Andy Murray, el escocés que golpea la historia del tenis británico

Andy Murray es ya una leyenda del deporte británico gracias a sus logros deportivos, pero ¿está por encima de Fred Perry? ¿Es Murray el mejor británico de la historia?

Este fin de semana de final de Copa Davis en Bélgica se unieron los corazones deportivos de todos los británicos. El ‘culpable’ fue un escocés que le puso el corazón y el tenis a una Ensaladera que empapa de gloria a toda Gran Bretaña, en especial a los propios escoceses que pueden sacar pecho de sentirse los grandes partícipes del hito conseguido en la ciudad de Gante. Tan grande es lo logrado por los capitaneados por Leon Smith, que incluso hay debates que están dispuestos a desafiar a los libros históricos. ¿Andy Murray está cerca de convertirse en el mejor jugador de la historia de Gran Bretaña? ¿O lejos de superar a Fred Perry? O incluso siendo más atrevidos… ¿ya se puede considerar al de Dunblane como el mejor tenista histórico de Gran Bretaña?

Lo que está claro es que Murray, consiguiendo el mayor título por equipos del mundo, subió un escalón y tiene un estatus más importante en la historia del tenis siendo el único jugador, junto a Andre Agassi y Rafael Nadal, que tienen el título de campeón en Wimbledon, el Oro Olímpico en individuales y la Copa Davis. En cuestión de tres años, el escocés le dio un golpe a la historia del tenis británico.

El de Dunblane ha sido siempre el hombre que acompañaba al “desde” en cada logro histórico. Fue el primer británico en ganar un Grand Slam (US Open 2012) en individuales desde 1936. El primer británico en levantar Wimbledon (2013) desde que lo hiciera Fred Perry 77 años antes. El primero de la isla en ganar la Copa Davis desde que también lo hiciera Perry 79 años atrás. ¿Es momento de darle un giro a la historia y considerar que Murray puede por méritos propios hacer olvidar a un lejano Perry?

Pero, despacio. El paso del tiempo no puede dejar en el baúl de los recuerdos lo imborrable y lo histórico. Fred Perry consiguió 8 títulos de Grand Slam (3 US Open, 3 Wimbledon, 1 Roland Garros y 1 Australian Open) y 4 Ensaladeras de Copa Davis en la década del 30. Los números en Grand Slam son ampliamente superiores a los de Murray que ‘apenas’ tiene dos títulos major (US Open y Wimbledon).

Si bien es cierto que es complicado realizar un paralelismo histórico entre un jugador y otro cuando el tenis ha evolucionado de una forma abismal. Murray es contemporáneo de tres de los mejores jugadores de la historia: Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. Está en una era de máxima competitividad entre todos los tenistas, en un tenis más físico, más profesional, más difícil. Con orgullo, con hambre de gloria y buscando siempre la forma de progresar, se mantiene entre los mejores del mundo y se codea cara a cara contra los tres extraterrestres del tenis mundial, tres hombres que suman 41 Grand Slams, 77 Masters 1.000, Copas Davis, Oros Olímpicos, Copas de Maestros, más de 600 semanas como números uno del mundo y que dominaron con una impunidad absoluta la última década del tenis.

Por su parte, Fred Perry levantó 4 títulos de Copa Davis, pero 3 de ellos se consiguieron únicamente jugando una serie: la final. Al ser el campeón defensor, Gran Bretaña tenía 'bye' y esperaba en la final a un rival. Tan solo un fin de semana de competición le bastaba para proclamarse ganador del torneo. Perry, además, no estaba “solo” como Andy. Él tenía como compañero a Bunny Austin, un especialista en hierba que fue capaz de llegar 2 finales de Wimbledon y una de Roland Garros, un gran jugador de la época.

En cambio, Murray levantó el título a pulmón, tirando él ‘solo’ del carro. Gran Bretaña necesitó 12 encuentros para proclamarse campeón de la Copa Davis y Andy Murray consiguió 11 de los puntos venciendo a países como Estados Unidos, Australia y Francia. De hecho, cuando consiguió ese globo en el match point ante Goffin, Murray se convertía en el tercer hombre en la historia del tenis, tras John McEnroe en 1982 y Mats Wilander en 1983, en llegar a ocho victorias en individuales en un año. Además, fue el cuarto jugador en la historia en anotar 11 o más victorias en un año, tras McEnroe en 1982, Michael Stich en 1993 e Ivan Ljubicic en 2005.

Andy le pegó un golpe a la historia, se metió al pueblo británico en el bolsillo, si es que quedaba alguno desorientado por el camino, y ya firma, por méritos propios, como uno de los hombres más importantes del tenis británico. Al finalizar su carrera se podrá decir si superó o no a Fred Perry. Ahora, parece pronto. O no. Debatible. Complicado.

Sin embargo, su objetivo es personal. Murray va más allá, no mira de reojo a un tenista cuyos restos yacen junto a la pista central de Wimbledon. El actuad número dos del mundo se supera año tras año, escribe con letras doradas la historia del tenis de la isla y demuestra que un escocés está cambiando la historia del tenis británico.

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