Alcaraz brilla con luz propia en la ciudad que nunca duerme
El joven español cuajó un partido para la historia, superando todo tipo de reveses morales y certificando su pase a la final del US Open 2022.
¿Existe un sitio mejor en el mundo que Nueva York para vivir una noche mágica e inolvidable? La respuesta que daría Carlos Alcaraz en estos momentos no podría ser otra. No. La ciudad que nunca duerme se ha desvelado para siempre con el carisma y el talento de un joven que les ha cautivado en este US Open 2022, y al que no pudieron animar en esta ocasión por la presencia del héroe local, Frances Tiafoe. Partido memorable, de los que hacen afición, aquellos que se recuerdan para siempre y que se pueden erigir en síntesis perfecta de la grandeza de este joven español que comienza a forjar su leyenda. También para un Tiafoe que demuestra estar en franca progresión y cuyo tenis y personalidad son una bendición para este deporte. El resultado final fue de 6-7 (6) 6-3 6-1 6-7 (5) 6-3 a favor del español, que mantiene el pulso por ser número 1.
Se requiere de mucha voluntad y condiciones para aguantar a Carlos de tú a tú, con rigor táctico, contininuidad y confiando en las posibilidades de triunfo, tal y como hizo Tiafoe en gran parte del encuentro. Durante el primer set se vivió un duelo afincado en el "casi" y en el que las ganas de espectáculo eran superiores a lo que ofrecían ambos tenistas. Amagos de brillantez, destellos de magia y escaramuzas al resto. La primera de ellas la tuvo el español, con un prometedor 15-40 con 3-3 que levantó Frances con solvencia. Eso terminó por darle la confianza necesaria para sostener la velocidad de bola e intensidad de su rival. Llegó a disponer de una bola de set con 5-6, pero el murciano se aferró como pudo y condujo el parcial a un tiebreak. Allí, el tenista local voló sobre la pista y supo apretar los dientes para vencer la resistencia de un impertérrito Charly.
Lejos de amilanarse o sentir dudas, Alcaraz continuó a la misma intensidad y con idéntico optimismo. Daba por hecho que esto era un proceso en el que Frances caería en algún momento, como si de una manzana sacudida por la ley gravitatoria se tratara. Aguantó el tipo al inicio de la segunda manga y vio la luz definitiva en el quinto juego, donde se lanzó a por el break como alma que lleva el diablo, Lo consiguió y destapó el tarro de las esencias definitivamente, con un nivel de saque muy superior al que mostró con Sinner, una selección de golpes ideal y sin asumir tanto riesgo en sus tiros. Tuvo que sufrir para mantener la ventaja granjeada, llegando a levantar una bola break en contra en el noveno juego, mostrando una valentía y madurez infinitas.
El golpe sobre la mesa estaba dado y retumbó en toda la ciudad de Nueva York. Tanto es así, que la onda expansiva sacudió de tal manera a Tiafoe que fue incapaz de acercarse a su mejor nivel en un tercer parcial absolutamente descompensado. Alcaraz arrasó con todo, demostró que está preparado para sostener un nivel de tenis colosal durante mucho tiempo y sacó de su zona de confort a un desconcertado estadounidense, que no encontraba la manera de reengancharse al partido. La intensidad había sido tal en los minutos precedentes que Frances se desinfló por completo y vio cómo las cosas se le ponían realmente complicadas. Pero no se iba a rendir. Alentado por el público local y consciente de que estaba ante una oportunidad única, el estadounidense se guardaba una bala en la recámara.
Tiafoe salvó una pelota de partido en la cuarta manga
Hubo un break inicial del español en el cuarto set que sirvió como revulsivo para Frances. Verse al borde del abismo hizo que soltara el brazo, que atacara sin rubor ni miedos y mostrara ese tenis vertiginoso del que hizo gala durante la primera hora y media de encuentro. Cual pez sacado del agua, los coletazos del estadounidense sirvieron para neutralizar un 2-0 y un 3-1 en contra, haciendo que el encuentro entrara en una dinámica insospechada hacía unos minutos. Volvió a inspirarse, encontró la complicidad del público y el encuentro se igualó, en lo que supuso un desafío mayúsculo para un joven como Alcaraz.
Respondió como solo los privilegiados y dotados de un aura mágica como él, pueden hacer. Sujetó las riendas de un desbocado Tiafoe con inteligentes cambios de ritmo efectuados con el revés cortado, así como metiendo muchos primeros saques. Mantuvo su nivel de concentración e intensidad al máximo y se lanzó a por el partido desde el resto en el décimo juego, donde dispuso de una bola de partido que salvó de forma impresionante Tiafoe. Carácter competitivo, garra y coraje se respiraba en una noche repleta de magia y en la que el nivel de tenis volvió a alcanzar cotas de excelencia.
¿Qué mejor manera de cerrar un set tan destacado que un tiebreak? El espectáculo alcanzó un nivel superior con una muerte súbita no apta para cardíacos. Adquirió ventaja de minibreak el tenista norteamericano, pero respondió rápidamente Carlos con un revés paralelo de resto directo. Mantuvieron ambos sus siguientes servicios y fue Tiafoe el que se situó con bola de set a su favor tras una derecha que se fue unos centímetros de su rival. Volvió a jugar el mismo golpe con el 5-6 y el resultado fue idéntico, haciendo que Frances estallara de alegría al ver que había conseguido eludir situaciones límite y llevaba el encuentro al parcial definitivo.
Alcaraz terminó con 59 golpes ganadores y 36 errores no forzados
Lo que se vivió en la quinta manga es difícilmente descriptible con palabras. Carlos no acusó ni por un instante el golpe moral que supuso verse ya con el partido ganado y tener que seguir sufriendo. Tanto fue así, que hizo break de salida aprovechando una cierta bajada de adrenalina de su rival. Pero Frances no iba a dejar escapar ese tren tan pronto. Se reenganchó aprovechando ciertas dudas del español al saque, soltó el brazo y equilibró a dos juegos. Acción, reacción. Inteligencia táctica y bemoles como mezcla perfecta es lo que aplicó Alcaraz, que hizo un nuevo break para recuperar aire y esperanza. Todo ello se vio incrementado al consolidarlo en blanco, aunque las hostilidades no habían terminado. Tuvo que mantener su mejor nivel para poder cerrar el encuentro, y vaya si lo hizo. Carlos Alcaraz está en la final del US Open 2022. La realidad puede superar a los sueños.