Federer: "Cuando Wawrinka ganó Roland Garros me alegré tanto como si lo hubiera ganado yo"

Roger Federer habla de cómo vivió la final de Roland Garros y lo que se alegró de que ganara su amigo Stan. También cuenta cómo lleva la fama.

Jose Morón | 18 Jun 2015 | 10.46
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En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
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La entrevista que Roger Federer ofreció al medio BesterZeitung tuvo más cosas interesantes aparte de la polémica con Boris Becker. El suizo explicó cómo vivió la final de Roland Garros entre su amigo Stan Wawrinka y el serbio Novak Djokovic. Recordamos que el de Basilea ya fue pillado en el palco del estadio de fútbol viendo la final y es que Roger se fue corriendo a casa de sus padres para poder ver el final. Además de eso, Federer cuenta cómo lleva la fama y relata una anécdota súper simpática que le ocurrió hace poco con una mujer.

Federer se encontraba en el palco de honor de la final de la Copa suiza entre el Basilea, su equipo y el Sion. "La final de Roland Garros comenzó cuando el partido estaba en el descanso. Para cuando acabó y perdimos 0-3, Stan iba perdiendo 4-6 y 3-3. Cuando Djokovic gana el primer set suele acabar ganando el partido, sobre todo en torneos de Grand Slam. (...) Me fui a casa de mis padres y ahí vi el resto del partido. Ganar el Abierto de Francia es algo enorme. Después del match point me levanté del sofá y me alegré tanto como si lo hubiese ganado yo. Fue maravillosa la manera en la que jugó. Fue casi como un sueño", explica Roger que cree que cuando Wawrinka está a este nivel, pocos pueden hacerle frente. "Cuando Stan está, como se suele decir 'on fire', no hay nadie que le pueda parar".

El suizo es una de las mayores celebridades del planeta con las consecuencias que eso conlleva. "Sé que soy una figura pública. A veces me gusta estar en medio de mucha gente y otras prefiero estar tranquilo con mi familia. Pero es algo que no puedo elegir", comenta Federer, aunque no considera que esto sea algo tedioso. "Si me piden sólo una foto, no pasa nada, es sólo una. Si quiero evitar ese tipo de cosas me quedo en el hotel. En Dubai y especialmente en Suiza puedo ir por la calle tranquilamente. En las grandes ciudades sí que es más complicado pero afortunadamente, las personas que se me acercan son agradables y respetuosas".

Respecto a la fama, el periodista le pregunta si hay alguna vez que alguien no le ha reconocido y Federer cuenta una anécdota muy simpática. "No recuerdo dónde fue, pero sí sé que fue recientemente, estuve hablando con una mujer durante unos cinco minutos y me di cuenta que no tenía ni idea de quién era yo. Por una parte no, pero por otra me alegré poder hablar con alguien como si no fuese famoso. Fue muy raro".

Roger explica cómo vivió aquel suceso con el chico que saltó a pista en París para hacerse una foto con él. "No pasé miedo. Me di cuenta inmediatamente que la situación no era peligrosa. El problema es que el día anterior como 15 o 20 niños saltaron a la pista de entrenamiento y al día siguiente, en la pista central y ante millones de espectadores por televisión, pasó de nuevo sin que el personal de seguridad hiciera nada. Yo no quería esconder lo que había pasado. Es importante que el personal de seguridad esté atento ante estas situaciones. Lo que hablé después no fue para denigrar al torneo ni nada parecido sino para garantizar la seguridad del resto de jugadores".

Él es muy activo en las redes sociales e intercambia muchos tuits con sus seguidores. "Me divierte mucho. Me gusta tomar fotos y ofrecer una visión diferente e inusual de mí a mis fans. Esa es la única razón por la que tengo Twitter e Instagram". Reconoce además que tiene el teléfono la mayor parte del tiempo desconectado. "Intento estar el mayor tiempo con el teléfono apagado. Sólo lo conecto para saber qué pasa por el mundo y en Basilea. Apenas veo la televisión tampoco porque en casa suelo estar con mis hijos".

Federer también habla sobre su Fundación con la que han ayudado hasta 215.000 niños. "Cuando viajo a África me doy cuenta realmente de lo que hacemos allí. Los niños se ponen muy felices y los padres y los profesores me dan las gracias. Tenemos grandes metas para la Fundación. El objetivo es llegar a ayudar al millón de niños para 2018. Después de Wimbledon haré un viaje a Malawi para ver los progresos que estamos haciendo". "¿Has comido gusanos o te has montado en algún elefante?", le pregunta el periodista. "No, pero me monté en un avestruz y me caía al suelo a los cinco segundos (se ríe). Le he dado de comer a cocodrilos. No siento miedo de eso", reconoce.

Para concluir, el suizo habla sobre su familia y el hecho que viajan siempre con él a todos los torneos. "Desde hace un año, un profesor viaja con nosotros para dar clases a mis hijas. En un mundo perfecto, me gustaría que ellas crecieran como cualquier niño de su edad pero por ahora, por mi trabajo eso no puede ser. Por el momento, tanto Mirka como las niñas parecen disfrutar de la vida en el circuito y pasamos mucho tiempo en familia". "Eso suena como que todavía te veremos mucho por aquí (en el circuito)", le comenta el periodista. "Nuestra vida es muy emocionante. Sé que habrá un momento en mi carrera donde la escuela dictaminará todo pero por ahora, así lo haremos", concluye.