Uno de los mejores partidos de su carrera, sin duda. Daniel Altmaier venció en un épico partido a Jannik Sinner por 6(0)-7 7-6(7) 1-6 7-6(4)7-5 tras una auténtica lucha de 5 horas y 26 minutos. El alemán terminó muy emocionado con esta victoria tan importante que lo catapulta a la tercera ronda de Roland Garros. Después de terminar, se sentó en el banco y no pudo evitar las lágrimas, al igual que su entrenador, Alberto Manicini. De hecho, en el momento de la entrevista en pista se vivió un momento muy emotivo ya que la grada comenzó a corear su nombre. Altmaier no pudo evitar las lágrimas de nuevo y no pudo articular palabra.
This is what it means. pic.twitter.com/La0acT38VS

