Un Challenger eslovaco desde dentro

Entradas a dos euros, pistas que parecen peceras, otras que tienen balcones para ver los partidos... las curiosidades de un torneo visto desde dentro.

Esta semana se disputa en Bratislava, capital de Eslovaquia, un Challenger con un interesante cartel. El torneo reparte 85.000 € en premios y cuenta con ocho cabezas de serie ubicados entre los 108 mejores jugadores del mundo. Punto de Break se adentra en el torneo para contar todas las curiosidades del evento de la mano de un asiduo lector de la web que reside en Bratislava.

“Me llamó mucho la atención la segunda pista. Está pegada a una cristalera en un lateral, justo al lado de los bancos de los tenistas. Vamos, que de no haber cristal, teníamos los jugadores a dos centímetros. Se podían ver los partidos desde ahí.....parecía una pecera o una pista de pádel”, explica Diego Martínez Díaz, un español de 28 años, fanático del tenis, que se fue de Erasmus a Bratislava y allí se quedó a vivir.

Esta ‘pecera’ a la que se refiere Diego cuenta con dos pisos desde donde se pueden ver los encuentros. “En el piso de abajo hay unas cristaleras justo detrás de los bancos. Estamos, literalmente, a 10 centímetros de los jugadores. En la planta de arriba, hay como dos "balcones", donde se tienen unas vistas estupendas del partido. ¡Se puede hasta ver la pantallita del juez de silla!!”, relata emocionado el español fanático del tenis.

El torneo presenta un gran cartel para ser un torneo de segunda categoría (Jiri Vasely, Lukas Lacko, Andrey Kuzntesov, Igor Sijsling, Viktor Troicki, Jurgen Melzer o Dudi Sela, entre otros). Además, el estadio central, dotado de ‘Ojo de Halcón’ es realmente imponente e incluso de grandes dimensiones con lo que es difícil llenarlo de gente. Desde la organización ponen un gran empeño en que las butacas no luzcan vacías ya que los precios de lunes a viernes para toda la jornada es de solo 2 euros. “Las entradas subieron un 100% en un año. En el 2013 valían 1 euro”, explica Diego. “Eso sí, los fines de semana, para las semifinales y la final, valen 5 euros”.

Diego no se encontró ningún tipo de cola al entrar al recinto. “Cuando compré el ticket, al entrar en la pista central (la segunda pista es gratis), no había nadie para pedirme la entrada. De hecho, salí y entré varias veces y nunca me pidieron nada”, explica como curiosidad de un torneo en el que faltan algunos trabajadores o voluntarios.

El lector de Punto de Break comenta que “ es una pena que Lukas Rosol no participe este año. Fue finalista en la pasada edición y ganador del torneo hace dos. Pero la gran ausencia, sin lugar a dudas, es la de Martin Kllizan que por lesión no puede participar. Es un absoluto ídolo en Bratislava tras haber ganado a Rafa Nadal hace poco. En la calle, Klizan sale en todos los carteles publicitarios. Sale en grande y en el medio”.

Hoy Diego se pasará el día completo viendo partidos en Bratislava y espera con ansias la próxima temporada tenística para tomarse un tren y escaparse al ATP 250 de Viena que está a tan solo una hora de su casa. Los Challengers son grandes eventos con precios irrisorios para ver tenis de máximo nivel.

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