con Jelena Jankovic estuve tres años seguidos, aunque luego volvimos alguna vez más. El problema que tuvimos es que, cuando ella se metió Nº1, los managers empezaron a decir que yo no había entrenado a ningún número 1. Era cierto, pero yo había sido quien la había llevado al Nº1. Entonces les dije: “Toni Nadal, ¿a cuántos top200 ha entrenado?”. Porque yo sí había entrenado a muchos jugadores del top50.

Vienes con ganas de hablar alto y claro.

Estoy un poco quemado con España. Si tú entras en Internet y buscas ‘Ricardo Sánchez’ verás pocos entrenadores que tengan mi currículum. Estoy quemado porque nunca han contado conmigo en la Federación. Un día me lo dijo Jordi Arrese: “¡Cómo es posible que nunca hayan contado contigo!”. Ni siquiera para temas de Copa Federación. La experiencia que tengo yo a nivel mundial la tiene muy poca gente en España.

¿Nunca hablaste con la RFET?

Hace poco hablé con el actual presidente, después de haber hecho cuatro Futures en Almería. Recuerdo que le dije: “¿Cuántos entrenadores tienes en la Federación que sean mejores que yo?”. Respondió rápido: “Ninguno”. Entonces algo estamos haciendo mal. Ganar la Copa Davis está muy bien y ahora se está luchando por ello pero, ¿qué pasa con los chicos de abajo? ¿Qué hacemos con todos los chicos que se está yendo a Estados Unidos a estudiar? Veo que el tenis en España se va al traste.

No te sientes valorado.

En España, cero. Todo el mundo me quiere, eso sí, pero recibo mucha más atención a nivel mundial. En el Mutua Madrid Open, por ejemplo, cada dos minutos me paraban para hablar conmigo. La figura de Ricardo Sánchez tiene cierto reconocimiento, pero luego hay otros entrenadores con muchos menos logros que están viviendo de la Federación antes que yo.

¿Por ejemplo?

Cuando pusieron a Javier Soler de director técnico fue un escándalo. Fue un buen jugador y un gran compañero, respeto ante todo pero, ¿cómo pueden poner a un hombre que lleva 20 años retirado en ese puesto? Es una falta de respeto para los que llevamos toda la vida aquí. “Se tiene que reciclar”, dijeron. Perdona pero no, reciclar las botellas y el cartón. ¿Al Real Madrid quién lo a va a ir a entrenar? En el tenis tenemos que estar las personas que llevamos en el ajo todos estos años.

Y encima cierran el CAR.

Pero eso no ha estado tan mal, llevaba ya mucho tiempo que no tenían entrenadores de nivel. Ahora los jugadores que salen se tienen que ir a la Academia de Ferrero, a la Academia de Nadal, algo así. ¿Quién tiene hoy en día 7.000€ al mes para sacar jugadores?

¿Desde cuándo crees que se vienen haciendo mal las cosas?

En España llevamos haciendo las cosas mal desde que yo juego al tenis. Yo fui campeón Junior de Madrid y a mí nunca me dieron nada. Una vez me dieron 100.000 pesetas para a ir a un circuito fuera de España, nada más. Aquí la Federación se ha basado siempre en los grandes jugadores que han salido, ahí se han puesto ellos las medallas. Ahora si nos quitan la Copa Davis será otro problema, ¿de dónde van a salir los ingresos?

Dímelo tú.

Las Federaciones deberían funcionar como antes. Seis jugadores juveniles, hombres y mujeres, becados y mantenidos por la Federación. No como ahora, que han montado el chiringuito de Burger King y McDonald’s donde vienes, pagas y tienen a 1.000 niños. Las Federaciones tienen que estar para los mejores jugadores del país, aunque sea el hijo del lechero y el fontanero. Del que vaya a jugar bien al tenis, pero esos se nos están yendo todos a la universidad. Ahora mismo no tenemos ningún sistema y por eso, cuando se vaya Rafa Nadal tendremos un vacío importante. Nos moriremos y no veremos otro igual.

Aun así, no me negarás que la RFET ha dado un cambio importante a mejor.

