Carácter de número uno

Novak Djokovic derrotó a Kei Nishikori en Roma. El tenista serbio, apoyado en su carácter ganador, superó con éxito otra jornada sin brillantez tenística

Novak Djokovic.
Novak Djokovic.

Novak Djokovic se impuso a Kei Nishikori en los cuartos de final del Masters 1000 de Roma: 6-3, 3-6 y 6-1. El partido del tenista serbio fue una continuación de lo ofrecido los días anteriores en Roma. La raqueta del número uno mundial no tuvo la autoridad de las grandes ocasiones, pero su cabeza y su corazón mostraron una jerarquía superior a la de su rival.

Charles Darwin, en su teoría de la evolución, defendía que la supervivencia de las especies dependía de su adaptación al medio. Y fue Djokovic quien ganó esta batalla contra Nishikori en el primer set. La tarde era desapacible en Roma y los remolinos de viento en la Centrale incomodaban a los tenistas, también condicionados por la irregularidad de la superficie.

Djokovic.

Novak, que superó un susto tras deslizarse sobre la tierra batida, se mostraba preocupado por esta circunstancia. Sin embargo, entendió las dificultades y reaccionó con madurez. Mientras, Nishikori, un jugador que busca brillantez y precisión en cada punto, se desmoronaba entre sus propios errores. El duelo enfrentaba a dos de las cabezas visibles del tenis mundial, pero no contagiaba a la grada. Era un partido sin pasión en el que Djokovic imponía su veteranía y su mejor adaptación al medio.

En el segundo set, bajo unas condiciones más estables, Nishikori ya fue reconocible. Su primer servicio frenó las respuestas de Novak, que acusó una laguna de intensidad y cedió su servicio ante los latigazos del japonés. Kei se instalaba en el centro de la pista y crecía hasta convertirse en dominador de los intercambios. Por fin dejaba su sello ante el mejor tenista del mundo.

Nishikori.

Djokovic comenzó el tercer set con sufrimiento, pero su reacción fue fulminante. La actitud y las piernas de Novak alcanzaron sus máximas revoluciones cuando el partido concedía un escaso margen de error. El serbio se levantó como un número uno, mientras Nishikori se hundió de forma decepcionante.

Las derrotas del japonés y de Berdych favorecen a Nadal, que sería el cuarto cabeza de serie en Roland Garros si se proclama campeón en Roma. El emperador Djokovic, con una autoridad menoscabada esta semana, ya espera en semifinales a un gladiador procedente de Jávea: David Ferrer.

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