Zeballos: "A veces veo mi victoria contra Nadal para darme confianza"

El argentino recordó su triunfo ante Rafa en Viña del Mar, además de hablar de sus inicios y cómo decidió formar dupla junto a Marcel Granollers. 

Horacio Zeballos, tras ganar a Nadal en la final de Viña del Mar 2013. Fuente: Getty
Horacio Zeballos, tras ganar a Nadal en la final de Viña del Mar 2013. Fuente: Getty

Horacio Zeballos se ha consolidado en el circuito como uno de los mejores doblistas de la actualidad. El tenista marplatense hace dupla con Marcel Granollers, y ambos han conseguido ya varios títulos importantes. A la espera de un Grand Slam, el máximo objetivo para ambos, el argentino disfruta de sus últimos años como profesional. A sus 36, su carrera es un baúl de los recuerdos que no tuvo problemas en diseccionar en el programa ESPN Show, en el que tocó diferentes pasajes de su carrera, desde su temperamento como adolescente hasta el día en el que le ganó a Rafa Nadal en la final de Viña del Mar 2013. Una final aquella, por cierto, que rememora con cariño y que puede "contar de memoria".

El día que ganó a Nadal en Viña del Mar

"Yo he jugado en individuales contra Nadal tres veces, solo una final, esa de Viña del Mar. Él me ganó la primera vez en Roland Garros, yo le gané esta en Viña... y cuando íbamos 1-1, el siguiente partido no tendría que haber entrado a la cancha (risas). Pasa que eran semis de un Godó... el partido de Viña te lo puedo contar de memoria. Lo he visto muchísimas veces y lo miro cada cierto tiempo, cuando quiero darme una inyección de confianza. No me quiero agrandar, pero si quieres damos datos: solo hay otros tres jugadores que derrotaron a Nadal en una final en tierra batida, y son Djokovic, Federer y Murray. Y yo estoy ahí metido: una vez lo subieron, no sé dónde, miré los comentarios de abajo y la gente se preguntaba: "¿¡y quién es este tal Zeballos?!" (risas).

Una anécdota graciosa de ese día es que él es estaba con "Tío Toni", su entrenador de toda la vida, y lo único que le gritaba era: "¡Vamos, Rafa!", no le daba ninguna indicación. Yo estaba ahí al lado, él solo gritaba eso. En un momento le miro y le digo: "Dale, Toni, él ya ganó muchísimos torneos, déjame ganar este a mí, que yo aún no gané ninguno". Se moría de la risa. Fue una final en la que venía con muchísima confianza, era mi segunda final de individuales. Desde lo táctico, tuve la suerte de que se hiciese de noche, lo que hizo que bajase un poco la velocidad de su pelota. Se hizo un poco más lento todo, yo estaba iluminado, me corría todo. Desde lo mental, como dije, venía con mucha confianza y tenía cero presión: eso hizo que mostrase mi mejor tenis".

Madurez actual

"Cuando era chico rompía muchas raquetas, mi papá me ha tenido que arreglar raquetas, le metía un grafito increíble y te quedaba totalmente diferente, pesaba más de un lado que del otro (risas). Hace varios años que no rompo una raqueta. Trabajé un montón la parte psicológica. Hoy en el tenis todo el mundo le pega bien, todo el mundo tiene buen físico, la diferencia en el tenis está en la cabeza. Se nota a la hora de que no puedes perder la cabeza en momentos de presión, por ejemplo. Hay giras en las que igual no te va tan bien, no estás jugando bien, pero tienes que bancártela, seguir adelante y estar calmado. Me di cuenta de ello a través de la experiencia, tardé tiempo en hacerlo.

Dedicación única al dobles

"Me fui hace tres años al dobles ya. A mí toda la vida me había gustado el dobles, había tenido ya buenos resultados, pero por supuesto seguía jugando singles porque es donde está el dinero, los puntos... no quería dejar el dobles, digamos, para lo último en mi carrera. Un top-10 de dobles a día de hoy gana el mismo dinero que un top-60 de singles, todo el foco de la venta de entradas y televisión está puesto en los individuales. Me encanta jugar singles, pero solo hago en la Academia con los niños más chicos. Puedo pelotear con los singlistas top, pero para jugar ahora veo la cancha demasiado chica (risas)".

¿Cómo se elige a tu compañero para jugar al dobles?

"En mi caso, yo fui quien le eligió (a Marcel). En 2019 yo ya estaba jugando dobles, él aún estaba jugando algo de singles. Siempre me había encantado su forma de jugar y, sobre todo, me parecía un tenista muy incómodo al que enfrentarse, así que me dije a mí mismo: "mejor tenerlo de compañero que de enemigo", fui astuto (risas). Es alguien que se mueve mucho en la red, que intercepta muchas pelotas, es alto, ágil, era difícil enfrentarse a él".

Los duros inicios en el tenis siendo de Argentina y su pasión por el ajedrez

"Tuve la suerte de tener un sponsor que me bancara para poder viajar al exterior. El problema de Sudamérica es que hay muchas condiciones de juego distintas: una semana te toca ir a jugar a Quito, a 2500 metros de altitud, y la semana siguiente te toca ir a no sé, Brasilia, luego tienes que ir a Bogotá... estás variando constantemente entre cemento, polvo de ladrillo, altitud, luego jugar a nivel del mar, era difícil. Para relajarme juego todos los días al ajedrez online, me fascina: también llevo un tablero y cada tanto jugamos, hay varios jugadores a los que también les gusta".

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