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¿Cuál ha sido la mejor temporada en la carrera de Novak Djokovic?

Analizamos la trayectoria profesional del serbio, intentando discernir qué temporada fue en la que mejor tenis mostró y resultados más brillantes obtuvo.

Novak Djokovic, debate sobre su mejor temporada. Foto: gettyimages

Novak Djokovic acumula ya 16 temporadas en la élite y luchando con firmeza por grandes resultados, pero hay tres que sobresalen por encima del resto y constituyen ejemplos claros de su grandeza. Desgranamos en profundidad los momentos más importantes en la carrera del serbio tratando de establecer cuál ha sido el año más glorioso de su carrera.

Récords inagotables, momentos imborrables y éxitos sin parangón. Eso es lo que sazona la trayectoria profesional de Novak Djokovic, con méritos más que sobrados para ser unánimemente reconocido como el mejor tenista de la historia. El serbio se empezó a asomar a la élite en 2005 y 2006, pero fue en 2007 cuando dio su primer salto de calidad, empezando a desafiar el poder establecido de Roger Federer y Rafael Nadal. Si bien es cierto que consiguió abrir su palmarés particular de títulos de Grand Slam en el Open de Australia 2008, vivió momentos realmente complicados en 2009 y 2010, cuando se veía una y otra vez superado por suizo y español. Tocó fondo en Roland Garros 2010, viendo cómo Jurgen Melzer le remontada dos sets de ventaja en cuartos de final y generando un desasosiego de dimensiones desproporcionadas en el serbio, que llegó a replantaerse su continuidad como tenista.

Terminó ganando la Copa Davis ese año y sentando las bases de una reacción magistral en 2011, una de las temporadas más impresionantes jamás vistas en la historia de este deporte. Novak perdió su primer partido en las semifinales de Roland Garros 2011, ante Roger Federer, en uno de los encuentros más impresionantes jamás vistos. Terminó el año con 10 títulos en su haber y un impresionante balance de 70 victorias y 6 derrotas, alcanzando el número 1 por primera vez en su carrera y certificando el anhelado sorpasso a sus dos grandes rivales. Acusó algo el esfuerzo en el tramo final de año, pero es ésta una de las tres temporadas que pugnan por ser la mejor en la carrera deportiva de Djokovic, tanto por los datos estadísticos como por las sensaciones de imbatibilidad que ofrecía.

- Djokovic bordó el tenis y desafió a la lógica tanto en 2011 como en 2015

Siguió a un nivel muy alto en 2012, 2013 y 2014, aunque con derrotas dolorosas e inesperadas, y teniendo en Roland Garros su particular territorio comanche. Rompería con la maldición de París dos años después, en 2016, aunque antes merece la pena repasar en profundidad lo que sucedió en un 2015 que solo se puede definir como antológico. La versión más dominante de Djokovic salió a relucir en un año en el que terminó con 11 títulos ganados, tres de ellos de Grand Slam, impidiendo Stan Wawrinka en la final de Roland Garros el anhelado pleno, y con un balance de 82 victorias y 6 derrotas. Prolongó su mejor versión durante la primera mitad de 2016, aunque la resaca del éxito parisino le pasó factura, siendo eliminado por Querrey en Wimbledon y sufriendo mucho en el tramo final de la temporada, llegando a perder el número 1 en favor de Andy Murray.

Llegaría la lesión de codo en 2017, que condicionó los 40 partidos disputados y le obligó a parar tras el torneo de Wimbledon, sin haber sido capaz de competir a su máximo nivel. Una vez operado y recuperado plenamente, Nole volvió a las pistas en 2018 y lo hizo con un primer tramo de campaña realmente calamitoso. No tenía ritmo, la desconfianza le carcomía y vivió situaciones dramáticas que podrían haber derivado en algo serio. Chung, Paire o Daniel fueron algunas de sus víctimas, pero fue la derrota ante Marco Cecchinato en cuartos de final de Roland Garros lo que situó al balcánico al borde del abismo, llegando a plantearse su retirada definitiva muy seriamente. Una excursión a la montaña junto a su esposa Jelena le rescató, y un mes después ganaba Wimbledon 2018, tras vencer en semifinales a Nadal en uno de los mejores partidos de la historia.

En 2019 vive momentos complicados a nivel de juego, pero sus triunfos en Melbourne y Londres, con esa milagrosa victoria ante Federer en la final de Wimbledon, hacen que la temporada sea muy destacable. Salva la papeleta en 2020 con un arranque pletórico, aunque sufre mucho en la vuelta a las canchas tras el parón por COVID. La derrota ante Nadal en el otoñal Roland Garros y el pelotazo a la juez de línea en Nueva York marcan una temporada en la que logra terminar como número 1.

- El serbio ha superado situaciones inverosímiles para firmar una temporada antológica en 2023

Llegamos ya a un momento clave, como fue 2021. El año llevaba proyección de ser el mejor, no ya de su carrera, sino de toda la historia en este deporte. Pero Djokovic colapsó en las semifinales de los Juegos Olímpicos, cuando iba con set de ventaja y break arriba en el segundo ante Zverev. La sombra del Golden Slam se hacía más visible que nunca, pero el alemán remontó el partido y, a partir de ahí, Novak sufrió lo indecible, cayendo en la final del US Open ante Medvedev y haciendo un papel mejorable en las ATP Finals, al verse derrotado en semifinales. El 2022 estuvo muy marcado por las restricciones a que compitiera en Australia y Estados Unidos, pero en 2023, ya con plena libertad, Novak Djokovic ha vuelto a firmar una temporada memorable.

Quizá la calidad de sus contrincantes pueda reducir algo el mérito, pero eso está compensado totalmente por lo que supone ser el mejor del mundo a una edad de 36 años. Carlos Alcaraz evitó que completara el Grand Slam, pero terminar con un balance de 55-6, siendo número 1 y superando cualquier expectativa, habla a las claras de la magia de este jugador y sitúa la presente campaña como firme candidata a ser la mejor de su carrera. Desde mi opinión personal y ateniéndome a datos y sensaciones, diría que el Novak Djokovic visto en 2015 fue el mejor, seguido por el del 2011 y luego el del 2023. ¿Tú qué opinas?