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Muguruza impone su poderío en un peliagudo compromiso

La española venció en dos mangas ante una combativa Ferro, haciendo gala de un tenis muy incisivo y sin perder la convicción por errores.

Regresaba al lugar en el que vivió uno de los peores momentos del pasado año. La Suzanne Lenglen fue un hervidero en la edición del 2017 y presenció la caída de la que era vigente campeona en ese momento, ante la local Kristina Mladenovic. La española no solo perdió el encuentro sino también los nervios, y salió llorando a rueda de prensa. Pero Garbiñe Muguruza alejó cualquier fantasma en su duelo de segunda ronda de Roland Garros 2018 ante Fiona Ferro con un tenis tremendamente agresivo y teniendo claro a qué quiere jugar y qué debe mejorar.

La actitud mostrada en pista por la española ha vuelto a ser la de esa jugadora temible, con voracidad por la victoria y mirada repleta de determinación. Consciente de su habilidad innata para rendir en los escenarios más notables del calendario, Garbiñe afila sus armas y adquiere la confianza perdida en los últimos tiempos. Sabe a lo que quiere jugar Muguruza, introduciendo el matiz de subir a la red más de lo habitual a cerrar los puntos y no desesperarse por fallos incomprensibles para el ojo poco avezado en la volea.

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No es ésta su mayor habilidad pero sí resulta necesario adquirirla poco a poco para dar un salto cualitativo. Así lo está haciendo Garbiñe, con humildad, tremenda intensidad y ganas de progresar. Tuvo una dura contrincante en Ferro, que vendió cara su piel con un tenis inteligente de fondo de pista, moviendo mucho la mano y procurando sacar de su zona de confort a Muguruza. En el primer set hubo un intercambio de breaks que derivó en triunfo parcial de la española, merced a su buen hacer al servicio en momentos cumbre.

El esquema fue muy similar en la segunda manga. Lejos de diluirse poco a poco, la francesa continuó jugando a gran nivel pero tenía un severo hándicap en contra con su segundo servicio, que la española atacaba con brillantez. Hubo situaciones de nerviosismo con 2-3 y 30-30 al saque, pero Garbiñe Muguruza sacó lo mejor de sí misma para encadenar cuatro juegos consecutivos y poner el broche a un partido que ganó por 6-4 6-3. Sigue poniendo bases para construir algo importante en Roland Garros 2018. La historia continúa.