US Open 2013: el reto de Estados Unidos

Sin un solo top16 en la Gran Manzana, se expondrían al peor resultado de la historia

¿Qué va a suceder en Nueva York a finales del mes de agosto? Es una pregunta que debe estar recorriendo las entrañas del Billie Jean King Tennis Center a apenas dos semanas de que se desate en la Gran Manzana uno de los grandes espectáculos deportivos del año. Estados Unidos, desprotegido como nunca, luchará por no perder todas sus unidades en la primera semana de competición. No va a ser el detonante del delicado momento actual que se atraviesa al otro lado del Atlántico pero puede poner a ojos de todo el mundo, en su epicentro tenístico, un agujero de dimensiones notables.

Este lunes, por primera vez desde que en la temporada 1973 se instauró el ranking ATP, no hay ningún tenista estadounidense entre las primeras 20 posiciones del circuito masculino. John Isner (22), Sam Querrey (28), Jack Sock (87), Michael Russell (93), James Blake (97). El tenis norteamericano tiene cinco jugadores en top100, nadie en top20 y únicamente dos entre las primeras ochenta raquetas del mundo. Ahora mismo, hablando en términos de lucha por títulos, ni estrellas ni profundidad de banquillo. Sus principales valores del presente van perdiendo cuerda en el escalafón. Promesas rodadas no terminan de asentarse. Y el semillero de valores al alza aún está tierno. Esto, claro, tiene una consecuencia directa: cuadros potencialmente más serios.

Mejores resultados de tenistas locales en el US Open

2006 – un finalista

2007 – un cuartofinalista

2008 – dos cuartofinalistas

2009 – un octavofinalista

2010 – dos octavofinalistas

2011 – dos cuartofinalistas

2012 – dos octavofinalistas

2013 - ?

Vemos de manera clara cómo la profundidad alcanzada en los cuadros se ha ido viendo mermada en los últimos años. Con algún leve repunte, pero sin llegar a revertir una tendencia a la baja. Un declive, sin embargo, donde los tenistas locales no han dejado de tener presencia en la segunda semana de competición. Un reto deportivo que requiere del nada desdeñable esfuerzo de lograr tres victorias. ¿Cuál es la diferencia respecto de lo que veremos en 2013? Hay un atenuante a destacar. El tenis local nunca ha dejado de tener un hombre entre los primeros 16 preclasificados. Esta vez, con ausencia de jugadores en top20, es probable que por primera vez se dé esta circunstancia. ¿Por qué es un matiz importante? Lo vemos.

Esos preclasificados, más conocidos como cabezas de serie, se establecen en base al ranking ATP. En concreto, para la inminente edición del US Open, se utilizará la clasificación del 19 de agosto. Es decir, aquélla resultante tras el Masters 1000 de Cincinnati cuyo cuadro principal arranca este lunes.

Salvo que Sam Querrey o John Isner ganen el título en Ohio, una empresa que supondría con creces ejecutar el mejor resultado de sus carreras deportivas, por primera vez el tenis estadounidense no tendrá un tenista entre los 16 primeros cabezas de serie en el US Open. ¿Qué significa esto? Asomarse al abismo. La posibilidad de que todos los representantes estadounidenses crucen con los principales favoritos ya en la primera semana de competición. Esto es, el riesgo de un éxodo masivo de jugadores locales antes de que el torneo haya tomado temperatura.

Hasta ahora, el contar con algún representante en ese top16 aventuraba un cuadro ‘despejado’ hasta la cuarta ronda, quedando el choque directo con una gran raqueta hasta la pelea por entrar en cuartos de final. El oxígeno en esta ocasión puede terminarse antes de alcanzar el ecuador del torneo.

Por si no fuera suficiente, observar la edición de 2012 puede dar escalofríos al pensar en el último Grand Slam de la presente temporada. El pasado verano el caminar de EE.UU. en el US Open, como veíamos anteriormente, terminó en octavos de final. Solamente dos hombres fueron capaces de introducirse entre los 16 últimos supervivientes en la Gran Manzana. Eso suponía, tras el de 2009, el segundo resultado más pobre de la Era Abierta. Es decir, en los cuatro últimos años se han producido los dos peores resultados de siempre.

Por añadir leña al fuego, anotar las identidades de los locales más resistentes en 2012 es lo que produce dentera premonitoria de cara al próximo 26 de junio. Dadas las circunstancias, se antoja complicado que puedan repetir esfuerzos para al menos salvar los muebles y cincelar un papel más modesto este año: Andy Roddick (retirado) y Mardy Fish (impedido por problemas de salud, sólo ha jugado 6 partidos desde entonces).

A expensas del cuadro de clasificación y el otorgamiento de invitaciones, ocho tenistas tienen asegurada entrada directa en Nueva York: John Isner, Sam Querrey, Mardy Fish, Michael Russell, Jack Sock, James Blake, Denis Kudla y Steve Johnson. De ellos depende, con una pared que puede ser escarpada como nunca, salvar el honor local.

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