De Miguel Díaz no puedo hablar mal porque es amigo mío y estuvo cuando sacamos los cuatro Futures seguidos en Almería. Luego los quité por el tema de las apuestas, es que es tremendo, una vez vi un partido de dobles que fue 6-0 y 6-0 sin ganar un solo punto. Todas esas cosas las he visto yo, así que me negué a promocionar algo que en realidad era una mafia. La culpa es de la ITF, estos jugadores deberían tener siempre pagadas las dietas y el alojamiento, a estos son a los que hay que ayudar, no a los que ya son top10 y se les paga 300.000€ por venir a jugar un torneo.

Tu caso es muy peculiar, ¿existe otro similar?

Gabriel Urpí, por ejemplo, ¿qué hace trabajando para la Federación Francesa? Uno de los entrenadores que más éxito ha tenido en el circuito femenino junto conmigo. ¡Aprovéchalo! Hacen mal en no aprovechar el talento de entrenadores que ahora están sacando talentos en otros países.

Igual en un tema económico, falta de recursos.

¿Y dónde va a parar el dinero de las Copas Davis? A mí el anterior presidente me llamó estando en la Federación Andaluza y recuerdo que tenía 40 niños. Propuse tirar a 39 y quedarnos solo con el que valía, el único que iba a jugar al tenis. Pero él me dijo que ellos no podían hacer eso, que llevaban el sistema de la Federación Catalana, cobrándole 500€ a cada chaval. Eso es robarle el dinero a los padres. ¿Para eso quieres que vaya yo a Andalucía? Lo siento pero no soy así.

Sea como sea, algo habrán hecho bien ante la inmensa cantidad de jugadores que han salido.

Sí, ¿pero cuántos han salido de la RFET? Todos han salido a nivel particular. Muchachos que han cogido entrenadores y han salido a nivel particular. En las Academias hay exceso de jugadores, entrenadores quemados y muy mal pagados, quieren acabar su hora de trabajo e irse. El tenis debe ser más privado, que las Federaciones empiecen a becar y ayudar a niños por todas las ciudades de España. Pero claro, para eso deben estar dentro las personas que llevamos todos estos años viviendo de esta industria.

¿Piensas que existe algo personal contra ti?

No creo, o no quiero pensarlo. Pero parece que aquí el pan se reparte entre cuatro.

Hay que ponerte a ti de presidente.

Tú a mi me metes mañana de Presidente de la Federación, ¿sabes qué haría? Cogería a todos los mejores técnicos que tenemos en cada región, eso sería lo que a mí me daría un respaldo durante año, no el hecho de ganar la Copa Davis.

¿Crees que hay muchos entrenadores buenos en este país?

Pepo Clavet es bueno, José Perlas es bueno, Toni Nadal es bueno. Hay un montón de entrenadores que se han mantenido muchos años y eso significa algo. Yo llevo 30 años seguidos, no puede ser cuestión de suerte.

¿Cuál es el modelo a seguir?

Para mí el entrenador que más mérito tiene es el que empieza en el tenis base y saca a un jugador. Quique Guerrero, por ejemplo, que hizo a Jacobo Díaz aquí en Madrid. Una persona que te enseña una técnica perfecta, el paso más importante. Luego cuando llega a profesional ya nos encargamos nosotros de ellos, pero tienen que llegar con una técnica perfecta.

Hacen falta más ingredientes.

Por supuesto. Lo primero es el dinero, si no hay dinero es complicado entrar en esta aventura. Lo segundo, un buen grupo de entrenamiento, es decir, gente de nivel con la que entrenar. Tercero, un buen entrenador. Si te falla una de estas tres cosas es imposible llegar a la élite. Sobre todo si te falla el dinero, salvo que seas un fenómeno y la Federación te apoye.

¿Tú tuviste todo esto?

A mí no me ayudó nadie, yo empecé jugando al tenis descalzo y con una raqueta de madera. Vine a Madrid a arreglar pistas, a encordar raquetas, hasta que a los 18 años gané un Juvenil perdiendo un juego en cinco partidos. A raíz de ahí me metieron en la Federación de Madrid y me pagaron una gira a Francia porque era el número 1 de mi edad.

