Un año después, Madrid verá en la final al mismo hombre que vio en 2017. No, no es Rafa Nadal, sino el hombre que cedió ante él hace doce meses y que este año, después de vengarse del balear, intentará coronarse por fin en un torneo de esta categoría. No fue Kevin Anderson el mejor rival este sábado y por ello Dominic Thiem se mostró así de feliz en rueda de prensa después de un partido muy completo que le envía directo a la gran final.
“Obviamente, la victoria de ayer me ha dado mucha confianza. Pero al mismo tiempo, el partido de hoy era totalmente diferente. Había un hecho evidente y era que nunca le había vendido, 0-6 en el H2H, aunque hoy hubo algunos factores un poco inestables para él. He podido mantener mi nivel desde ayer y eso siempre es una gran noticia. He comenzado muy bien el partido, pese a que he jugado distinto a cómo jugué ayer, he vuelto a restar muy bien. En general, todo el trabajo ha sido bueno”, confesó Dominic ante los periodistas.
Después de ganar al favorito, hoy había riesgo de pagar la presión en pista, aunque Thiem lo ha gestionado de maravilla. “Ganar a Rafa siempre es algo especial, es maravilloso, pero esa sensación te dura quizá un par de horas. En mi interior sabía que al día siguiente me esperaba de nuevo un partido muy complicado. Otra cosa es que, cuando tú sacas del cuadro a un jugador de este nivel, evidentemente que tus opciones de avanzar en el torneo se multiplican”, declaró.
Ahora ya solo falta conocer al rival de mañana: Zverev o Edmund. “El rival que tenga mañana en la final se merecerá el título tanto como yo, no habrá mucha diferencia. Por supuesto que voy a luchar para ganar, un Masters 1000 significaría mucho para mí, hablamos de un torneo de una dificultad máxima, es muy difícil ganar uno. Tenía muchas ganas de que llegara esta semana y ahora estoy de nuevo en la final, pase lo que pase mañana habrá sido un gran torneo”, subrayó el número 7 del mundo.

“Lo que está claro es que mañana jugaré ante un rival más joven, los conozco muy bien a los dos, incluso somos buenos amigos. Contra Sascha he jugado ya unas cinco veces, la última vez hace casi un año. Esta temporada ha incrementado mucho su nivel, ya ha ganado dos Masters 1000, está en el top10, jugar ahora contra él será muy diferente al último duelo. Contra Denis entrenamos juntos en pretemporada hace dos años, también jugamos en Acapulco, pero si continúa en este nivel no me cabe duda que llegará al top10 muy pronto. Sea quien sea será una gran final”, analizó el pupilo de Galo Blanco.
Todo el mundo apuntaba su nombre al inicio de esta gira, pero no ha sido hasta Madrid donde por fin se han confirmado las sospechas. “Lo cierto es que perdí un poco de confianza tras mi paso por Montecarlo y Barcelona. Aunque le gané a Novak por un gran resultado, fue difícil digerir la derrota ante Rafa. Estaba algo tocado desde Indian Wells y me tomó algo de tiempo empezar a moverme mejor, volver a jugar al 100%. Ahora creo que mi nivel de juego ha aumentado considerablemente desde esta semana”, concluyó.

