La desgracia de Tomic se alía con Nadal

Lesionado en la pierna izquierda durante el tercer juego, el australiano se vio obligado a abandonar

Cuando el pasado viernes, el nombre de Bernard Tomic aparecía en el número 2 del cuadro masculino, los murmullos entre los asistentes al sorteo fueron inevitables. El mediático joven australiano era condenado a una primera ronda contra Rafael Nadal. Más allá de este choque, la aleatoriedad del programa informático también diseñaba un cuadro diabólico para el tenista español. Posiblemente, Boris Becker, uno de los presentes en el sorteo, no hubiera elegido un camino más minado hacia la final para el gran rival de su pupilo Novak Djokovic. Sin embargo, la fortuna sobre la pista fue muy distinta este martes para el número 1 del mundo.

El partido estrella de la primera ronda en Australia se hizo esperar debido a la dura batalla entre Lleyton Hewitt y Andreas Seppi. A las 20:30 en Melbourne, una hora y media después de lo previsto, Nadal y Tomic eran recibidos por los focos del Rod Laver Arena. Tras un día infernal con temperaturas que superaron los 40 grados, la puesta de sol daba una tregua a los protagonistas de un choque que acaparaba la atención del mundo tenístico.

La moneda al aire favorecía a Tomic, que elegía servir en el inicio. Y la desgracia que marcó el devenir de este esperado duelo no tardó en producirse. El joven tenista australiano se mostraba implacable con su primer servicio, cuando un mal apoyo tras golpear un saque le hacía fruncir el ceño. El gesto de preocupación en Tomic era evidente. La efectividad de su servicio le permitía sobrevivir en el partido, pero las sensaciones en su pierna izquierda invitaban a pensar en lo peor.

Con 2-1 a su favor, el australiano requería asistencia médica. Tras un breve diálogo con el fisioterapeuta, Tomic volvía a los vestuarios en busca de un antídoto contra el dolor. En su regreso a la pista, aparecía con un vendaje en su muslo izquierdo tan inútil como las muestras de apoyo de su equipo. El chico prodigio del tenis australiano andaba por la pista evitando cualquier sobreesfuerzo.

La efectividad de su servicio impedía que Nadal sacara provecho de la situación, pero los movimientos de Tomic no dejaban lugar a dudas. El ídolo local no competía en igualdad de condiciones. Con 3-2 a su favor, se quitaba la venda en su muslo izquierdo para mejorar su bienestar.

Gracias a su servicio, Tomic evitaba intercambios de golpes que le exigieran físicamente. Juego tras juego, así transcurría el partido hasta el empate a cuatro. En ese momento, Tomic dejó de vivir de su saque y Nadal no perdonó. El tenista de Manacor mandaba con su derecha y lograba una rotura de saque que le allanaba el camino. Tras cerrar el primer set con su servicio (6-4), Nadal caminó hacia la silla expectante por la reacción de su rival.

El jugador australiano habló con el fisio, tiró las muñequeras al suelo y movió la cabeza con decepción. Se levantó y estrechó la mano de Rafa. El partido más esperado desde el pasado viernes quedaba reducido a 39 minutos. Bernard saludaba triste a su público, pidiéndole perdón por acabar el espectáculo cuando éste apenas había comenzado. Un buen número de aficionados respondía con injustos abucheos hacia su jugador, aunque la despedida a Tomic fue más alentadora cuando abandonaba la pista.

Su desgracia allana el camino de Rafa, que se enfrentará en segunda ronda a un rival desconocido. El sorprendente Thanasi Kokkinakis, de 17 años y número 570 del mundo, derrotó hoy al holandés Igor Sijsling en cuatro sets. La promesa australiana aprovechó la invitación del torneo para lograr su primer triunfo a nivel ATP y citarse con el número 1. Probablemente, sea la primera vez que Nadal se enfrente a un jugador diez años más joven que él.

Por Juan Manuel Muñoz

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