Ahí se portaron bien contigo.

Qué va, al tenis español no le debo nada. Todo lo que he conseguido en mi carrera ha sido por méritos propios. Tengo más prestigio fuera de España que en mi país, es normal que esté dolido.

¿En qué momento empiezas a entrenar?

Empecé con La Marina, un club de Benidorm donde estuve tres años. Después pasé otros tres años en Almería, pero me di cuenta que no era lo que yo quería, luego salían de juveniles y no había dinero para viajar, decidí dedicarme al mundo profesional. Ahí fue cuando cogí a Tati Rascón, Roberto Carretero, luego me fui seis años a Estados Unidos, volví y empecé con Jacobo Díaz, Massú, Labadze, Davydenko… un montón de gente. En Estados Unidos gustó mucho mi manera de entrenar, así que empecé a llevar a varios. Luego me fui otros seis años a Colombia, ya uno pierde los años que lleva en esto.

Una vez en el camino de entrenador, ¿en quién te fijabas?

En esa época estaba Harry Hopman, Nick Bolletieri o Pato Álvarez en España. También me fijaba mucho en cómo entrenaban los Krajicek, Sampras, Agassi, toda esta gente. Iba sacando cosas de cada uno hasta que por fin logré fundamentar un sistema propio. Ojalá la RFET utilizara mi sistema, si no el mío pues otro, pero que tuviera alguno y empiecen a sacar jugadores.

La figura del supercoach ha hecho mucho daño, ¿qué opinas?

A mí me llevó una vez de ayudante a la Copa Davis Manolo Santana. Era en Mallorca, estaban Moyá, Berasategui, Corretja y Albert Costa. Estaban entrenando y recuerdo que Moyá no ganaba un solo set en los entrenamientos y Manolo me decía: “No lo voy a poner, no lo tengo claro”. Entonces le respondí “Tú mete a Moyá que te ganará todos los partidos sin perder un set”. Y así fue. Jugar bien al tenis es positivo porque tienes la noción, pero no significa que luego tú lo sepas transmitir o lo sepas enseñar.

Seguro que habrás tenido alguna historia relacionada con esto.

Una vez me pasó una anécdota en Washington con Safin y Kafelnikov. Recuerdo que le dije a Yevgeny: “Tú eres muy bueno, eres Nº3 del mundo, pero tú de tenis cero”. El tío se mosqueó. “Tú pierdes con todos los españoles, no sabes jugar contra ellos, el último que te ha ganado Jacobo Díaz, un alumno mío”. Me lo llevé a un restaurante, le expliqué cómo le ganaban y, desde ahí, empezó a ganar a todos los españoles. Al único español al que ganaba era Corretja, pero Àlex no tenía la derecha del resto de españoles. Le expliqué todo en un papel y me dijo: “Ningún entrenador me había explicado esto antes”.

Ahora parece que para ganar Grand Slams, antes los ha los ha tenido que ganar tu entrenador.

Muchos jugadores van con este tipo de perfiles simplemente por imagen, por marketing. Para mí, el gran problema del tenis, el auténtico cáncer, son los manager. Son los que marean a los jugadores, los que luego están sentaditos y se llevan el 20% sin hacer nada. Si un entrenador no lleva arriba a su jugador, ¿qué puede vender el manager? Si tú a mi me das Cola Cao, Ferrari o Coca Cola y no lo vendo, soy un comercial malísimo. Piensa en Rafa o en Roger, ¿qué hay que vender ahí? Eso ya está vendido. Los managers cogen a los pequeños, los llevan arriba, les comen la cabeza y ahí empiezan los problemas.

Los managers y la familia, una combinación peligrosa.

La familia puede llegar a ser una barrera pero de otra manera, el que tiene el poder es el manager. Si tú no le caes bien al manager, coge y te corta la cabeza. A mí me pasó con Monica Puig, en un momento donde no estábamos contentos con el rendimiento, aunque tampoco estábamos haciendo las cosas como a mí me gustaban. La cuestión es que de la noche a la mañana le di un ultimátum, o cambiaba o adiós. ¡Y eso que me pagaba muy bien! Pero no quería seguir así robándole el dinero. Desde entonces, los managers no me han vuelto a llamar. Sus padres son íntimos amigos míos y con ella me llevo fenomenal, es una chica fabulosa.

