“Este título ha sido una sorpresa”

Invitadas por la organización a través de una WC, Mladenovic y Garcia reconquistaron Roland Garros seis años después. Francia lo celebra.

Kristina Mladenovic y Caroline Garcia, campeonas en Roland Garros. Fuente: Getty
Kristina Mladenovic y Caroline Garcia, campeonas en Roland Garros. Fuente: Getty

No eran las favoritas, no eran cabezas de serie, ni siquiera hubieran entrado en el cuadro a través de su ranking. Pero Kristina Mladenovic y Caroline Garcia tenían muy claro que si Roland Garros les entregaba una wildcard, tenían todos los ingredientes necesarios para hacer algo importante. ¿Algo como reconquistar el título seis años después? La idea parecía descabellada, pero se ha terminado cumpliendo después de ir avanzando en el cuadro a base de remontadas. Su historia en Francia es hoy un poco más grande, pero mejor que sean ellas quienes la expliquen.

Remontada en la final

“Ha sido un gran partido, fue todo un desafío jugar contra Coco y Jessica. El primer set fue muy duro para nosotras, no pudimos hacer lo que queríamos, pero reaccionamos muy bien tras el descanso. Cambiamos nuestra táctica y creímos en ellos, para eso recorrimos todo este camino. La energía ha cambiado por completo en ese momento, la grada nos animó de manera incondicional y eso también fue de gran ayuda. Mantuvimos esa línea hasta el final y fuimos mejorando hasta ganar”.

La clave táctica

“No es fácil de explicar, ellas venían ganando mucho partidos y tienen habilidades increíbles tanto en singles como en dobles, se conocen muy bien. Definitivamente, han jugado muchos más torneos que nosotras este año. Al principio del primer set vimos que nos faltaba mucho, fueron muy agresivas en sus intercambios cruzados, sirviendo bien, restando, no cometían errores. No es que estuviéramos haciendo algo mal, pero no fuimos lo suficientemente buenas para este tipo de juego. Luego nos sentamos y apostamos por ser más agresivas, ir más hacia la red, veíamos que no estaban voleando demasiado. Así fu como cambió el impulso, así que estamos muy orgullosas de haber encontrado ese ajuste, fue todo un desafío”.

Nada que ver con 2016

“Ha sido una historia totalmente diferente, no esperábamos llegar hasta la final, de hecho, necesitamos una WC para jugar aquí, no jugábamos juntas desde el Open de Australia. Cuando vimos el sorteo, la primera ronda ya era complicada, pero nos enfocamos en ir partido a partido, mejorando en cada ronda. Ha sido una gran sorpresa, en 2016 la situación era muy diferente, allí estábamos en el top10 y formábamos un gran equipo. Hemos vuelto a disfrutar dentro de la pista, con mucha energía positiva, ganar un Grand Slam es algo muy grande. Vamos a tomar todas las cosas positivas porque nunca sabes cuándo puede volver a suceder”:

Reconexión como pareja

“Fuimos muy humildes desde el inicio del torneo, nos enfocamos en lo que éramos capaces de hacer, aunque no tuviéramos muy marcado nuestro rumbo como pareja, ha sido desafiante. Hemos jugado muchos años juntas, disputando grandes partidos, nos conocemos bien. Sabemos lo que hace bien la otra, tenemos todavía esas reacciones automáticas como equipo, nos sale de forma natural. La clave es no hacer las cosas demasiado complicadas”.

Segundo Roland Garros, pero muy diferente

“En 2016 fue un sueño cumplido, éramos seis años más jóvenes y era nuestra primera final de Grand Slam, siendo las dos francesas fue una historia increíble. Pasaron muchas cosas durante el camino, fue una hermosa experiencia, pero esta vez ha sido totalmente diferente, veníamos de mucho tiempo sin jugar juntas y necesitábamos una WC. Veníamos de pasar algunas lesiones, no estábamos del todo listas, pero estábamos ahí. Nos hemos esforzado al máximo en cada partido, de eso se trataba. Cuando llegamos a la final fue impresionante, no queríamos perder, son recuerdos que nunca olvidaremos. Quizá, todavía más especiales que los de 2016”.

Ganar en casa es otra cosa

“Somos francesas, jugar Roland Garros es jugar en casa, una oportunidad increíble de levantar un Grand Slam local. Solo hay cuatro países en el mundo que puedan hacerlo, es un privilegio. Cuando estás en la cancha y siento el calor de la gente, de tus compatriotas, es simplemente fabuloso. Ves a tus amigos que madrugan, que vienen a compartir su tiempo contigo y te animan, creas recuerdos con tus familiares. Esto solo lo podemos hacer en Francia, no podemos hacerlo en Melbourne o en USA, así que lo apreciamos muchísimo”.

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