Feliciano López: "España no va a estar arriba en el tenis eternamente. Van a venir épocas de vacas flacas"

El toledano pasó por los micrófonos de Planeta Tenis después de ser finalista en el Masters 1000 de Roma en la modalidad de dobles

Feliciano López (Toledo, 20 de septiembre de 1981) suele ser claro cuando habla. El tenista estuvo en el programa radiofónico Planeta Tenis después de perder la final del Masters 1.000 de Roma en el cuadro de dobles junto a Robin Haase. Feliciano analizó junto a Bruno Ballesté, Pablo Bosch y Dani Solera la final que jugó en el Foro Itálico, sus objetivos esta temporada y del futuro del tenis español. El toledano no ve claro el relevo generacional y cree que el aficionado no es consciente de ello.

Finalista en el torneo de Roma en la modalidad de dobles. ¿Cómo ha ido la semana?

Bien, muy contento. Para un tenista siempre es bueno ir ganando partidos de cara a tener más confianza, ya sea en dobles o en individual. Aunque esta semana en individuales no me fue muy bien porque llegué justo de preparación. Pero ahora ya estoy con ganas de jugar en Roland Garros y seguir sumando Grand Slams.

En Roma jugaste dobles con Robin Haase, pero a lo largo del año has ido cambiando y compartiendo pista con Isner, Mirni, Juan Mónaco e incluso con Tommy Robredo. ¿No te planteas buscar una pareja fija y competir por acudir al Masters de Londres?

Estoy centrado en el single, que es por lo que juego. El doble es un complemento. No me puedo dedicar al doble como me dedico al single porque el calendario no me lo permite. Hay muchas semanas que lo puedo compaginar, como son algunos Masters 1.000 y los Grand Slams, excepto Wimbledon que se juega a cinco sets. Este último año he intentado encontrar compañeros de nivel con los que poder ganar partidos. Pero de momento dedicarme al individual y al doble al cien por cien, con 33 años que voy a cumplir, no es fácil.

¿Con la edad que tienes te planteas ir dejando el individual progresivamente e ir jugando más dobles?

No, todavía no ha llegado el momento de dejar el individual y dedicarme al doble. Mientras pueda seguir jugando el individual al nivel que estoy jugando, el doble va a seguir siendo un complemento bueno, pero no va a ser mi prioridad.

Se acerca Roland Garros. ¿Cómo llegas al Grand Slam de la tierra batida?

He jugado poco en tierra este año. En Houston me tuve que retirar por un problema con una alergia. Luego vinieron Barcelona y Munich, donde perdí pronto. En Madrid jugué bien y en Roma volvía a perder en primera ronda con Marcel (Granollers), donde no tuve tiempo ni siquiera de adaptarme. Jugar sí que estoy jugando bien, me encuentro bien físicamente, no tengo lesiones importantes y por suerte voy a volver a ser cabeza de serie en Roland Garros, por lo que no me cruzaré con otro cabeza de serie hasta tercera ronda. Aún así, desde primera ronda me puedo encontrar con cualquier jugador que me pueda ganar, pues la tierra no es mi mejor superficie.

Es un Grand Slam más, y una ilusión más de volver a Roland Garros. Y en el momento que estoy de mi carrera tampoco me planteo grandes cosas. Tengo que pensar más en cuidarme, alargar mi carrera al máximo y disfrutar. Son muchos Grand Slams los que llevo jugados y tengo la suerte de jugar otro más. Aún así, no es un torneo que se me dé especialmente bien. Jugué octavos contra Kuerten un año y tercera ronda varios años. Llego con ilusión, así que espero que las cosas puedan ir yendo bien.

La hierba sí es tu mejor superficie. ¿Sueñas a tu edad con poder levantar algún título grande?

Es muy complicado. Tal y como está montado el circuito, los Grand Slams y los Masters 1.000 son torneos que están reservados a jugadores de la categoría de Rafa, Nole, Federer o Murray. Está muy caro ganar un torneo tan grande. He jugado tres veces los cuartos de final en Wimbledon y sigo creyendo que puedo llegar un poco más lejos. Pero mi aspiración no es ganar Wimbledon o un Masters 1.000. En hierba es donde más oportunidades tengo de llegar lejos y ojalá pueda superar los cuartos de final en Wimbledon antes de retirarme. Cada uno debe saber hasta dónde puede llegar.

Tu balance este año es de trece victorias y trece derrotas. Un año un poco irregular. ¿Qué nota te pondrías hasta ahora?

Hasta la temporada de tierra había jugado más o menos bien. No estaba siendo un año especialmente malo. Pero eso sí, hay veces que en los torneos los cuadros y el momento de forma en el que llegas tú y tus rivales es algo a tener en cuenta. Luego la temporada de tierra sí que ha sido más irregular, salvando el Mutua Madrid Open, donde sí que jugué bien.

