El tremendo enfado de Troicki en Roma

Gritó, manos a la cabeza, saltó la red, cogió una cámara para grabar el bote de la bola,...

Viktor Troicki protagonizó uno de los episodios iracundos de la temporada en el Masters 1000 de Roma. Enfrentando a Ernests Gulbis en la segunda ronda del torneo italiano, el tenista balcánico volvió a mostrar al mundo esa vena caliente que le caracteriza.

El partido discurría por cauces poco propicios para el competidor serbio, algo inquieto de antemano tras haber logrado llevar apenas un juego a su favor durante toda la primera manga. Para abrir el segundo acto, el rumbo del partido no parecía cambiar en exceso respecto del set inaugural. Viktor se encontraba encarando bola de rotura en el primer juego cuando impactó un revés que tomó tierra cerca de la línea de fondo.

El juez de silla del encuentro, Cedric Mourier, indica que la pelota ha caído fuera de los márgenes. De forma inmediata, no obstante, baja de su silla para revisar la marca y se reafirma en su decisión. Troicki, considerando la acción incorrecta salta la red incrédulo tras comprobar cómo el árbitro mantiene su veredicto. Y comienza el espectáculo.

Troicki comprueba el bote de la pelota por sí mismo. "Oh, venga. Vamos hombre. Sabes que te has equivocado. Sabes que te has equivocado (subiendo el tono de voz). Vamos. Sabes que no es correcto y no quieres rectificar. No hay espacio (entre la marca de la bola y la línea). Vamos, míralo. ¡No hay espacio! ¡No hay ningún espacio! ¡No quieres rectificar! No quiero jugar de esta manera. No quieres corregirte porque siempre piensas que estás en lo cierto. No protestaría si no estuviera seguro. No veo ningún espacio. ¡Desde el espacio exterior (hace un gesto hacia el cielo) puedes ver que está ahí!"

Cuando parece que los ánimos se han calmado, o al menos Troicki parece desistir en su reclamación ante la mirada de Mourier, el balcánico se dirige a su banquillo totalmente indignado. "Me voy a retirar, en serio. Me voy a retirar. Estás completamente equivocado. No haría un espectáculo de esto pero..."

El clímax del episodio llega después. El serbio sigue murmurando en el banquillo, repitiendo una y otra vez las mismas consignas, cada vez más frustrado. Las cámaras no pierden detalle del pintoresco episodio, captando de cerca los movimientos de Viktor. Éste se da cuenta y actúa en consecuencia. "Dame la cámara. Que voy a grabarlo". Y de hecho agarra el equipo de grabación, lleva al cámara a la zona del bote y graba la marca de la esfera en la arcilla".

La grada comienza a corear su nombre. Recibe un warning y arrecia la tormenta. Huelga decir que terminó perdiendo el partido de forma holgada (6-1 6-1) ante Ernests Gulbis.

(Visto a través de las cámaras es complicado decir si el bote de la pelota estaba en contacto con la línea).

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