La empresa INCOTEC desarrollóel primer proyecto y tiene registrados los derechos y las patentes de la tierra azul bajo la marca ColorClay, pero la empresa que la ha patentado y desarrollado a través de más de 4 años de trabajo no ha sido la responsable del montaje de las pistas de tierra azul en el Mutua Madrid Open. Los test, las pruebas desarrolladas han sido muy largas y meticulosas y los técnicos ya avisaron a los organizadores del torneo de los riesgos que podían tener con las pistas que iban a instalar. Conoceremos todos los detalles de la tierra azul: El proyecto original, cómo se desarrolló todo el proceso de Investigación y desarrollo que se vivió y cómo finalmente se había conseguido un producto bueno y seguro para los jugadores y porqué no es éste el que está ahora mismo en el Mutua Madrid Open y, las decisiones tomadas por la organización les han llevado a ofrecer pistas de una calidad tan baja y con riesgo real de lesiones para los jugadores. La ITF homologó la pista bajo unos parámetros que no siempre son los más beneficiosos para los jugadores y dejó, junto a la ATP, un año de prueba para ver si volveremos a ver tierra azul en el circuito. Tiriac lo desmiente: “¿Qué estamos a prueba por este año? ¿Quién dice eso? ¿La ATP? Yo no sé nada de eso...”
Inicio: El proyecto
PuntodeBreak ha podido entrevistarse con Jaime Astiz, Presidente de INCOTEC, y con José Antonio Conde, ex tenista profesional y uno de los participantes del proyecto para conocer todos los pormenores de la tierra azul. En 2008 los representantes de la organización del torneo Mutua Madrileña Madrid Open, se pusieron en contacto con Greenset, que ha sido la encargada de montar varias pistas homologadas por la ITF para la disputa de distintos torneos, (entre otros, la final de la Copa Davis que se jugó en Sevilla). A Greenset se le encargó el primer estudio sobre si se podía o no hacer una pista de color azul de tierra batida.
La propuesta era arriesgada y complicada, pero Greenset se puso en contacto con INCOTEC, que es una empresa especializada en I+D, aceptó el reto y se puso manos a la obra para estudiar cómo se podía hacer una superficie de tierra batida azul con las mismas características, o lo más aproximadas posibles a una de tierra batida normal.
La primera idea fue la de conseguir un ladrillo azul y después triturarlo, pero el resultado fue imposible. Así que se tuvo que triturar primero el ladrillo blanco y después pigmentarlo.
Al tratar la tierra INCOTEC se dio cuenta que las características se modificaban ineludiblemente. Los granos, al aceptar los tintes y los pigmentos modificaban sus comportamientos ante distintas reacciones. Por decirlo de alguna forma clara y asequible. La superficie resbalaba más de lo aceptable.
El primer proyecto se llevó a cabo en Catelldefels: La primera prueba no fue todo lo buena que los técnicos hubieran deseado, pero para los principales responsables de la organización, se sacaron muchos aspectos positivos. A Santana y Tiriac, que estuvieron presentes en las primeras pruebas con ColorClay, le parecía interesante. Emilio Sánchez Vicario, que fue uno de los responsables de las primeras pruebas, la pista le parecía resbaladiza, le parecía, textualmente: “injugable”.
El deslizamiento
INCOTEC empleó muchas horas en el estudio de la superficie y de cómo la tierra batida se alteraba al introducirle el pigmento azul. Se hicieron pruebas para medir más de 10 aspectos de la incidencia de la tierra batida azul sobre el juego. Por supuesto, los parámetros del bote, pero también que la tierra estuviera bien pintada y que el color fuera uniforme, Que la tierra no se modificara en su comportamiento con la pigmentación, que se comportara igual ante distintas características meteorológicas. La rotación de la pelota antes y después de la fricción con la tierra. El comportamiento de la superficie ante distintas situaciones climatológicas, (lluvia, frío, calor, humedad…). INCOTEC lo tiene todo absolutamente testado.
Hay dos conceptos en los que INCOTEC incidió particularmente y que le preocupan de la superficie actual, en la que se está jugando el torneo. Como analizaremos más adelante, la empresa encargada del montaje de las pistas, contra pronóstico no fue ésta, sino Ibersport de Andreu Puigserver. Uno es el de Biocompatibilidad. El test asegura que la tierra batida no es tóxica para los tenistas y que, en cualquier caso, aunque haya una caída y ésta produzca una hemorragia, no se va infectar. La tierra es perfectamente compatible con el organismo y no es para nada agresiva. La otra, es la del coeficiente de deslizamiento. Es el resultado de calcular a partir de qué momento la zapatilla del deportista desliza o resbala sobre la superficie. En la tierra batida normal el coeficiente está entre 0’4 y 0’45. INCOTEC había conseguido un 0’42, dentro de los parámetros normales de una superficie de tierra batida normal. Los datos de Ibersport se desconocen. Es posible que ni siquiera se hubiera testado.