¿Cómo ves la salud del tenis español?

Actualmente muy bien. Pero de cara a diez años te diría que mal. En cinco años no creo que estemos tan mal porque algunos de los jugadores que están actualmente arriba en el circuito seguirán y además estarán jóvenes como Pablo Carreño. Pero dentro de diez años lo veo complicado, porque la hornada de jóvenes es corta en cuanto a número, no como la nuestra que había muchos jugadores. Cuando estos dos o tres jóvenes se vayan vamos a pasar un momento duro. Yo confió en que se siga trabajando como hasta ahora y que vayan surgiendo jugadores jóvenes que puedan sustituir a los que actualmente empiezan a meterse en el top100. Pero es lógico, y los países pasan crisis. Hay países que habían dominado el tenis y que ahora prácticamente no tienen ningún jugador en el top100. Y España lleva unos años muy buenos y la gente tiene que estar preparada para momentos malos. Y van a llegar. Pero se trata de trabajar para que cuando lleguen estemos preparados y sea un tiempo corto.

¿Está preparada España para esto?

Yo creo que el aficionado no está preparado y no es consciente de la dificultad o lo que conlleva tener trece o catorce jugadores en el top100 durante veinte años. Eso es muy difícil y no es lo normal. A partir de ahí, las escuelas y las federaciones están trabajando para que eso no pase. Ahora mismo, Estados Unidos, una potencia mundial del tenis que dispone de un Grand Slam y de un apoyo económico importantísimo, tiene un único top50. Y Suecia, que ha dominado el tenis durante una época, no tiene ningún jugador en el top100. A veces el talento no surge. Yo creo que España ha tenido mucha suerte y han salido muchos jugadores de diferente estilo de juego que han trabajado para estar ahí. Van a venir épocas de vacas flacas. Hay que aceptarlo y trabajar para que eso pase el menor tiempo posible. España no va a estar arriba en el tenis eternamente.

Se dice de ti que has rendido más en Copa Davis que de forma individual. ¿Crees que es así?

Yo creo que no. En Copa Davis he rendido siempre lo que he podido y ha sido una competición muy especial para mi. Es cierto que la gente se queda mucho con eso porque la Copa Davis es una competición muy seguida. En la mente del aficionado permanece mucho más un partido de Copa Davis que cualquier otro. Y yo en partidos importantes he tenido la suerte de ganar partidos y ayudar al equipo. Este año tuve la suerte de poder volver a jugar cuando Carlos (Moyá) me llamó para la eliminatoria frente a Alemania. Fue una pena, porque el partido se escapó por pequeños detalles. Yo siempre estoy dispuesto y ojalá Carlos vuelva a depositar la confianza en mi. Creo que tarde o temprano voy a volver a estar ahí. Y no solo yo, todo el equipo. Aún quedan un par o tres de años para volver a ganar la Copa Davis.

Con la Copa Davis de fondo. ¿Cómo ves el calendario? ¿Crees que hay muchos Masters 1.000 concentrados?

Sí, especialmente en la temporada de tierra. Es muy corta y los torneos están todos muy juntos. Montecarlo está un poco más separado pero Madrid y Roma están juntos. Luego hay una semana de entrenamiento y descanso y posteriormente ya viene Roland Garros. Estos torneos de categoría Masters 1.000 deberían estar más separados en el calendario.

¿Echas de menos algún torneo más de hierba?

Sí, aunque de hecho, para el año que viene la temporada de hierba se ha ampliado una semana. Tendremos cuatro semanas en lugar de tres. Y además, Halle y Queens dejan de ser torneos de categoría 250 para ser unos 500. Yo estoy contento. Por fin parece que la gente se da cuenta de que la hierba es una superficie importantísima, donde se disputa el torneo de tenis más importante del mundo con diferencia. Se ha conseguido que se amplíe una semana más y que algunos torneos suban de categoría.

¿Cuál es el objetivo que te marcas para esta temporada?

Acabar lo mejor posible de ranking para poder jugar otro año más al máximo nivel. Si gano un torneo pero acabo el sesenta del mundo, evidentemente mi temporada no habrá sido buena. Pero si gano un torneo y acabó entre los veinticinco mejores, entonces sí habrá sido buena porque podré seguir jugando los torneos que yo quiero y estando a un nivel bueno, que al final es lo que quiero.

En el circuito hay un boom ahora y muchos jugadores están siendo padres. ¿No te gustaría ser padre?

(Risas) Sí, claro que sí. Me encantan los niños. A corto plazo seguro que lo seré. Ahora no me lo planteo de forma inmediata pero que tengo en mente y seguro que llegará. En un futuro no muy lejano sí.

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