La caída de Jurgen Melzer; Del Top 10 a la mediocridad

Jurgen Melzer no es ni la sombra de lo que fue en 2010. El austriaco, que coronó 2010 como Top 10 y que se mostró como uno de los hombres más peligrosos en el circuito durante esa temporada, entró en una caída sin frenos en 2011 y no aparece en 2012. Sus números son alarmantes y su rendimiento muy decepcionante. El zurdo austriaco, heredero de Thomas Muster, está en una crisis de juego que es más incomprensible aún con su alto rendimiento en el circuito de dobles, donde junto a su compañero y amigo Philipp Petzschner, ganó en 2011 el US Open y Wimbledon en 2010 y son considerados hoy en día una de las mejores parejas del circuito. Quizá sea precisamente su especialización en esta disciplina, el doble, lo que le ha hecho bajar su rendimiento en el circuito individual. Curioso, para un jugador polifacético que saca y volea extraordinariamente y que ha sacado alguno de sus mejores resultados individuales en tierra batida.

Del “singles” al doble y el curioso caso con la tierra batida

Jurgen Melzer tuvo una transformación impresionante en 2010. Después de varios años alternando el circuito ATP con altibajos en su carrera como individual y casi como un especialista en dobles, consiguió dar un salto de calidad esa temporada. Su rendimiento fue espectacular, pero además, los resultados iban acompañados de un gran juego.

Arrancó 2010 con semifinales en Umag y Zagreb, aunque tuvo un serio traspié en Australia donde no pudo con el mediocre Florent Serra en primera ronda. Sin embargo, la llegada de la tierra batida, una superficie donde prácticamente no se habían tenido noticias de él, menos en Bucarest en 2006, donde consiguió el título y Kitzbuhel, en su país, cuando llegó a la final en 2008. Sin embargo, su estilo de juego se adaptaba mejor a las pistas rápidas, dado que su saque picudo de zurda y su gran capacidad para volear, le daban un plus de peligrosidad.

En cambio, la llegada de la tierra batida le proyectó a las posiciones más altas del ranking ATP. Ganó en Hamburgo, jugó cuartos de final en Umag y el Masters 1000 de Madrid, donde sólo un súper especialista de la superficie como Nicolás Almagro pudo con él, pero se plantó en semifinales de Roland Garros, después de eliminar, entre otros, a Novak Djokovic en un gran partido en cuartos de final en París.

Desde allí se disparó. Ya había alcanzado los octavos de final en Indian Wells donde lo detuvo la mejor versión de Andy Roddick, pero comenzó a ser una seria amenaza para todos sus rivales y en todas las superficies. Su rendimiento en los dos siguientes Grand Slams fue impecable, sólo Roger Federer pudo eliminarlo de Wimbledon y el US Open, ambos en octavos de final.

Su progresión parecía imparable y en abril de 2010 tocó su cima en la ATP. Se colocó octavo tras derrotar al propio Federer en el Masters 1000 de Montecarlo. El suizo había sido su techo también en el Masters 1000 de París, ya en cuartos de final y con el helvético lanzado en su parte más destacada del año. Sin embargo, ver su capacidad para ganar los partidos que le enfrentaban a jugadores por detrás de él en la clasificación ATP y que cada vez estaba más cerca de los mejores, hizo pensar en una alternativa real de poder para cualquier jugador.

Su victoria en Montecarlo le dio un plus. Llegó al Top 10 y fue el hombre de moda. Quizá por la presión, quizá por la gran cantidad de partidos jugados mezclando el circuito de individuales y el de dobles, lo cierto es que Melzer, no volvió a hacer ningún papel destacado. Tras su victoria ante Federer en el torneo más prestigioso y glamuroso de la Costa Azul, no volvió a superar una segunda ronda. En realidad, sí ganó dos partidos en algún torneo concreto y superó este nivel, pero en muy contadas ocasiones. Demasiadas para poder ser tenido en cuenta.

Su bajón ha sido notable. Aunque se mantiene entre los mejores en el circuito de dobles junto a su inseparable” Petzsche”, lo cierto es que su bajón en el circuito de individuales no tiene explicación.

Melzer y Petzschner, una pareja durísima en el Masters de Londres. Foto:lainformacion.com/C. Brunskill/ Getty Image

Evidentemente, era el único jugador que alternaba realmente los dos circuitos, pero un jugador con su nivel, lo normal es que se decida por centrar su carrera en los individuales. No fue así. En pleno bajó a final de temporada, hundido y bajando en la clasificación, decidió no defender sus cuartos de final en el Masters 1000 de París para centrar la Barclays ATP World Tour Finals en la modalidad de dobles.

Sin embargo, ha arrancado 2012 y el austriaco sigue sin levantar cabeza. No encuentra su tenis y hasta la llegada a las pistas duras indoor de Europa no había ganado ningún partido esta temporada en el circuito individual.

Melzer tiene tenis para volver, pero no parece que el físico le acompañe para compatibilizar grandes campañas y semanas larguísimas con dos partidos al día en cada circuito.

Su última trayectoria

En 2011 su última parte de temporada fue terrorífica. Cayó en Roland Garros en segunda ronda contra el jugador de perfil medio-bajo Lukas Rosol. En Wibledon no pasó de tercera ronda donde Xavier Malisse le dio el alto y en el US Open cayó con Kunitsyn también en segunda.

En Kuala Lumpur consiguió, por primera vez en cinco meses a cuartos de final. Pero, de igual manera, sin ganar dos partidos, tuvo un ‘bye’ en primera y sólo ganó la segunda. En Viena, Shanghai y Pekin tampoco pudo ganar ni dos partidos. Y su papel en el circuito americano fue para olvidar, cayó en su primer partido contra cualquier rival que se cruzaba con él. Winston Sale ante Andreev, Cincinnati ante Gilles Simon, Washington ante Donald Young y antes, en Stuttgart, había caído con Giraldo.

Muchos quisieron ver en Melzer el sustituto del gran y poderoso Muster. Mejor no comparar.

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