David Ferrer, un "grande" de la hierba

El alicantino tiene en Wimbledon un doble objetivo: alcanzar el Top 3 y conseguir llegar a las semifinales del único grande donde aún no lo ha hecho

David Ferrer aspira en Wimbledon a ser el sexto hombre de los jugadores que aún siguen en activo en llegar a las cuatro semifinales de Grand Slams. Antes lo hicieron, Nalbandian, Federer, Nadal, Djokovic y Murray, pero no por ejemplo Hewitt o los ya retirados Ferrero, Roddick o Safin.

Mucho que ganar y poco que perder. Así afronta David Ferrer el tercer Grand Slam de la temporada. Y es que el tenista alicantino acude este año a Wimbledon con la ambición de ser el octavo hombre en la Era Open en conseguir llegar a las cuatro semifinales de un Grand Slam en un mismo año (tras Laver, Roche, Lendl, Federer, Nadal, Djokovic y Murray) y con la intención de ubicarse por primera vez entre los tres primeros del mundo.

Ferrer posee buenos números sobre hierba.

En teoría, recuperado del palo que supuso perder su primera final de Roland Garros, Ferrer vuelve al lugar donde el curso pasado dejó escapar la oportunidad de conseguir subirse al podio olímpico junto a su amigo Feliciano López, y lo hace consciente de que vuelve a tener una oportunidad inmejorable para hacer cosas importantes.

Encuadrado en la parte medio-alta del cuadro, la fortuna ha hecho que esquive por su lado a los Federer, Nadal y Murray y que aparezca como dificultad más reseñable en su camino de las semifinales, unos hipotéticos cuartos con Juan Martín del Potro, el hombre al que tan brillantemente derrotara el curso pasado en el mismo escenario.

Y es que si algo aprendió la temporada pasada David Ferrer es que la hierba lejos de serle una superficie ajena, puede reportarle muchas alegrías. No en vano, es el número 4 del mundo el tercer jugador en activo con mejor promedio en hierba (34 victorias-14 derrotas, 70%) sólo superado por Andy Murray y Roger Federer y un tenista capaz de lograr títulos (dos en ´s-Hertongebosch) y luchar por llegar a las rondas finales con las máximas garantias.

Tal vez por eso de la ralentización del césped en los últimos años, por la creciente adaptación del tenis español al pasto o simplemente por su habilidad al resto, el caso que es que Ferru sabe que en Wimbledon tiene una ocasión única para subir además por primera vez al tercer puesto del ranking ATP.

Y es que con el teórico choque estelar de cuartos Nadal-Federer, Ferrer se ha casi asegurado salir en la misma cuarta posición que ahora ocupa después de Wimbledon. Adelantará al suizo siempre que éste no gane el torneo o aún ganándolo si es capaz de llegar a la final. Y ojo, que incluso Murray (con el que perdió el curso pasado en cuartos teniendo bola de dos sets a cero), al que saca más de 900 puntos de ventaja en la Race de 2013, podría ser susceptible de caza no ya en Wimbledon sino poco después si el escocés no es capaz de brillar en el césped londinense ( hay que tener en cuenta que el de Dunblane defiende 1950 puntos entre la final del año pasado y la medalla de oro). Quizás su gran rival no esté delante, en ese sentido, sino detrás, porque Rafa Nadal, al que saca ahora mismo más de 300 puntos, empezará a sumar a partir de la segunda ronda de Wimbledon todo partido que gane.

Aunque más que el ranking, seguramente lo que más tenga en cuenta Ferrer en los próximos días será el largo camino que aún tiene que recorrer en Wimbledon. En primera ronda, ya sabe que le espera Martin Alund, una buena piedra de toque para empezar habida cuenta de que el argentino ni es un gran sacador ni un consumado especialista en hierba. Más bien todo lo contrario. El rival ideal para empezar a coger sensaciones positivas en hierba tras la derrota ante Xavier Malisse en Holanda.

Comentarios recientes