Emma Raducanu, la ilusión de lo nunca visto

El triunfo de la joven tenista británica demuestra que nada puede darse por hecho en el mundo del deporte y que eclosiones como la suya movilizan el planeta.

Emma Raducanu, artículo homenaje ganadora US Open 2021. Foto: gettyimages
Emma Raducanu, artículo homenaje ganadora US Open 2021. Foto: gettyimages

Lunes 5 de julio de 2021. Es una cálida tarde de verano y me dispongo a disfrutar del último partido de la jornada en Wimbledon 2021, con una joven de aspecto exótico de la que se hablan maravillas: Emma Raducanu. Son los octavos de final del torneo y no he tenido oportunidad de disfrutar de este diamante en bruto que estaba asombrando en la catedral del tenis. Me remuevo en el asiento al ver la naturalidad en los golpes y, sobre todo, la facilidad para desplazarse por la pista de una niña que llegó al torneo siendo la décima mejor tenista británica y fuera de las 300 mejores del mundo. Sin embargo, la ilusión y asombro tornan en estupor al ver cómo se retira del partido presa del pánico, del miedo escénico y la presión mediática.

No es para menos. Ser una joven estrella emergente no es fácil en ningún lugar, pero mucho menos en el Reino Unido, donde la prensa encumbra a la gloria y hunde en el fango con el mismo fervor y rotundidad. Si bien es cierto que derrochaba talento, jamás podría haber imaginado que apenas dos meses después de tan truculento episodio, esta adolescente que se ha graduado en bachillerato con sobresaliente de media y destacando por su mente analítica en matemáticas y economía, iba a ganar 9 partidos en el US Open 2021, sin perder ni un solo set. Su gesta es difícilmente superable, pero lo más impresionante no es el qué, sino el cómo.

¿Podrá mantener Emma Raducanu esta tendencia o acusará la exposición mediática y resaca del éxito?

Con una naturalidad apabullante, una manera de aguntar la presión insospechada y un tenis con tiros que más parecen arcos aproximándose a una diana a toda velocidad, Raducanu, hija de padre rumano y madre china, se ha coronado en la ciudad de las oportunidades y ha deslumbrado allá donde el espectáculo brilla con más fuerza. Nueva York, cuna del cosmopolitismo y amante de lo exótico y lo diferente, ve cómo una tenis única dilapida todos los récords de precocidad imaginables y hace que el tenis femenino entre en un nuevo paradigma. La gran pregunta es si esto es flor de un día o supondrá el inicio del algo grande, si Emma acusará el cambio de vida que se le avecina o seguirá disfrutando sobre la pista con la candidez de una niña y la inteligencia de una veterana. Solo el tiempo lo dirá, pero mientras tanto, disfrutemos de algo jamás visto en el tenis mundial.

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