Historias de Wimbledon | Cuando Jeff Tarango llamó corrupto a un juez de silla

En 1995 los protagonistas en Wimbledon fueron un juez de silla acusado de ser corrupto, un tenista americano y su esposa, que abofeteó al árbitro en la cara

Hoy traemos una historia que quizás varios de nuestros visitantes conocen o recuerdan. Ocurrió en la tercera ronda de Wimbledon en el año 1995. Se enfrentaban el americano Jeff Tarango y el alemán Alexander Mronz y lo que ocurrió fue de película. El americano, tras su actuación, se convirtió en el primer hombre de la era Open en ser expulsado de un Grand Slam. Lo que pasó, os lo contamos a continuación.

Tarango era conocido por ser un hombre temperamental, tipo McEnroe, y aquel día dio buena muestra de ello. Mronz ocupaba el puesto 117 del ranking, por el 80 de su rival, y apenas había sido conocido por haber sido novio de Steffi Graf. Aún así, se había puesto por delante en el marcador y se llevó el primer set por 7-6. Fue en el segundo parcial donde ocurrió todo.

Jeff sacó y el línea cantó la bola mala para corregir un segundo después. El juez árbitro, Bruno Rebeuh, reconoció que el servicio había sido bueno pero mandó repetir el punto, lo que provocó el enfado de Tarango que se dirigió a él de malas maneras. Esto hizo que el público asistente en la grada le recriminara su actuación al americano, que reaccionó gritándo a alguien del público "¡Cállate!". Bruno le dio un warning por conducta abusiva. La llama, había sido prendida.

Jeff perdió los papeles y viendo cómo se posicionó Rebeuh, mandó llamar al supervisor de la ATP. Tarango le pidió expulsarle pero el manager no se lo concedió lo que hizo que el americano se dirigiera hacia el árbitro y le gritara a viva voz "¡Tú eres el árbitro más corrupto de este juego!", lo que le hizo recibir un segundo warning y la pérdida del juego. Tarango tiró las pelotas, se fue hacia su banquillo, recogió sus cosas y se marchó de la pista entre los abucheos de la gente.

No todo iba a acabar aquí para Rebeuh, ya que de camino hacia el vestuario se encontró con Benedicte Tarango, la mujer de Jeff, que sin mediar palabra le propinó dos bofetadas en la cara a Bruno. Algo que ella misma reconoció durante la rueda de prensa de su marido, visiblemente nerviosa. "Lo hice yo, porque si lo hace mi marido le expulsan del tenis".

Tarango fue mas allá, y durante aquella rueda de prensa siguió acusando a Rebeuh de no ser imparcial y que conocía a varios tenistas que afirmaban ser amigos del árbitro y que él mismo les "dió varios partidos". Cabe recordar, que por aquel entonces no existía el Ojo de halcón, por lo que la decisión de si un punto era bueno o malo recaía en su totalidad en el silla.

Este comportamiento y estas declaraciones le valieron a Jeff Tarango de ser sancionado con no acudir al año siguiente a Wimbledon, amén de una multa de 45.000 libras. He aquí la secuencia de todo lo ocurrido (se requiere buen nivel de inglés).

Con el paso de los años, Tarango acabó viendo aquello como algo positivo ya que según recoge el diario Independent, "Eso me hizo madurar más como persona e hizo que muchos tenistas me vieran como un héroe. Muchos venían a mí cuando tenían un problema con alguien de la organización y me pedían consejo", comentaba el americano que tiempo después, vio como el rumor de corrupto por parte de aquel árbitro siguió expandiéndose apoyado por varios tenistas como Jimmy Arias, que confesó ver a Bruno Rebeuh en actitudes de mucha amistad con varios tenistas contra los que él se enfrentó y a los que el árbitro les dió puntos a favor durante sus encuentros.

Hasta tal punto llegó lo de Rebeuh que la ATP acabó expulsándole en el año 1997, poniendo el punto y final a una historia cuanto menos curiosa y que quedará marcada en los libros de Wimbledon.

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