US Open 2013: cuadro individual femenino

Analizamos, sector por sector, las posibles hojas de ruta de las principales favoritas en el Slam neoyorquino

Celebrado en Nueva York el sorteo del cuadro individual femenino del US Open, quedan establecidos los caminos de las 128 mujeres que bregarán por conquistar el último Grand Slam de la temporada 2013. En la ciudad que nunca duerme, decenas de sueños constreñidos en un horizonte de dos semanas. Se conoce, en definitiva, el cuaderno de navegación que las principales cabezas de serie en cada sector (Serena Williams, Victoria Azarenka, Agnieszka Radwanska, Sara Errani) deberán desbrozar para presentar su candidatura en uno de los eventos más legendarios de la disciplina.

Conforme se apuran los últimos preparativos del Grand Slam neoyorquino, tienen lugar auténticos terremotos en la cumbre del circuito femenino. Acontecimientos que proporcionan cierta incertidumbre al devenir de los próximos días. En el último precedente deportivo, una colisión entre la número 1 y la número 2 en Cincinnati, la final de 2012 se escribe de manera inversa. Azarenka vuelve a tumbar a Serena justo antes del desembarco en la Gran Manzana. Si la lógica del ranking impone su valor, son las grandes favoritas a repetir el último partido. Más aún tras un suceso inesperado. Horas antes de la composición de los cuadros María Sharapova, número 3 WTA, anuncia su baja en Nueva York debido a un problema articular: su hombro derecho, el mismo que le llevó al quirófano y puso en el aire su carrera, le aparta de Flushing Meadows. Una jerarquía cuestionada y una ausencia notable, entre otras narrativas, abren las preguntas en Estados Unidos. En Punto de Break diseccionamos los posibles cuadernos de navegación de las principales favoritas antes de que las primeras esferas surquen el aire bajo el cielo de Nueva York.

Primer cuadrante: Serena Williams

Es la resaca de un escarmiento. En su última presencia de competición, precedente inmediato al desembarco en Flushing Meadows, Serena asiste en primera fila a un serio aviso. Invicta desde Wimbledon, tras irrumpir en Toronto en un cuadro yermo de las figuras punteras, volvió a cerrar los ojos. En la final de Cincinnati Williams, la mujer que ha pulido su autoexigencia como nunca, muestra un nivel de indolencia de otro tiempo. En un pulso por el título, ante la número 2 del mundo, teniendo en el horizonte el último Grand Slam del año. Demasiada mano para salir con faroles. Una osadía que termina pagando en forma de certeza desvelada. Si quiere, no tiene rival. Si baja el pistón, hay mujeres capaces de frenarle en seco. Entre ellas una tenaz jugadora con sed de revancha deportiva: la bielorrusa Azarenka. Williams llega a Nueva York entre paredes: habiendo cedido sus últimos dos duelos en la superficie ante su máxima oponente. También, se introduce en el terreno más movedizo del tramo actual de su carrera. Sí, ha ganado 3 de los últimos 6 Slam. Pero en 3 de los últimos 6 no ha logrado victorias superada la ronda de las 16 mejores. ¿Habrá servido la experiencia de Ohio para renovar el vigor mental de la estadounidense?

Serena tiene ante sí una empresa jamás culminada: proteger con éxito una corona en Nueva York. El camino de la norteamericana tendrá su primer escollo en la italiana Schiavone, dominada con soltura en cemento por Williams durante su carrera, incluyendo un reciente rapapolvo en Toronto. La segunda oposición saldría de la ganadora del choque que enfrenta a Niculescu y Voskoboeva, dos perfiles de escaso bagaje en Grand Slam y menor recorrido ante la élite. La eslovaca Rybarikova, recientes en la memoria los únicos dos juegos cedidos por Serena en Toronto, podría ser el último reto de la primera semana. Pasado el ecuador, sube la temperatura. Aparecerían Sloane Stephens, verduga en Australia y autora de una polémica verbal con la número 1; Carla Suárez, única preclasificada española; o Angelique Kerber, una de las últimas mujeres capaces de inclinar a Williams sobre cemento. Si la lógica del ranking se impone, dos test de calor ascendente. Radwanska, que en Toronto le exigió el pulso en dura más apretado en su historial directo y, por último, la irreductible Azarenka, invicta ante Serena en 2013, reeditando la final de 2012. Un desafío bastante gradual para la vigente campeona.

