Murray se diluye en Catar

El escocés podría llegar a Melbourne con sólo dos partidos oficiales en las piernas

Andy Murray ha comenzado la temporada 2014 con un resultado lleno de dudas en tierras del Golfo Pérsico. Tras caer a manos de Jo Wilfried-Tsonga en la exhibición de Abu Dabi, el escocés se ha inclinado en la segunda ronda de Doha antes el alemán Florian Mayer (3-6 6-4 6-2), número 40 ATP. Dos tropiezos que marcan el punto deportivo que atraviesa el escocés en un inicio de curso donde, sobre todo, necesita minutos para recuperar sensaciones.

Salvo que el escocés decida solicitar una invitación en algún evento en la segunda semana de temporada (Sidney, Auckland), movimiento poco habitual en la previa inmediata de un Grand Slam, llegará a Melbourne con una carga de partidos realmente escasa. Un factor de preocupación para el escocés, inactivo desde que en el mes de agosto se sometiera a una operación de espalda. Si el objetivo era tomar temperatura con Melbourne Park en el horizonte, Andy ha salido frío de tierras pérsicas.

La recuperación de su paso por el quirófano es una de las principales áreas de duda entre la élite ATP. Para un hombre que hiló cuatro finales de Grand Slam hace apenas unos meses, a juzgar por sus primeros resultados, volver tras el trastorno físico está insinuándose una labor ardua. Es difícil pedir a Andy una respuesta competitiva inmediata después de una baja tan prolongada, con intervención quirúrgica incluida. Pero con el bloque de entrenamiento completado en Miami y la dilución experimentada en Doha, las preguntas surgen en torno al británico.

Pese a dominar el arranque del encuentro ante Florian Mayer, llegando a disfrutar (6-3 3-0 fue la renta que llegó a construir) la variedad del alemán terminó por imponerse a un escocés todavía falto de tacto competitivo. Perdido entre torbellino de efectos y la capacidad de abertura de ángulos mostrada por el teutón, la mirada del escocés se vio condenada a encarar la oscuridad del pasillo a vestuarios. Descompuesto al final del encuentro, terminó entregando 12 de los últimos 15 juegos.

Y la lectura para Andy es clara. El motor necesita aceite y sale de su primer envite prácticamente seco. Apenas ha podido cargar las piernas con dos encuentros. Considerando la nula oposición encontrada en el primer pulso, un 6-0 6-0 dibujado en menos de 40 minutos ante un tenista ubicado fuera de las primeras 2000 raquetas, poría decirse que Andy ha disputado un pulso oficial competitivo como preparación para el Australian Open.

El segundo hombre con más puntaje a defender en el mes de enero, un tipo que había firmado final en el primer evento del año en las siete anteriores temporadas, mira a Melbourne con urgencias en la bolsa.

Defender la final del pasado año se antoja una labor colosal a emprender por un hombre de cuerpo enfriado. Si se le hicieron largas las tres mangas ante un rival de juego exigente, su respuesta a los cinco sets bajo el sol del verano aussie se antoja la mayor incógnita de los próximos días.

El número 4 del mundo tiene una cuenta atrás bien marcada. Apenas 12 días para el primer Grand Slam del año. Y la dureza climatológica del averno australiano, Melbourne no perdonará lastres.

Comentarios recientes