Nico Almagro y la oportunidad de sumar el primer título del año

El murciano busca seguir con la racha que hace que desde 2006 todos los años sume por lo menos un título

Nico Almagro debuta este jueves frente a Guillermo García López en Bastad. El murciano busca en el torneo sueco acabar con la sequía que 14 meses sin alzar un título.

Dicen de Estados Unidos que a principios del siglo XIX era considerada la tierra de las oportunidades. Que miles y miles de emigrantes llegaban a sus tierras en busca de hacer realidad sueños imposibles en sus lugares de procedencia. No tan exagerado ni tampoco con el mismo grado de necesidad, Bastad puede considerarse esta semana como el torneo de las oportunidades. La tierra prometida para muchos de los tenistas que participan un año más en el prestigioso evento sueco. En él, Grigor Dimitrov puede conseguir el que sería el primer título de su carrera, Juan Mónaco afianzarse como una referencia en tierra batida que por fin deja atrás su mala racha y Fernando Verdasco acabar con el gafe que le persigue durante las últimas tres temporadas y que le ha impedido levantar título alguno.

Almagro lucha en Bastad por sumar su primer título.

Aunque si para alguien parece una ocasión única ese no es otro que Nico Almagro. El murciano afronta como segundo cabeza de serie su octava participación en un evento que ya fue capaz de ganar en 2010 al mismísimo Robin Soderling. Y lo hace con la necesidad de volver a saborear un título 14 meses después de que lo hiciera por última vez en Niza.

Cuartofinalista en el Open de Australia y finalista en Houston y Barcelona, la temporada de Nico Almagro no está siendo todo lo buena que de él se esperaba. Es cierto que en Australia dejó muy buenas sensaciones con la llegada a los cuartos de final, pero ciertas derrotas inesperadas en algunos de sus eventos preferidos sobre arcilla (en los tres Masters 1000 de tierra no pasó de segunda ronda) le han quitado unos valiosos puntos en el ranking que le han hecho bajar hasta la décimosexta posición, la más baja en casi tres años y la frontera que marca quienes son o no cabezas de serie en los próximos Masters 1000.

Con Tomas Berdych por la otra parte del cuadro como por otra parte indica la lógica del ranking, en su camino hacía una posible final, Almagro no tendría que verse en Bastad con ninguno de los 19 primeros del mundo. Una muy buena señal para un especialista en arcilla que tiene en los próximos eventos de arcilla la posibilidad de remontar el vuelo y de apurar sus opciones de volver a llegar al Top 10.

Y es que si por algo ha destacado Nico en los últimos años es por su tremenda regularidad en sus actuaciones. De sobra son conocidas sus limitaciones en pista rápida, donde todavía no ha alcanzado una final, pero en polvo de ladrillo acumula hasta la fecha siete cursos seguidos sumando por lo menos un título, de los 12 que tienen y que le sitúan como el segundo tenista en tierra más laureado del circuito tras Rafa Nadal.

Evidentemente no será fácil, pero una victoria en tierras suecas sería el revulsivo perfecto para dar un giro de 180 grados a la temporada de cara a Hamburgo, donde está previsto que también participe y sobre todo con vistas a la temporada de pista rápida norteamericana. Además, ganar significaría demostrar que en estas citas en las que no están ni Nadal ni Ferrer ni Djokovic, él es mejor de los de detrás. Y eso es mucho decir.

Comentarios recientes