Camino hipotético de Serena Williams: R1 – Francesca Schiavone / R2 – Monica Niculescu / R3 – Magdalena Rybarikova / R4 – Sloane Stephens / QF – Angelique Kerber/ SF – Agnieszka Radwanska / F – Victoria Azarenka


Segundo cuadrante: Agnieszka Radwanska

Es la sutura de un espíritu agrietado. La mujer de trazos delicados, de las pocas que dejan atrás el brazo ante la mano, es sometida a un brusco brochazo. En el mejor momento de la gira de cemento, tras firmar unas duras semifinales con Serena en Toronto y abrir Cincinnati completamente desatada, un incidente que trasciende el propio deporte. Una circunstancia que le obliga a abandonar momentáneamente el circuito. La polaca, ante la pérdida de un pariente, debe cruzar el océano para acudir al hogar y refugiarse en el calor de los suyos. Con tal condicionante psicológico abrirá su andadura en la Gran Manzana. Con apenas tiempo para recomponer el ánimo la competición vuelve a exigir respuestas. Tras el golpe moral del último Wimbledon, un auténtico tren perdido, Radwanska regresa a un enclave de gris pasado. Incapaz de obtener victorias más allá de la ronda de las 32 mejores, encara Agnieszka su grande más adverso. No obstante tiene, con 13 partidos de cemento en las zapatillas, uno de los rodajes más sólidos del circuito femenino.

La tenista de Cracovia comenzará su andadura neoyorquina ante la ilicinata Silvia Soler: una mujer que ha peleado en dos ocasiones por alcanzar la ronda de las 16 mejores en Nueva York, el techo de Agnieszka en la Gran Manzana. Si salvase este pulso, la polaca buscaría sacar ventaja ante perfiles jóvenes aún por pulir (Tita Torró, Anastasia Pavlyuchenkova) hasta igualar su tope actual en la cuarta ronda. Allí, las reminiscencias amargas pudieran extenderse más allá de Nueva York. Podría esperar Lisicki, la risueña alemana que hizo saltar por los aires su sueño de Wimbledon. Con un patrón de potencia incontenible, puede ser peligrosa sobre unas pistas tan rápidas. La china Na Li, gran gira de cemento y pesadilla de Agnieszka en la superficie (1-5) o la rumana Cirstea, reciente finalista en Toronto, emergen como principales escollos mirando a los cuartos de final. Por último, debiera encarar el desafío nunca abordado de Serena antes de pensar en Azarenka en una hipotética final. Una pared muy escarpada para una tenista de interior removido.

Camino hipotético de Agnieszka Radwanska: R1 – Silvia Soler / R2 – Marina Erakovic / R3 – Anastasia Pavlyuchenkova / R4 – Sabine Lisicki / QF – Na Li / SF – Serena Williams / F – Victoria Azarenka


Tercer cuadrante: Sara Errani

Es una oportunidad dilatada en el último momento. La ausencia por lesión de Sharapova, arrastrando penitencia en su hombro derecho, afloja los grilletes de la incansable boloñesa. Un horizonte que ofrece una corriente de aire fresco: destinado el choque frontal en el penúltimo peldaño pasa a evitar a las mujeres referencia hasta la ronda de semifinales. No es un mal presente para una competidora hábil a la hora de aprovechar puertas abiertas. El pasado año, sobre el cemento de Flushing Meadows, hizo buena la prematura caída de la segunda favorita para colocar su figura a un paso del último partido. Una salvaguarda que no llega en mal momento para la número 5. Pese a firmar dos finales a comienzo de temporada sobre pista dura, su rendimiento fuera de arcilla está siendo inconsistente, sin victorias ante el top10 y remarcando dos salidas en primera ronda en Grand Slam. La gira norteamericana de cemento ha estado plagada de momentos tensos, salpicado cada encuentro por tiebreaks, sets perdidos o derrotas. Llega, también, a un escenario coronado en modalidad de dobles durante 2012. ¿Pueden esas reminiscencias ser más poderosas que los duros pasos del presente?

