Breadcrumb
Muguruza: "Ganar Wimbledon significa inscribir tu nombre en la historia del tenis"
La española rememora sus mejores momentos en Londres, desvela secretos de su día a día en Wimbledon y habla de lo que significó ser campeona.
Regresar al lugar donde se ha alcanzado el paraíso debe ser una experiencia única. Es lo que vivirá Garbiñe Muguruza en las próximas semanas, con el único de objetivo de revalidar el título que inscribió su nombre en el palmarés dorado del torneo más prestigioso del mundo. Wimbledon 2018 es un anhelo de la hispanovenezolana, ávida de un gran triunfo que dé color a una temporada con muchos altibajos y falta de esplendor.
"Lo mejor de ganar aquí es que ya formas parte de la historia de este deporte. Ver mi nombre junto al de tantas leyendas es una sensación increíble. Desde niña veía este evento y el trofeo lo tengo guardado en un lugar muy especial. Creo que ganar en Wimbledon tiene más impacto que hacerlo en Roland Garros, al menos en mi caso ha sido así, porque más gente conoce este torneo", asevera para la web oficial de la WTA una mujer encantado de regresar a un lugar donde hace una vida especial.
[getty:815320794]
Y es que Garbiñe es mucho más que una tenista. "Me encanta pasar tiempo aquí. Alquilo una casa para mí y todo mi equipo y adoro cocinar. También suelo ir de compras por la zona, la gente es muy agradable. Es algo que muchos pueden considerar normal pero para mí es único; una sensación mucho mejor que estar sola en un hotel más", comenta. "Nunca olvidaré el punto de partido del año pasado. La verdad es que todo en Wimbledon es especial; resulta único salir a la pista, oler el césped, el ambiente...", dice con ilusiones y energías renovadas una miembro más del All England Lawn Tennis Club.
"Al ser campeona tengo la posibilidad de venir al club cuando quiera a tomar el té, pasear y cosas así. Obviamente ahora no tengo tiempo porque estoy jugando 11 meses al año pero en un futuro me aprovecharé de este derecho que tengo", señala entre risas la hispanovenezolana. Garbiñe Muguruza mira con optimismo a un torneo que ya logró encumbrarla el pasado año y en el que quiere legitimarse en la gloria.