Cuéntame lo que te pasó con Akira Santillan.

Con Akira estuve hace un tiempo, le patrociné sin cobrarle un duro hasta que él se metiese arriba, pero de la noche a la mañana llegó la Federación Australiana a patrocinarle y me pegaron una patada en el culo. ¿Tú te crees que hay derecho? La cicatriz que tengo yo en el corazón no se paga con dinero, ese dinero que me dan a mí no me sirve de nada.

¿Y el jugador no tiene ninguna voz?

No sé si tiene voz, lo único que sé es que a día de hoy el circuito me debe más de 700.000€ que no me han pagado, con y sin contrato. El tenis es una jungla.

¿Cuánto cobra un entrenador profesional?

Depende del entrenador. En mi caso cobro 10.000€, el 10%. Y luego un 20% si te llevo al número 1 del mundo. Obviamente entran dentro los contratos, viajar en business y todo eso. En España y Argentina son países donde está muy mal pagado, les pagan unos 2.500€ a veces les tratan como mendigos.

¿La regla del 10% es para todos?

Cada entrenador y cada jugador tienen una historia diferente. Hay entrenadores que quizá les hace falta ‘X’ para vivir y aguantan, pero hay otros que no. Luego hay otros que después de estar con un par de jugadores buenos han cogido nombre, pero eso no quiere decir nada. En el tenis femenino lo que pasa es que hay muchos padres que son entrenadores y no tienen ni idea, por eso el entrenador sufre mucho en este circuito, cada dos por tres lo cambian, no suelen durar mucho tiempo.

Tienes fama de polémico, cuando hablas sube el pan. ¿Crees que esto te ha podido perjudicar? ¿Te han podido vetar en algún momento?

Yo creo que sí. Soy una persona que creo amor y odio, pero soy como soy. Nunca he hablado mal de nadie, ni de entrenadores ni de jugadores. Simplemente soy una persona sincera que ama el tenis. Recuerdo cuando quisieron sentar a Gala León de capitana de la Copa Davis, yo fui el que destapé la olla. Me senté en Beijing con Carlos Costa y el padre de Rafa Nadal para avisarlos. ¿Qué interés tenía yo de eso? Ninguno, el interés que tengo yo es por el tenis español.

¿Qué hiciste?

Llamé a Miguel Díaz y le avisé que iban a traer a un comisario para hacerle la cama. Gala había conseguido votos y el presidente de la española quería meterla dentro fuera como fuera. Al día siguiente hablé con Rafa y se consiguió que esta mujer no se sentara ahí, una victoria de todos. Tú no te puedes sentar en una silla donde el jugador te quiere escupir. Gala no estuvo lista, se hubiese quedado con su puesto en la Federación y no hubiera pasado nada, pero tiraron tanto de la cuerda que le costó el puesto a ella y al presidente.

Luego llegó Conchita.

No seamos tontos, a Conchita la metieron para dar un lavado de imagen contra el tema del machismo. Fueron inteligentes. Un respeto hacia Conchita, por supuesto, hizo un gran papel y además sabe mucho de tenis, pero yo nunca vi bien que tuviésemos una misma capitana para el tenis masculino y el femenino.

Con su salida los jugadores se lavaron las manos.

Los jugadores tenían que hacer el lavado de imagen, tampoco son tontos. Decidieron meter una chica, quitarse el tema del machismo y así borrar del mapa a Gala. Ya nunca se volvió a saber de ella.

¿Hay machismo en el tenis?

No… yo no creo que haya machismo.

Hay muchos temas tabú todavía por tocar, ¿te atreves?

Hay temas que sé pero no puedo hablar de ellos. No puedo porque todavía quiero seguir viviendo del tenis y que la gente no me mire mal. Sé cosas… bastantes además, algún días las contaré pero de momento no quiero hablar.

