Federer: "Puedo hacer algo bueno en Cincinnati"

El suizo, pentacampeón del torneo, confía en recuperar su juego sobre el cemento de Ohio

Roger Federer acude al Masters 1000 de Cincinnati para disputar el que será su único torneo sobre pista dura previo al US Open. Después de arrastrar unos problemas espalda al término de la gira de arcilla que le llevó a disputar los eventos de Hamburgo y Gstaad, el helvético debió renunciar a Montreal antes de acudir a Ohio.

En el último coloso de cemento previo al último Grand Slam del año el suizo defiende corona. La situación actual, sin embargo, es ligeramente distinta a la encarnada en 2012. Entonces Roger llegaba a Cincinnati como flamante número 1 tras su reciente coronación en Wimbledon. En esta ocasión los hará como quinto hombre, con la espalda entre algodones y con un único título en la temporada.

El suizo retoma el cemento con la voluntad de recuperar su juego y mantener intacta la espalda. Sobre el raudo cemento del Western & Southern Open el de Basilea acumula nada menos que cinco coronas, más que ningún otro hombre en el circuito.

A lo largo de su carrera, el tenista helvético ha encontrado en Cincinnati una rampa de lanzamiento de cara al US Open. En esta ocasión, sin embargo, carece de la inercia presente en otras campañas. De modo que el torneo de Ohio pasa a ser un enclave donde reencontrar sensaciones más que pulirlas.

Después de su temprana caída en Wimbledon, el suizo protagonizó otras dos derrotas prematuras en Alemania y Suiza ante jugadores ubicados fuera de los 100 primeros puestos. Problemas de espalda lastraron su rendimiento al retomar una arcilla que ya quedó atrás.

"Ahora estoy en forma de nuevo y mentalmente motivado. Eso es un aspecto muy importante en esta parte del año" comenta un Roger que llegó antes de lo habitual a Cincinnati después de renunciar a disputar el Masters 1000 de Montreal. En consecuencia, más tiempo de adaptación al entorno.



El suizo, que cumplió 32 años la pasada semana, ha estado testando una nueva raqueta de mayores dimensiones -la cual planea utilizar en Cincinnati- y centrado en recomponer sus molestias de espalda. "Estaba preparado para dejar atrás la derrota de Wimbledon tan rápido como fuera posible, y lo hice. Me tomé un breve descanso y después comencé a entrenar extremadamente duro. Las cosas fueron bien".

"Probé raquetas y estaba preparado para ir a Hamburgo y Gstaad a jugar los torneos. Realmente disfruto jugando, pero no pude gozarlos al final simplemente porque tuve demasiados problemas con la espalda y con mi cuerpo".

En un momento de la temporada donde habitualmente sus esfuerzos estarían centrados en pulir los últimos detalles antes de abordar en Flushing Meadows el último Grand Slam del año, el helvético tiene entre las manos compromisos más básicos.

"Volver a recuperar mi juego, realmente. Y mi espalda. Por ahora vamos bien. Estoy motivado. Me voy encontrando mejor y estoy encarando Cincinnati con una buena mentalidad. Ahora mismo, es clave".

"Si pudiera ganar más partidos sería bueno porque (el año pasado) gané el título y eso me hace pensar que puedo hacer algo bueno aquí. Como en cualquier otro torneo, siempre sufres en la primera ronda".

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