"Eres el hijo de puta más fuerte que jamás haya existido"

John Newcombe rememora la trayectoria de Lleyton Hewitt y nos revela una de las mayores anécdotas vividas en la final de Copa Davis del año 2000.

Una leyenda opinando de otra leyeda. John Newcombe opinó sobre la carrera de Lleyton Hewitt en una entrevista al diario The Age donde también descubrió uno de los capítulos más memorables que vivió junto al tenista de Adelaida. También encuentra tiempo para comentar el futuro del tenis australiano y la retirada próxima de su amigo y compañero.

Todo se sitúa a inicios del nuevo milenio, final de Copa Davis del 2000 entre España y Australia. Palau Sant Jordi de Barcelona. Es el primer punto de la eliminatoria y Lleyton Hewitt se mide a Albert Costa. Javier Duarte y John Newcombe son los respectivos capitanes. El catalan está a un set de la victoria, cuando de repente, empieza a obrarse el milagro. "Después de dos horas y cuarto el final parecía cerca y todo su cuerpo temblaba de agotamiento. Me miró y me dijo: 'Estoy a tope'. Ni siquiera podía sostener el agua en la mano. A continuación, hicimos algunos ejercicios de respiración profunda, donde le aconsejé que cerrara los ojos, soplara fuerte e imaginara que todo el aire que estuviera insuflando era tóxico, para luego respirar imaginando que el aire nuevo era el más puro que había tenido nunca. Esta técnica ya la habíamos usado antes”, comenta Newcombe de aquella conversación con Hewitt en pleno descanso.

"Cuando terminó de hacer esto y el árbitro dijo ‘play’, le dije: 'Compañero, es hora de levantarse y salir ahí, ahora mismo eres el hijo de puta más fuerte que jamás haya existido’. Fue increíble. Fue casi como si le hubiera hipnotizado. Increíble observar lo que ocurrió después y formar parte de aquella historia. Dos horas y media más tarde, sirvió para el partido con 5-4 en el quinto. Se puso 0-30, cada vez que lanzaba la pelota para sacar, 13.000 españoles silbaban y abucheaban. Caminó alrededor de la parte posterior de la pista y, como era habitual en aquella etapa, empezó a referirse a sí mismo en tercera persona como Rocky Balboa. Se gritaba una y otra vez ‘Vamos Roca , levántate. Lucha Balboa, lucha'. Volvió y desgranó los próximos cinco puntos para ganar el partido. Creo que fue uno de los mayores esfuerzos de lucha que he visto en mi vida. Fue en territorio hostil, y lo consiguió por pura fuerza de voluntad”.

Recuerdos tan lejanos como brillantes de una eliminatoria que terminaría dando a España la primera Copa Davis de su historia. Quince años después, Hewitt ya se asoma al precicipio de la retirada. "Lleyton ha sido el líder del tenis australiano desde hace años y eso es un tremendo esfuerzo. Creo que si nuestro tenis está en buen estado es debido a él y lo que ha sido capaz de hacer. Es un líder y han sido muchos los jugadores jóvenes que se han fijado en él y que todavía le admiran. Quizá podría habernos regalado un par de años más de buen tenis tiempo atrás, pero no cabe duda del compromiso y la lucha que ha tenido para situar a Australia en el lugar donde ahora está. Estoy seguro de que para él será una gran satisfacción dejar el deporte viendo cómo esta nueva generación asume su cargo", admite Newcombe sobre su antiguo pupilo.

Ahora es turno para nuevos jugadores, los cuales despiertan gran esperanza en el campeón de siete Grand Slams. "Creo que tenemos tres jugadores que poseen el potencial para formar parte de los 20 mejores jugadores del mundo, tal vez de los 10 mejores. Actualmente están en una muy buena posición pero tenemos que esperar a ver cómo evolucionan. Han escalado las dos terceras partes de la montaña, pero el último tercio es mucho más difícil de escalar. Lleyton ha estado en la cima de esta montaña y tiene los conocimientos necesarios para transmitir a los jóvenes jugadores los valores de este deporte. Además ellos le tienen un gran respeto por lo que ha logrado. Creo que pueden aprender mucho de la trayectoria de Lleyton. Su dedicación en el tenis base y formativo, después de todos sus éxitos, puede ser increíble”, manifiesta sonriente el tenista nacido en Sidney.


"Lleyton será recordado por haber ganado dos torneos de Grand Slam y por sus grandes hazañas en la Copa Davis. Pero sobre todo será recordado por su capacidad de lucha. Era un jugador que, cada vez que iba a la cancha, daba todo lo que tenía. No me gusta decir que es el mejor luchador de siempre, pero es sin duda uno de los más grandes. Siempre fue algo natural para él. Ha sido muy competitivo", concluye uno de lso hombres que más cariño guardan al ex número uno del mundo.

Comentarios recientes