¿Está limpio el tenis profesional?

Hasta ahora no se ha demostrado lo contrario, más allá de los jugadores que han descubierto y que han suspendido. Deberían de cortar con la misma tijera a todo el mundo, pero eso ya es otro tema. Para hablar de este asunto hay que estar muy puesto e informado. Luego ya cada uno puede pensar sus historias.

Tema apuestas.

Existe en todos los deportes. Lo que no puede ser es que todos estén en contra de las apuestas y después veamos torneos patrocinados por casas de apuestas, ¿no?

¿En la élite también hay apuestas?

No creo, de hecho nunca se ha pillado a nadie de entre los cien primeros. Sí es verdad que a Davydenko hace años le encontraron algunas irregularidades pero sin llegar a suspenderle. Estuvo mucho tiempo en observación.

¿Qué has estado haciendo estos últimos años?

Sobre todo he estado mucho tiempo dando cursos, tanto en España como en México. En los dos últimos años también he dedicado mucho tiempo a escribir libros para dejar un legado, un sistema de trabajo que se pueda utilizar en España. No digo que sea el mejor, pero es evidente que ha dado resultados.

Estuviste también en Colombia.

Con la Federación Colombiana estuve seis años, de hecho, todos los jugadores buenos que salieron los saqué yo: Zuluaga, Falla, Giraldo, Mariana Duque, Cabal y Farah…

Una buena selección.

Recuerdo que tenían 58 jugadores y en un año me quedé con ocho, eché a toda la gente que no valía para el tenis. “Me vas a dejar sin equipo”, me dijo el presidente. Lo que hice fue dejarle los que iban a dedicarse a jugar al tenis.

¿Y en México cómo está el asunto?

En México hay mucho dinero y muchos chavales jóvenes, pero falta un sistema. Estoy pensándomelo porque es ir a trabajar con gente de 14 años hasta que cumplan 18, salirte del circuito para entregarte en este proyecto cuatro años.

¿Qué sabemos de Jelena Jankovic?

Con dos hernias discales que tiene… dudo que vaya a seguir jugando. La retirada está empezando a ser una opción.

¿Te falta algún sueño por cumplir?

Me he quedado con la espina de no haber ganado nunca un Grand Slam en individuales. Con Verdasco y Kirilenko sí ganamos Masters de dobles, hicimos final del US Open con Jankovic, pero me queda esa espina del Grand Slam. También me hubiera gustado aportar algo más al tenis español.

¿En qué sentido?

Por ejemplo, cuando tuvimos todo este lío de Gala León, el padre de Rafa dijo: “Vamos a ver, es que Toni o Richi podrían ser perfectamente capitanes de Copa Davis”. Pero Rafa dijo que había que guardar el protocolo y que eran ellos y los grandes ex jugadores quienes tenían que dirigir el tenis. Estoy de acuerdo, nosotros debemos ser entrenadores. Pero bueno, esas dos cosas son las que me han faltado, ganar un Grand Slam y darle algo al tenis español.

Bueno, aún estás a tiempo.

Esperemos que si leen esta entrevista abran los ojos y que se pueda contar con la figura de Ricardo Sánchez.

¿Te ha gustado la entrevista?

Mucho, espero no herir los sentimientos de nadie. Solo transmitir las vivencias que ha tenido una persona desde los 9 años y que, pese a haber llegado tan alto en el mundo del tenis, nunca ha tenido un hueco para la Federación

Pese a todo, eternamente agradecido a este deporte.

No soy una persona rencorosa, olvido todo y ante todo soy español, me alegro de todos nuestros triunfos. Cada vez que entro a una pista de tenis le doy un beso, es la que me ha dado la vida. En el tenis no puedes trabajar por dinero, te tiene que gustar. Y tienes que estar soltero.

Sin duda alguna, eres un entrenador bastante peculiar.

Ojalá la figura de Toni Nadal ayude a ver a muchos entrenadores españoles lo importante que es la educación, el respeto y enseñar a los jugadores a que sean personas. Hoy día hay algunos que no respetan ni al portero de su casa.

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