El rumano fue descalificado en 1975 tras volverse loco por una bola mal cantada. 24 horas después, su acción cambiaría para siempre la profesión del umpire.
El rumano fue descalificado en 1975 tras volverse loco por una bola mal cantada. 24 horas después, su acción cambiaría para siempre la profesión del umpire.
El rumano fue descalificado en 1975 tras volverse loco por una bola mal cantada. 24 horas después, su acción cambiaría para siempre la profesión del umpire.