Milos Raonic, nuevo top10 ATP

El pupilo de Ivan Ljubicic, todo júbilo tras la victoria, jugará su primera final de Masters 

Milos Raonic alcanzó el top10 ATP tras firmar en Montreal su primera final de Masters 1000. El competidor de origen balcánico derrotó a su compatriota Vasek pospisil (6-4 1-6 7-6), erigiéndose en el primer canadiense capaz de alcanzar la final en el evento desde que Robert Bédard hiciera lo propio en 1958. Un hombre de talante en pista habitualmente moderado, Milos rompió de rabia tras certificar el resultado más notable de su trayectoria. Es el primer jugador nacido en los 90 que alcanza el top10 masculino.

Habiendo dejado en el camino a Jeremy Chardy, Mikhail Youzhny, Juan Martín del Potro, Ernests Gulbis y Vasek Pospisil, uno de los exponentes de la nueva generación da un paso adelante para situar su nombre en uno de los grandes partidos de la temporada: nada menos que la final de un Masters 1000, los torneos de mayor calibre en categoría ATP.

Aprovechando el respaldo de la grada y la apertura de una zona baja del cuadro donde cedieron de manera prematura los tres principales cabezas de serie, el tenista de origen balcánico firma la semana de su carrera para asentar una posición de privilegio. Construido un crecimiento profesional de la mano del preparador español Galo Blanco, a quien ha reconocido su labor en el ascenso, el canadiense experimentó un cambio en su entorno durante la primavenra.

Ahora bajo los dictados de Ivan Ljubicic, pieza del equipo desde la pasada gira de tierra batida, el canadiense se asoma a los diez primeros puestos de la clasificación masculina en detrimento del francés Gasquet. Tras un periodo protagonizado por un cierto estancamiento competitivo, están por vez las consencuencias del potente resultado logrado en tierras patrias.

En el partido más grande de su carrera, una carrera en el desierto: Novak Djokovic o Rafael Nadal. Será el colofón a una semana no exenta de polémica en torno a la figura de Milos. Cuestionada puede quedar su reputación por diversos episodios en el Masters canadiense: una interrupción médica de 11 minutos que levantó las protestas de Del Potro, un incidente con la red poco honesto frente al propio argentino, o una visita de hasta 8 minutos al cuarto de baño en su semifinal ante Pospisil.

Para un hombre de buena fama en el circuito, de talante reservado y vida ordenada, queda el beneficio de la duda sobre una semana de comportamiento desviado. Quizá gozando de más manga ancha de lo habitual por su condición de local, acumula las irregularidades descritas anteriormente. Cuestiones algunas de ellas, eso sí, cuya permisión queda completamente bajo los dictámenes de la organización.

Forjado sobre la base de un colosal servicio, con amplios márgenes de mejora en su juego, el canadiense coloca su nombre entre las diez primeras raquetas del circuito. Una lectura interesante para un hombre capaz de ubicarse en lo alto del escalafón masculino con grandes deficiencias por pulir. Asimismo será interesante comprobar si la eclosión de Vasek Pospisil, compatriota que el lunes aparecerá sobrevolando el top40 tras dos semanas de ensueño, supone un estímulo para su rendimiento.

También te puede interesar:

La poca honestidad de Raonic en Montreal

Comentarios recientes