Azarenka: “No hay ninguna jugadora mala en cuarta ronda de un Grand Slam”

La bielorrusa confirma su buena relación con el Open de Australia avanzando a la segunda semana de competición por undécima ocasión en su carrera profesional.

Fernando Murciego | 21 Jan 2024 | 01.00
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Victoria Azarenka entrevistada por Andrea Petkovic. Fuente: Getty
Victoria Azarenka entrevistada por Andrea Petkovic. Fuente: Getty

No importa cómo llegue al torneo, Victoria Azarenka siempre es una contendiente firme en el Open de Australia. A sus 34 años, la bielorrusa superó esta mañana a Ostapenko y vuelve a poner los pies en los octavos de final del cuadro individual.

Campeona en 2012 y 2013. Semifinalista en 2023. Cuartofinalista en 2010, 2014 y 2016. No necesitábamos más muestra para explicar el vínculo tan especial que existe entre Victoria Azarenka y el Open de Australia, aunque la bielorrusa se empeña en recordárnoslo. Al inicio de una nueva temporada para la veterana jugadora, Vika se ha vuelto a plantar en la segunda semana de competición, recordando sus mejores tiempos en Melbourne Park. Tras vencer a Jelena Ostapenko, ahora espera por Dayana Yastremska.

“No era una ronda fácil, eso seguro, Jelena es una gran jugadora, siempre peligrosa. Es una gran campeona de Grand Slam, sabía que venía en buena forma, jugamos hacer un par de semanas en Brisbane y fue una batalla muy dura. Sabía que tenía que empezar muy fuerte el partido, tratar de ponerle toda la presión para no dejar que ella dictara y creo que lo hice muy bien. Luego ella fue capaz de dar un paso adelante en el segundo set, pero sentía que seguía teniendo mis oportunidades. Lo único que me faltaba era convertir esas posibilidades, así que estoy feliz de terminar en dos mangas”, apuntó la de Minsk tras vencer a letona por cuarta ocasión.

La historia de Azarenka está plaga de grandes resultados, de grandes títulos y de múltiples rivalidades. Ella fue, durante un tiempo, de las pocas jugadoras capaces de frenar a la mejor versión de Serena Williams, capaz de asaltar el Nº1 del mundo y de enamorar a todo el mundo con un carisma abrasador. Pero todo cambió en el momento de ser madre, de tener a Leo y afrontar unos problemas que apunto estuvieron de apartarle del deporte profesional. Afortunadamente, el carácter de Vida estuvo por encima de cualquier adversidad que el destino le tuviera guardada.

“Algunos días tienes sentimientos diferente, otros te ves baja de energía, otros te ves demasiado entusiasmada o demasiado ansiosa. La verdadera comprensión viene cuando entiendes lo que necesitas en cada momento, aceptar el momento y ver qué herramientas tienes para manejar cada situación”, revela la bielorrusa acerca de la experiencia que ha ido ganando. “Con los años vas entendiéndote a ti misma, tus desencadenantes, las cosas que te hacen sentir mejor y peor. No lo llamaría dominio, pero sí es indispensable controlarse a una misma. Cada uno tiene sus tendencias, una historia diferente, por eso no doy consejos a la gente. Tienes que entender realmente por lo que está pasando cada uno antes de intentar ayudarle”, asegura la actual #22 del ranking.

Sobre el cuadro, la veteranía de Azarenka le impide relajarse pensando en posibles cruces. Cruzará en cuarta ronda ante Dayana Yastremska, jugadora tan peligrosa como cualquier otra. “Aquí cada partido es una batalla, no hay ninguna mala jugadora en cuarta ronda de un Grand Slam. Si están aquí significa que trabajaron igual de duro que el resto, por eso merecen estar aquí. En este momento el nivel del tenis es muy competitivo, tenemos un armario profundo de jugadoras que pueden vencer a cualquiera en un día dado. Creo que eso es lo que les hace más peligrosas, aunque la consistencia a veces puedes estar encendida o apagada. Nunca sabes a qué tipo de rival tendrás ese día, pero en un Grand Slam nunca hay partidos fáciles. La evidencia de que haya tantas cabezas de serie eliminadas es que la calidad y el nivel de otras jugadoras son realmente altos”, manifiesta la bicampeona de Australia.

UN NIVEL POR EXPLORAR

Como curiosidad, le propusieron a Azarenka un pequeño juego en rueda de prensa, el de compararse ella misma a su yo de hace diez años, cuando estaba peleando desde la primera línea por los Grand Slam y por gobernar la clasificación. “No me comparo en absoluto, para eso ya está la gente desde fuera. En primer lugar, no me gustaría volver diez años atrás, básicamente porque no hay manera de hacerlo. Me encanta quien soy, trabajé muy duro para superar ciertos momentos de mi vida y madurar. Pasar por experiencias difíciles me hizo aprender de ellas, ganar una sabiduría que es imposible tener con 22-23 años”, recuerda la bielorrusa, profesional desde el año 2006.

Para Victoria, por encima de cualquier registro que se pueda comparar, sobre todo aquellos relacionados con los números, están las sensaciones, la progresión y la madurez como personas. Términos que lleva adheridos a un discurso que merece la pena escuchar. “Alguna vez me mostraron vídeos míos del pasado para comparar la evolución de mi juego, pero reconozco que es un poco vergonzoso. La gente lo que suele comparar es los resultados, pero no la evolución real del juego. Yo solo me comparo con quién era ayer, esa perspectiva me ayuda a entender cómo puedo mejorar, a mantener ese deseo e intención de aprender. Siento que todavía estoy creciendo, todavía estoy alcanzando mi máximo potencial, el día que se detenga esto pasaremos a otra cosa”, concluye con una sonrisa.