Andy Murray no pudo contener las lágrimas tras el homenaje que realizó el torneo de Wimbledon. También eran lágrimas de frustración de querer y no poder. Así lo confirmó el tenista escocés: "Me encantaría seguir jugando. Pero no puedo físicamente. Es demasiado duro. Todas las lesiones se han ido sumando. No han sido insignificantes. Quiero jugar para siempre. Amo este deporte. Me ha dado mucho. Me enseñó un montón de lecciones que puedo utilizar el resto de mi vida. No quiero parar. Entonces es difícil", confesaba un Murray que tuvo una despedida acorde a su leyenda.
Andy Murray says he would love to play forever, but he knows he can’t, ‘I don’t wanna stop. So it’s hard’
— The Tennis Letter (@TheTennisLetter) July 4, 2024
“You’ve never wanted to make this decision to walk away from the sport.. how difficult has it been?”
Andy: It’s hard. I would love to keep playing. But I can’t physically.… pic.twitter.com/fR8wLFNiry

