Es una de las mejores tenistas rusas del momento y, por mucho que su decisión se intuyera desde hace meses, ha generado cierto impacto en Rusia. La oposición pública de Daria Kasatkina al régimen de Putin, la invasión bélica de Ucrania y su lucha por los derechos LGTBIQ+, hacían previsible que en algún momento cambiara de nacionalidad. Figuras del tenis ruso como Kafelnikov no han querido pronunciarse, mientras Chesnoko calificó la noticia como "triste". El presidente de la Federación, Tarpischev, restó importancia al tema al decir que "llevaba mucho tiempo alejada de Rusia", mientras que la reacción más dura fue la de Dmitry Svishchev, presidente del Comité de Cultura y Deporte de la Duma. "Lo principal es que no se olvide de lo que Rusia ha hecho por ella", señaló según Ubitennis.
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