Dolgopolov puso la magia y eliminó a Ferrer

David Ferrer no pudo contra Alexandr Dolgopolov y se quedó a las puertas de la final en el ATP 500 de Rio de Janeiro

Alexandr Dolgopolov dio la sorpresa y derrotó a David Ferrer por 6-4 y 6-3 en semifinales del ATP 500 de Rio de Janeiro. El alicantino no mostró su mejor versión. Estuvo impreciso y desbordado por el juego de su rival. Dolgopolov combinó su particulares golpes con una gran consistencia mental y física que acabó irritando a Ferrer. El ucraniano se ganó el billete a la final y espera al ganador del Nadal-Andújar.

David Ferrer venía de levantar título en Buenos Aires y sin conocer la derrota en tierra batida en todo el año. 8-0 era el balance, previo al choque, en polvo de ladrillo. Pero hoy chocó contra un mago ucraniano.

Del otro lado de la red estaba ese tipo con pelo castaño claro y largo, siempre con una vincha y un rodete en la cabeza, capaz de deleitar a cualquier aficionado con sus envenenados tiros.

Ya se le conoce a Dolgopolov. Es especialista en romper el ritmo del partido con dejadas inverosímiles, reveses más planos que una tabla y tiros inexistentes con su sello propio. Marca de la casa siempre.

Dolgopolov comenzó el partido comiéndole un metro y medio a la pista a la hora de restar. A Ferrer, que imprime un ritmo muy fuerte y eléctrico desde el fondo de pista, conviene atacarlo desde el inicio. Intentar que no esté jugando a placer ni con muchos tiros con el mismo efecto y mismo bote. Había que desquiciarlo.

Y así fue como el ucraniano, que estuvo vibrante de piernas, rápido de manos y astuto en los gestos, rompió el saque de Ferrer en el 2-2 del primer set. Jugando agresivo, yendo hacia delante y rompiendo esquemas.

Dolgopolov se adelantaba con break a favor que rápidamente sería devuelto por Ferrer. Se volvía a igualar el partido pero parecía que no era el día de los juegos ganados con el saque y, nuevamente, el ucraniano rompía el saque.

Con esa ventaja fue capaz de meterse el primer set en el bolsillo contra todo pronóstico. Dolgopolov tuvo éxito en 7 de las 8 veces que subió a la red. Él lo tenía claro. Había que acortar los puntos y, si se podía, terminarlos arriba para no entrar en la dinámica de peloteos largos. Que, obviamente, era lo que más le interesaba al español.

“¡Se me va la puta bola se me vaaa!” gritaba a los cuatro vientos Ferrer al acabar el primer set. Su descontento y rabia retumbaba hasta en la playa de Copacabana. En 43 minutos Dolgopolov se hacía con la primera manga por 6-4.

El segundo set comenzó de la peor manera posible para el alicantino que seguía sin encontrar su juego y envenenado por los tiros del rival. Dolgopolov le rompió en cero y esa ventaja ya no la perdería hasta el final del partido.

David no terminó de sentirse cómodo en la pista en ningún momento. Estuvo más errático e impreciso que de costumbre y no fue capaz de desplegar su tenis. Se vio siempre en complicaciones tanto a la hora de restar como a la de sacar. ‘Dolgo’ restó que era espectáculo puro. Agresivo, metido en pista y bien recto. Anuló a ‘Ferru’.

Los números cantaron por sí solos al finalizar el partido. Ambos cometieron el mismo número de errores no forzados (24), pero la diferencia fue clara en los tiros ganadores. Dolgopolov conectó 32 y el español 'solo' 16.

A pesar de la derrota el balance de Ferrer es más que positivo en la mini gira de tierra batida por Sudamérica. Título en Buenos Aires cuando no estaba inscrito en el torneo y semifinales del ATP 500 de Rio de Janeiro. Ahora, el número cuatro del mundo, ya está con la mente puesta en Acapulco que comienza este mismo lunes.

Por su parte, Dolgopolov, volvió a demostrar que no fueron casualidad las victorias ante Almagro y Fognini a lo largo de la semana. El actual número 54 del mundo no se arrugó y se ganó a buen pulso la posibilidad de conseguir su primer título 500 sobre tierra batida. Espera al ganador del partido entre Rafa Nadal y Pablo Andújar.

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