Víctor Estrella: “Yo no tengo límites”

Víctor Estrella Burgos, dominicano de 34 años de edad, hace un repaso a su infancia, su presente y su futuro. "No tengo límites", avisa. 

Víctor Estrella Burgos es uno de los focos de atención del Barcelona Open Banc Sabadell de 2015. Por primera vez en su carrera disputa el torneo de la ciudad condal y reúne a centenares de aficionados en las gradas. La pista 2 se queda pequeña en su partido ante el austríaco Dominic Thiem. La gente se amontona en las escaleras, rompe los alambrados y se trepa a los árboles para poder espiar a una de las sensaciones del circuito. Tras su victoria en dos sets ante Thiem, se frena, aún sudado, y hace un repaso de su estadía en Barcelona, su carrera y su vida.

"Estoy contento, este es mi segundo torneo en la gira de clay por Europa y estoy contento de ir avanzando poquito a poquito. El torneo de Barcelona es increíble", comenta con una gran sonrisa un hombre que está a base de éxitos deportivos promocionando un deporte desconocido en su país. "Es importante que se conozca que en República Dominicana no solo es béisbol, hay uno que está por acá dando batalla, tratando de jugar bien y disfrutando de este lindo torneo".

Lo que muchos consideran un milagro que esté en el puesto 52º del ranking mundial, él no lo ve de esa manera. “Bueno yo creo que nada de milagro. Todo es trabajo, mucho trabajo. He entrenado bien físicamente y gracias a Dios estoy impecable de físico, salvo algunas molestias pasajeras pero todo esto es resultado de un largo camino, de entrenamientos, de experiencia y todo se está logrando, vamos por el camino indicado”.

Estrella está en plenitud física y esta es una de las bases del éxito. “Me siento joven en la cancha, me siento fuerte. Yo no tengo límites, voy a jugar hasta donde pueda. Entro siempre a ganar, con quien sea, no para cumplir", comenta con ambición en la cara y en sus ojos. Su fortaleza física va acompañada de una buena cabeza. “Mentalmente tengo muy pocos días donde estoy bajo de ánimos. Lo mental es lo mejor que tengo aparte de lo físico".

Víctor, el mejor tenista domincano de la historia de su país no quiere monumentos ni grandes reconocimientos, simplemente desea ayudar a su país a instaurar el tenis como un deporte popular. “Yo lo que espero es que en vez de hacerme un monumento, haya algunos centros o escuelas de tenis para que el tenis se siga desarrollando. A la hora de mi retiro, voy a empezar a trabajar en Dominicana para desarrollar el tenis allá. Hay talento pero lamentablemente no teníamos el tema profesional que ahora se va abriendo un poquito".

El actual 52º del ranking mundial recuerda con cariño su infancia cuando era recogepelotas en su club, su vía para poder practicar tenis. “Es el recuerdo más lindo cuando empecé a recoger pelotas en el club. Fue mágico… era la única forma que tenía de jugar porque no había canchas públicas. Todavía es el día de hoy que voy a mi casa y me encuentro a mis amigos de hace 25 años atrás”.

“Mi sueño era estar entre los mejores 100 y por no tener las costumbres de seguir a alguien de manera profesional ahí en Dominicana, no me pude dedicar a los 18 años. Pero cuando fui suficientemente hombre, a los 26 años, dije que iba a probar, que no perdía nada y sabía que tenía el nivel y el talento para hacerlo y aquí estamos”.

Ya metido entre los 100 mejores del mundo con solvencia, Estrella puede respirar y ver que sus inconvenientes monetarios son cada vez menores. Ya dispone de patrocinadores que financian su carrera. Sin embargo, dice que “algunos problemas económicos siguen igual, aunque ahora tengo varios sponsors y esto me da para viajar con mis entrenadores”. Eso sí, los premios que gana en los torneos, no lo derrocha, “son para ahorrarlos".

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