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Djokovic batalla en su debut en Acapulco
Novak Djokovic inició su andadura en el ATP 500 de Acapulco con un triunfo menos cómodo de lo esperado ante Martin Klizan al que doblegó por 6-3 y 7-6(4).
Primer partido en el circuito ATP en más de un mes para Novak Djokovic tras su derrota en la segunda ronda del Open de Australia. Se estrenaba en el torneo de Acapulco ante el zurdo eslovaco Martin Klizan al que doblegó por un marcador de 6-3 y 7-6(4) en un buen partido de tenis por momentos, con un Klizan muy inspirado a ratos y que obligó a Djokovic a ponerse el mono de trabajo. El serbio tuvo sin embargo la posibilidad de acabar con Klizan con más facilidad pero se le pudo complicar y mucho la segunda manga y marcharse a una tercera.
Novak Djokovic estaba de vuelta en el circuito retornando a una pista de tenis en el torneo de Acapulco. Primera vez que pisaba el evento mexicano y tercera vez que se medía al zurdo eslovaco Martin Klizan. Un tenista este imprevisible, muy peligroso si tiene el día y especialmente en una primera ronda para el gran favorito al título. Los primeros juegos del partido fueron muy disputados, ya con la noche empezando a caer sobre el Pacífico.
Klizan soltaba la mano con gran maestría. Alternaba eso sí grandes golpes ganadores con claros errores no forzados. Djokovic estaba más bien a la expectativa, cogiendo sensaciones y haciéndose al cemento de la central de Acapulco. El serbio disponía de la primera opción de quiebre del set aunque sería Klizan el que más peligro creara. El eslovaco tendría después un 15-40 para marcharse en el marcador, pero Djokovic recurría al saque para solventar el entuerto. Una brillante alternancia de palos y dejadas estaba incomodando mucho a Djokovic en los primeros compases. No duraría.
La efectividad e inspiración de Klizan en su juego variado y muy agresivo iba perdiendo fuelle a medida que el primer cabeza de serie del cuadro se asentaba más en la pista, ponía más bolas dentro y veía como Klizan se disolvía. La consecuencia de ello fue la dominancia de Djokovic a partir de entonces, rompiendo el saque del eslovaco y marchándose con claridad hasta el 5-2. Poco después, atenazaría la primera manga por 6-3, resuelta con mucha más comodidad de lo que cabría haber esperado viendo el inicio fulgurante de Klizan.

La segunda manga aguardaba con un guion realmente draconiano y dos partes claramente diferenciadas. En la primera de esas partes, Djokovic parecía que iba a resolver el envite con suma facilidad. Merced a los continuos errores del eslovaco, cogía rápidamente ventaja en el set y con 2-0 arriba, gozaba de un 0-30 con el que amenazaba muy seriamente las opciones de remontada de Klizan. El de Bratislava lograba escaparse y ahí iniciaba la escalada en el marcador y una especie de resurrección por su parte.
Volvió a encontrar el punto dulce de su raqueta, la cual echaba fuego, pero también mostraba sensibilidad con la pelota. Djokovic en cambio se iba sumiendo en errores en lo que era un evidente bache en su juego que le había impedido casi cerrar el encuentro con un doble 'break'. En este momento en cambio, se veía él con un 'break' en contra (4-2). El serbio no tardaría en arreglar una situación que se estaba poniendo muy peligrosa. Un horrible juego con la volea del eslovaco hacía que Djokovic, que había sabido reaccionar, recuperara la desventaja.
A partir de ahí, se pasó a ver un tramo final de set con muy buen nivel de ambos, aunque la espectacularidad la ponía como no, el centroeuropeo, especialmente con las dejadas, no ya un recurso sino un sistema de juego ante el número dos del mundo, que era incapaz de salirse de esa jugada. Así las cosas, llegaban al desempate. El ritmo ganador lo ponía Djokovic pero de nuevo Klizan iba a devir desde atrás para remontar con sus tremendos tiros y crear desasosiego en el serbio. Un angulazo de otro planeta sería la solución que encontraría para aplacar a Klizan y recobrar la ventaja. No la soltaría ya. Tras un punto inquietante en la red y solventando con ciertas dosis de angustia, Djokovic cerraba el partido y levantaba los brazos en señal de victoria. Una victoria trabajada con la subir pulsaciones de cara al resto de la semana.