Struff: “No era tan bueno de joven, pero siempre creí en poder lograrlo”

El jugador alemán, actual número 25 del mundo, habla sobre cómo fue su evolución en el circuito y de la mejor temporada de toda su carrera.

Raquel Bermúdez Rodríguez | 12 Feb 2024 | 12.43
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Jan-Lennard Struff. Foto: Getty
Jan-Lennard Struff. Foto: Getty

Jan-Lennard Struff fue una de las sorpresas de la pasada temporada, específicamente en la gira de tierra batida, donde firmó grandes victorias. Ese gran momento se apagó de golpe para el alemán a causa de una lesión que le mantuvo lejos de la competición durante meses.

“Acumulé muchos buenos partidos en los primeros meses, especialmente a partir de la temporada de tierra batida, Montecarlo y Madrid fueron muy buenos torneos. Subí puestos en el ranking y quería clasificarme para el cuadro principal de París (Roland Garros), por lo que necesitaba ganar algunas rondas en Montecarlo”, explica Jan-Lennard, según recoge la página oficial de la ATP. Precisamente fue en el mes de junio de 2023 cuando alcanzaba su mejor posición en la clasificación en el puesto número 21. El germano tiene un balance de 0-3 en finales ATP, siendo las últimas en el Masters 1000 de Madrid ante Carlos Alcaraz y en Stuttgart frente a Frances Tiafoe.

Justo cuando estaba en su mejor momento y ya firmaba su mejor temporada, el jugador alemán sufría una lesión de cadera que le obligaba a bajarse de Wimbledon y a estar varios meses alejado de las pistas. “La lesión no era pequeña”, especifica Struff. “Estaba tan arriba que enseguida volví a bajar a la tierra. Tuve que parar tres meses, fue bastante duro porque tenía un ranking alto. Iba a ser cabeza de serie en Wimbledon, y lo mismo habría ocurrido en el US Open si hubiera jugado la gira americana. No lo he sido demasiadas veces a lo largo de mi carrera, así que estaba deseando que llegara el momento”.

“La lesión fue extraña. Jugué muchos partidos y fue un comienzo de año muy intenso, pero todavía no tenemos indicadores sobre por qué ocurrió realmente en ese momento. No sabemos si fue por la acumulación de muchos partidos o por algo más. Estuvimos estudiando detenidamente el cuerpo, pero las lesiones forman parte del juego. Al principio no podía trabajar mucho porque no era posible, pero desde el primer día intentas pensar que tal vez puedas volver en cuatro semanas”, dice un Jan-Lennard cuyo optimismo se fue apagando con el paso de los días.

“No es fácil estructurarlo de inmediato, porque esperas volver lo más rápido posible y no quieres perder la forma física. Es más complicado planificar la vuelta cuando no se conocen bien los tiempos. A veces no veía mucho tenis, a veces, un poco. Es duro ver jugar a otros tenistas, pero aun así me encanta el deporte y me sigue gustando ver algunos partidos. No fue sencillo, pero pude centrarme en mi familia”.

Una evolución a su propio ritmo

El jugador germano dio el gran salto el año pasado con 32 años, pasando de estar el 150 a principios de la temporada, a conseguir su mejor ranking en el puesto 21: “Estoy muy feliz de haber terminado entre los 30 primeros. Me hubiera gustado eliminar la lesión, pero sentí que fue un año realmente bueno. Siempre fui un jugador que se desarrollaba más tarde. Si ves ascender a tenistas como Jannik Sinner o Alcaraz, son muy buenos en esa primera etapa de su carrera, y en mi caso, yo no era tan bueno de joven.

Hace nada me mandaron una foto de cuando jugaba sub-16 en Alemania, yo estaba en el puesto 38 o 39 de mi edad. No era tan bueno en juniors, pero siempre creí y tuve el sueño de lograrlo. Con 16 años medía 1,78 metros, y crecí 18 centímetros en dos años, lo que ayudó a mi saque, a mi juego y a la potencia. A partir de ahí me fue mucho mejor. Es extraño, pero me desarrollé un poco más tarde. Ahora vez a otros tenistas, como Mannarino, que está alcanzando el mejor momento de su carrera y jugando increíble, todavía hay muchos grandes jugadores mayores”, dice el alemán.