La evolución de los proyectos
INCOTEC desarrolló dos proyectos, ambos en Castelldefels. La primera prueba que, como habíamos comentado resultó un fracaso por el cociente de deslizamiento, ofrecía, sin embargo, buenas sensaciones para la organización. Pero ColorClay quiso perfeccionar su producto.
En la segunda pista que se realizó en Castelldefels las sensaciones que sentían los tenistas y los test, estaban dentro de los parámetros normales de una pista de tierra batida ocre. La tierra se comportaba exactamente igual que la tierra batida normal. Los parámetros de bote eran perfectos, el grano estaba bien pintado, no se modificaba, era una superficie regular en toda la pista…
Como nos comentaba Jaime Astiz: “Además de los test que se puedan hacer y de los resultados mostrados sobre una tabla numérica, es importantísimo conocer las sensaciones que tiene los deportista de élite. Los jugadores de tenis profesionales son muy sensibles a cualquier cambio. Son capaces de notar si la bola va un poco más rápida o bota un poco más, si la tensión de su cordaje es un poco más tenso o menos o si la raqueta tiene algunos gramos más o no. Con las pistas es igual”.
Las pruebas realizadas sobre las pistas que se montaron en La Caja Mágica en 2009 fueron buenas. Carlos Sánchez, el técnico de la ATP que hizo el estudio, dio su OK.
Para ColorClay había un poco de exceso de tierra y ésta no estaba lo suficientemente bien compactada porque apenas hubo tiempo para prepararla, pero la construcción era perfecta y los resultados y las valoraciones de los tenistas fueron muy positivas.
La homologación
La ITF tiene una serie de parámetros y estudios para homologar una superficie y una pista para jugar en los torneos oficiales, pero para homologar una superficie de tierra batida no hacen test, más allá de la incidencia del bote. Cuando se presentaron en Madrid para homologar la tierra batida azul, la organización del torneo pidió la colaboración de los especialistas de INCOTEC para ayudar en el proceso de la creación de la pista, el montaje y que todo fuera bien. No hubo problemas. Pero la ITF, por ejemplo, no mide el coeficiente de deslizamiento. Considera que es tierra batida y que es lo suficientemente lenta con los parámetros del bote y listo.
Las decisiones
Sin embargo, quedaba un largo camino hacia la primera prueba de fuego que era la aprobación por parte de la ATP, en consonancia con la ITF y el Consejo de Jugadores y más adelante el montaje.
La decisión final se tomó por parte de la ATP en octubre del año pasado, pero, contra pronóstico, la Organización del torneo decidió organizar un concurso para 4 proveedores con el fin de que estos presentaran sus proyectos de la tierra batida color azul. Finalmente sólo se presentaron dos. IBERSPORT fue el agraciado.
ColorClay tiene la patente de la tierra batida azul con lo que la decisión no sólo era arriesgada sino que, presuntamente, incumple la Ley. Todo esto está en manos de los Tribunales competentes, porque en La Caja Mágica hay 20.000 metros cuadrados que tendrán que aclararse si son o no legales. Lo que está claro es que la superficie de tierra batida azul no ha gustado nada a los tenistas del circuito ATP.
En este sentido, INCOTEC habla con propiedad y con datos objetivos en la mano de que se puede conseguir una pista de tierra batida azul perfecta con las mismas características, exactamente iguales que las de una pista de tierra batida de Roland Garros, Barcelona o Monte Carlo. Evidentemente, cada pista tiene unas características que vienen determinadas por la climatología, la altura y otros factores como la construcción de la pista y si se echa más o menos tierra. Pero ColorClay tiene todo testado y garantiza poder conseguir una pista perfecta y que fuera más o menos lenta, (por el bote), a gusto del consumidor.
Sin embargo y, por lo visto, la empresa de Andreu Puigserver ha sido incapaz de montar las pistas de forma uniforme, (de tal manera que la bola botara igual en cualquier punto o que reaccionara igual dentro de la construcción de la Caja Mágica que fuera, (las pistas auxiliares)).
La composición de la tierra, el proceso de pigmentación para el tintado y finalmente la construcción de la pista son determinantes y, por ahí, se han cometido errores.
La Organización del torneo, con Tiriac a la cabeza, ha tenido una gran idea porque nadie pone en duda los beneficios de jugar sobre tierra batida azul. Para los seguidores del tenis por televisión y “livestreams” el impacto visual es muchísimo mejor, objetivamente. Pero las ideas, además de ser buenas, tienen que llevarse a la práctica de forma efectiva y eficaz.
De momento, se desconoce exactamente si Madrid podrá volver a montar pistas de tierra batida azul, porque unas fuentes informan de que esta superficie estaba a prueba sólo este año, pero ni siquiera el codirector del torneo, Carlos Moyá, con quien PuntodeBreak habló ayer por la tarde conoce con exactitud este detalle. Otras informaciones apuntan a un contrato de patrocinio de Tiriac por tres años, aunque lo que sí está claro es que Nadal ya ha anunciado que no volverá a jugar en tierra batida azul. Un durísimo palo para este proyecto que sería imposible de amortizar en un solo año.