La italiana encara, a priori, uno de los arranques más turbulentos entre las principales cabezas de serie. Una circunstancia poco halagüeña teniendo en cuenta la agonía que le ha supuesto cada uno de los seis partidos competidos en la gira preliminar sobre cemento. También, una presión añadida para una tenista que protege unas semifinales de Grand Slam. La japonesa Morita, quien cuenta por victoria el único precedente entre ambas en dinámica de major sobre pista dura, será el primer escollo a salvar por Errani. Antes de pensar en la segunda semana, pueden surgir perfiles con mejor pasado que presente, pero con la experiencia necesaria como para prestar oposición en los primeros días como Pennetta, tres veces cuartofinalista en Nueva York, o Kuznetsova, campeona en 2004 y dos veces cuartofinalista en Grand Slam este año. Antes de pensar en la segunda semana la tenaz Kirilenko o la rumana Halep, aún en competición en New Haven, serían los enemigos más visibles. Unos cuartos de final ante Wozniacki, emergente en los días previos al US Open, serían el prolegómeno antes de cruzar el averno: Azarenka y Serena como pasadillo secreto a la gloria.

Camino hipotético de Sara Errani: R1 – Ayumi Morita / R2 – Flavia Pennetta / R3 – Svetlana Kuznetsova / R4 – Maria Kirilenko / QF – Caroline Wozniacki / SF –Victoria Azarenka / F – Serena Williams


Cuarto cuadrante: Victoria Azarenka

Es el momento de reescribir un desencuentro. En 2012, la bielorrusa llegó a servir para tumbar a la tenista más grande de la década en la pista más grande del mundo. Para haber gobernado los dos Grand Slam sobre pista dura de la temporada y consolidarse como la mujer a batir en cemento. No lo consiguió. Ante los ojos de más de 20.000 personas, frente a la mirada de Serena Williams, sus esperanzas desaparecían por el sumidero. La americana le arrebataría de las manos aquél cetro como posteriormente haría con el número 1. "El único objetivo en el US Open es el título". Es una afirmación directa, desafiante. Exigirse todo. Ponerse como suelo el techo. Con esa convicción arranca la bielorrusa una gira de cemento previa a Flushing Meadows que culmina en Cincinnati de forma alentadora. Batiendo a Williams. Por segunda vez consecutiva en 2013, ambas en finales. Después de que, a la inversa de lo ocurrido el pasado año en Nueva York, Serena sirviera para amarrar el título. Puede ser una fuente de autoconvencimiento para la tenista más reaccionaría que conoce la número 1 en la actualidad. Por algo es número 2 la de Minsk. Azarenka, una competidora de inconformismo marcado, tiene una espina clavada y una esperanza interior. Ante ella, presente en las últimas tres finales grandes de cemento, una oportunidad de olvidar el pasado.

Una mujer ante una misión que conoce el camino para sustentar su propósito. Afrontando sobre el papel uno de los arranques más livianos de las favoritas, Victoria puede tener en la primera semana una ideal rampa de lanzamiento. Se adentrará Azarenka en Flushing Meadows ante la alemana Pfizenmaier, que ha ganado tantos partidos de Slam como finales ha disputado la bielorrusa. Salvado el escollo inaugural podría cruzar miradas con la serbia Dolonc, quien quedase a un paso de la segunda semana en Wimbledon pero que jamás selló un partido en Nueva York. La francesa Cornet, dolor de cabeza en Roland Garros para Azarenka, sería el último desafío de la primera semana. La temperatura asciende cruzado el ecuador. Ivanovic (que siempre le exigió tres mangas en cemento) o Cibulkova (acreedora de sets en sus últimos cuatro pulsos en la superficie) inclinan el camino hasta cuartos de final. Allí, un cruce con la antigua campeona Stosur, verduga por primera vez de Azarenka semanas atrás en Carlsbad; una colisión ante la recuperada Petkovic, cuartofinalista en su penúltima presencia; o la reanudación de una rivalidad congelada con Kvitova, inédita desde 2011, parecen las narrativas más lógicas. Si continuase respirando y se cumple la lógica del ranking, podría cargar oxígeno ante una dominada Radwanska (8-2 en cemento), antes de volcarse en la revancha ante Serena en una posible reedición de la final de 2012.

Camino hipotético de Victoria Azarenka: R1 – Dinah Pfizenmaier / R2 – Vesna Dolonc / R3 – Alizé Cornet R4 – Ana Ivanovic / QF – Petra Kvitova / SF – Sara Errani / F – Serena Williams

Consulta el cuadro individual femenino del US Open 2013 aquí

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