Adiós, Andy Roddick

Historia de la retirada de un gran campeón, un gran deportista y una gran persona

Rafael Plaza | 5 Sep 2012 | 23.21
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La pista central más grande del universo acude a una despedida anunciada y postergada gracias a la inquebrantable fe de un histórico ganador. “¡Un año más!”, vuelven a recitar coralmente las 22.547 personas que abarrotan la Arthur Ashe cuando ya es noche cerrada en Nueva York. “¡Un año más!”, le piden a Andy Roddick como hicieron en jornadas anteriores mientras Juan Martín Del Potro va apagando su carrera poco a poco, golpe a golpe, en un proceso tan natural como lógico: el argentino, que ya tuvo el honor de derrotar a Marat Safin en el último partido de su carrera, escribe guiado por sus golpes de hierro el epitafio profesional del ídolo local nacido tres décadas atrás en las entrañas de Nebraska.

Andy Roddick sirve en la Arthur Ashe

El viento ha dejado de mover las banderas que coronan la central del Abierto de los Estados Unidos. El fuego de la ovación que estalla tras el último punto del partido es embriagador. Ya se ve la luz. Es el final del túnel y esta vez Roddick no puede contener las lágrimas creadas en el interior de su alma durante los partidos ante Tomic y Fognini. Mientras se abraza con Del Potro es engullido por la inmensidad del escenario y un pretérito pasaje de su vida se ilumina en el interior de su cabeza. Ya conoce la sensación de ser abrazado por Del Potro, pero fue diferente.

Abrazo anterior entre Roddick y Del Potro

Es 1991. Andy está jugando al famoso ‘Mortal Kombat’ en la sala de jugadores del US Open con Pete Sampras. Milagrosamente ha conseguido entrar allí y enfrentar en la consola al defensor de la corona del Abierto de los Estados Unidos. Roddick tiene nueve años de edad y sus padres le han regalado unas entradas para acudir a Flushing Meadows. Parece imposible, pero una década después aquel afortunado niño está batallando ante Sampras en el Masters 1000 de Miami, inclinándole en dos mangas y presentándose ante el mundo entero como el futuro número uno de la clasificación.

Roddick, que empezó siendo una estrella del baloncesto a la sombra de su hermano John, tenista en la Universidad de Georgia, y acabo vinculando su vida a la raqueta gracias al apoyo de sus padres, se marcha tras llegar muy lejos. El estadounidense pone fin a su carrera tras 13 años como profesional. Ya no aguanta más el vertiginoso ritmo de la competición. Ya no soporta los viajes por todo el mundo durante los diez meses que forman la temporada. Ya no quiere sentir los dolores que el circuito exige como cláusula inapelable para aquellos que quieren grabar su nombre en la eternidad. Su figura, sin embargo, ya ocupa un lugar entre los mejores porque Andy no es un tenista cualquiera.

Andy Roddick, zapatiallas. Foto:twitter.com

Es el ganador de 612 partidos en la élite del tenis, un Abierto de los Estados Unidos (2003) y 32 títulos ATP. Este es un hombre que ocupó el número uno de la clasificación durante 13 semanas, el dos durante 52 y el tres durante 70. Este es un competidor brillante, protagonista de grandes rivalidades con figuras de la talla de Sampras, Agassi, Federer o Nadal. Este es un superviviente entre generaciones, una víctima del momento actual del deporte de la raqueta, tan bueno para el gran público como perjudicial para los que han tenido que vivir a la sombra de un grupo de gigantes. Este, en consecuencia, es uno de los mejores tenistas del siglo XXI: capaz de terminar nueve temporadas consecutivas entre los diez mejores hombres del planeta, de ganar al menos un trofeo doce años seguidos y de ser el referente para una nación acostumbrada a vivir con varios nombres en las primeras posiciones de la élite. Este es Andy Roddick, el sucesor natural de Agassi, Sampras, Courier, Chang, Connors, o McEnroe entre otros. Eso, claro, son palabras mayores.

Andy Roddick saca

Todo ocurre días atrás. Antes del partido de segunda ronda ante el australiano Bernard Tomic, el exnúmero uno del mundo convoca a la prensa de repente. Es el día de su 30 cumpleaños y nadie imagina el motivo de la cita. “He decidido que este será mi último torneo”, comienza a decir mientras un nudo invisible rodea su garganta obligándole a detenerse. “Ha sido un placer, lo he amado cada minuto”, sigue ante la mirada atónita de la prensa presente en Flushing Meadows. "No ha sido fácil tomar la decisión porque el tenis ha sido toda mi vida, pero quiero terminar en un mundo perfecto y el del Abierto de Estados Unidos siempre ha sido el mejor para mí. Siempre he sido honesto con todas las personas que me han ayudado y sobre todo con el tenis. Desde Wimbledon sabía que mi nivel ya no es el mejor y por lo tanto es el momento de decir adiós. Nunca pensé que podría decir esto sin llorar, pero las lágrimas ya las he tenido antes", cierra el jugador nacido en Omaha ante el aplauso de los periodistas. "Ahora tendré la oportunidad de despedirme de los aficionados y espero llegar lo más lejos posible".

