Carlos Alcaraz consagra su eclosión con un triunfo épico

El español recurrió a las cinco mangas para meterse en cuartos del US Open 2021 y vencer a un inspirado Peter Gojowczyk, confirmando su madera de campeón.

Carlos Alcaraz gana a Peter Gojowczyk en US Open 2021. Foto: gettyimages
Carlos Alcaraz gana a Peter Gojowczyk en US Open 2021. Foto: gettyimages

Dicen que lo más difícil no es llegar sino mantenerse y que la resaca de un gran éxito puede ser letal. Carlos Alcaraz demostró que a los 18 años la gloria no emborracha, sino que incita a asentarse en ella y seguir haciendo historia en un US Open 2021 que ya será siempre recordado por la eclosión de un superdotado a nivel tenístico e intelectual. El español salió de una situación límite ante un brillante Peter Gojowczyk, venciendo en cinco sets por un resultado final fue de 5-7 6-1 5-7 6-2 6-0 y ha seguido transmitiendo sensaciones únicas que enamoran a Nueva York y maravillan en todo el planeta.

No hay dos partidos iguales, pero es cierto que el arranque del español en la primera manga fue casi tan fulgurante como en su duelo contra Tsitsipas. Visiblemente inspirado y desbordando a su rival con la profundidad y potencia de sus tiros, se puso con dos breaks de ventaja, 3-0, pero de repente todo se desmoronó ante la reacción imperial del germano. Peter empezó a ajustar el punto de mira con sus tiros planos, cuya potencia hacía que el español no jugara cómodo y no tuviera tiempo para armar las jugadas. Era complicado para Carlos asumir la iniciativa y cometía demasiados errores al ver que no se desprendía de la presión del teutón. Tiró de garra para situarse con break arriba y sacar para el partido, pero fue un oasis ya que la tendencia de Gojowczyk era claramente al alza y se llevó la victoria parcial.

La pista estaba muy rápida y Alcaraz no terminaba de sentirse en su zona de confort, pero entró en ese estadio de inspiración máxima después de sufrir en los primeros juegos del segundo parcial. De los apuros y el bloqueo tenístico, pasó a una exhibición absoluta en la que el teutón era una marioneta en sus manos y poco más podía hacer que aplaudir ante los envites bestiales del murciano. Una orgía de tenis que sufrió un coitus interruptus en el primer juego del tercer set, donde Gojowczyk demostró una notable inteligencia táctica fruto de su veteranía y de la confianza amasada esta semana. Consiguió un break de mucho mérito que supo mantener merced a un drive letal y unos reveses que soltaba sin reparos cuando estaba contra las cuerdas.

Alcaraz llegó a estar break abajo en el cuarto parcial

Carlos lo intentó todo y no cejó en el empeño, buscando soluciones y sin dejarse llevar por ningún atisbo de frustración. Su servicio no terminaba de funcionar y se topaba con restos inverosímiles que le arrebataban la iniciativa. Aliado con un público absolutamente entregado a su nuevo ídolo, el tenista español consiguió equilibrar a cinco el marcador, pero se topó con un contrabreak que fue un golpe moral severo. El germano cerró el set con una consistencia más propia de una estrella que de un tenista procedente de la previa y sembró la duda y la preocupación en todos los seguidores de un Alcaraz que no terminaba de ver la manera de dominar con continuidad.

Pero no, este chico no se iba a rendir tan fácilmente. Ni siquiera cuando se encontró con un break de salida en el cuarto parcial que para cualquier otro hubiera sido la puntilla moral, pero para Alcaraz fue un acicate extra a la hora de buscar la épica. Un ambiente especial se respiraba en la Grandstand, que llevó en volandas al joven español en su remontada y disfrutó con él como hacía tiempo no se veía. Carlos remó de fondo de pista lo indecible, varió con tiros cortados, buscó de forma desesperada el revés de su contrincante y entendió que la manera de ganar este partido era poniéndose el mono de trabajo y metiendo bolas, dejando el lucimiento para otros momentos menos críticos. Dio la vuelta al partido por completo, sumiendo en el desconcierto a un Gojowczyk que vio cómo las molestia musculares aparecían en el peor momento posible.

El niño fue el más fuerte y como si de un duelo darwiniano se tratara, sobrevivió como la especia predominante y llamada a devorar récords de precocidad y alcanzar la gloria. La quinta manga fue un suplicio para el alemán, incapaz de competir con la fluidez y buen hacer con que lo hizo todo el encuentro. El murciano tuvo la madurez de mantener la concentración en todo momento y mostrar un saber hacer infinito para encontrar el equilibrio tenístico y mental necesario para decantar el partido a su favor. En un ejercicio de exhuberancia física, clarividencia táctica, fortaleza mental y tenis de muchos quilates, Carlos Alcaraz se clasificó para los cuartos de final del US Open 2021, privando del sueño a toda España, pero a la vez, haciéndola soñar con el nacimiento de una estrella dispuesta a brillar en el firmamente de forma inmediata.

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