Andy Roddick must be love. Foto:twitter.com

En el momento cumbre de su carrera, Roddick se encontró con Federer, que le ganó siete finales de las veinte que el estadounidense no pudo hacer suyas, y le obligó a inclinar la rodilla en 21 de los 23 enfrentamientos que ambos disputaron, arrebatándole cuatro cetros del Grand Slam. Después, apareció Nadal bajo los aullidos del estadio sevillano de La Cartuja. Entre carreras, saltos y derechas imposibles un demonio bronceado se presentó como una amenaza tras zarandearle y vencerle en un escaparate tan mediático como universal. Antes de ellos dos, cuando aún Andy era un joven imberbe, enfrento a dos coterráneos, Agassi y Sampras, con los que protagonizó grandes batallas.

A Roddick le acompañan en su despedida un puñado de recuerdos imborrables. Está, por ejemplo, la final de 2003 ante Ferrero en Nueva York cuando el suelo de la pista Arthur Ashe aún era verde. Están sus lágrimas y su cara de incredulidad tras ganar el único Grand Slam de su vida. Están los abrazos con su familia tras tumbar al español bajo la mirada del graderío patrio.

Están, también, las tres finales perdidas en Wimbledon ante Federer. Está esa volea que le dejaba en 2009 dominando al suizo por dos mangas a cero y que incompresiblemente se marchó al pasillo de dobles en el corazón del desempate. Está ese quinto set agónico que le condenó tras 30 juegos a ser derrotado por tercera vez en el templo de la hierba por Roger. Están los cinco Masters 1000 que brillan en sus vitrinas, todos logrados en su querido cemento. Está la guerra que le enfrentó en Australia . Está la volea imposible que le otorga el título de San José ante Milos Raonic, a la postre uno de los mejores puntos de la temporada pasada. Están sus 33 victorias en Copa Davis, abrazadas a las de Seixas (38), Smith (35), Tilden (34), Agassi (30), Van Ryn (29), Don Budge (25), Ralston (25), Mackay (22) o Richardson (20) entre muchos otros y que le sirvieron para levantar el título por países tras batir a en 2007 a Rusia en Portland tras la decepción de perder en Sevilla una ensaladera ante la España de Moyà y Nadal. Roddick se va como lo hicieron muchísimos otros jugadores. Queda su legado. Sus saques hipersónicos. Sus gestos nerviosos. Y una frase que define su carácter: “Nadie me gana 22 veces”, dijo tras tumbar a Federer en Miami 2012.

“Nunca me preparé para enfrentar a un rival sabiendo que podía ser el último partido de mi carrera. No soy un experto, he jugado muy bien y no sé por qué. Fue surrealista”, explicaría tras superar a Tomic y Fognini consecutivamente, salvando así los dos primeros puntos de partido de su vida en la élite. Finalmente, y tras perder con Del Potro, Andy ha dicho adiós.

Andy Roddick se despide del tenis en la Arthur Ashe. Foto:Twitter.com

Radiografía

Nombre: Andrew Stephen Roddick

Fecha de nacimiento: 30 de agosto de 1982

Lugar de nacimiento: Omaha, Nebraska, Estados Unidos

Altura: 1,88 metros

Peso: 88 kilogramos

Profesional desde: temporada 2000

Mejor clasificación en individuales: 1 (3 de noviembre de 2003)

Mejor clasificación en dobles: 50 (11 de enero de 2010)

Títulos

2012: Atlanta y Eastbourne

2011: Memphis

2010: Masters 1000 de Miami y Brisbane

2009: Memphis

2008: Beijing, Dubai y San José

2007: Washington y Queen´s

2006: Masters 1000 de Cincinanti

2005: Lyon, Washington, Queen´s, Houston y San José

2004: Indianápolis, Queen´s, Masters 1000 de Miami y San José

2003: US Open, Masters 1000 de Cincinnati, Masters 1000 de Canadá, Indianápolis, Queen´s y Poelten

2002: Houston y Memphis

2001: Washington, Houston y Atlanta

Finales

2011: Brisbane

2010: Masters 1000 de Indian Wells y San José

2009: Washington, Wimbledon y Doha

2008: Los Ángeles

2007: Memphis

2006: US Open e Indianápolis

2005: Masters 1000 de Cincinnati

2004: Bangkok, Masters 1000 de Canadá, Wimbledon y Houston

2003: Houston y Memphis

2002: Masters 1000 de Canadá y Delray Beach

Mejores marcas

- Quinto saque más rápido de la historia (249 kilómetros por hora)

- Nueve temporadas consecutivas entre los diez mejores

- Doce temporadas ganando al menos una corona

Números

- 37 victorias y 72 derrotas ante jugadores del top 10

- 13 victorias y 16 derrotas en mangas definitivas

- 303 desempates ganados y 184 perdidos

- Mejor porcentaje de victorias: hierba (79,6%)

- 533 victorias tras ganar el primer set, 55 derrotas

- 157 triunfos en Masters 1000

- 131 triunfos en Grand Slam

Roddick y sus patrióticas zapatillas. Foto:Twitter.com