Veteranos en la sombra

Echamos un vistazo a varios de los jugadores modestos que luchan por sobrevivir en el circuito

 

Veteranos en la sombra. No gozan de los grandes focos del circuito. No reciben los elogios de otros veteranos como Tommy Haas, aunque ellos también sean capaces de rendir esporádicamente al nivel que un día tuvieron. Superada la treintena, sobreviven a caballo entre los torneos ATP y los Challengers, coqueteando aún con un top100 que les permita entrar en un Grand Slam sin tener que pasar por la fase de calificación. Valorados por muy pocos, pero con un mérito enorme, estos luchadores tienen también un hueco en Punto de Break.

En el actual circuito, tener más de treinta años ya no es una anomalía. La mejora en la preparación física dificulta en exceso el ascenso de los jugadores más jóvenes, que ahora no suelen llegar al top100 hasta que no han cumplido la veintena. Hace años era normal ver a adolescentes jugando grandes torneos e incluso ganando eventos de Grand Slam. A día de hoy eso ya no se puede ver, por lo que la edad media del panorama tenístico ha crecido bastante en los últimos tiempos. De hecho, muchos jugadores viven su mejor momento una vez cumplida la treintena, como es el caso de David Ferrer. Sin embargo, hoy hablaremos de los más veteranos, los que superan holgadamente esa cifra, pero no de los Haas, Blake o Karlovic, sino de otros tenistas más modestos que han competido toda su vida entre los torneos ATP y los eventos del Challenger Tour sin llegar a tener grandes éxitos más allá de disputar alguna vez las rondas finales de algún torneo de nivel medio. Desde aquí, nuestro particular tributo, repasando algunas de sus carreras.

Rubén Ramírez Hidalgo (06.01.78): El alicantino inició el 2013 como el tenista más veterano de todos los que poblaban el top100. Comenzó su carrera en 1998, y lleva doce años consecutivos acabando entre los doscientos mejores del mundo. Cuatro de ellos además, los finalizó en el top100. Especialista en tierra batida, es todo un portento físico, predominando en su juego el efecto liftado que imprime a la mayoría de sus golpes, incluido el servicio, que en altura se convierte en un arma muy peligrosa. Su mejor ranking lo alcanzó a finales de 2006, su mejor año como profesional, cuando llegó a estar en la posición número 50 de la clasificación. Logró llegar a la cuarta ronda en Roland Garrós ese mismo año -ganando a David Ferrer- y en torneos ATP tiene como mejor registro las semifinales de Casablanca 2007. Esta semana está jugando en Houston, donde se encuentra en cuartos de final tras deshacerse de Devvarman y Verdasco en los dos primeros cruces. Ante Rhyne Williams tiene una oportunidad única de meterse de nuevo en semifinales de un evento 250. En su palmarés lucen un total de diez torneos Challenger, destacando el de Pozoblanco de hace tres temporadas, el único trofeo que ha alzado en un torneo que se disputase fuera del polvo de ladrillo.

Marc Gicquel (30.03.77): El tenista francés es el hombre más veterano de los que aún disputan de forma regular el circuito ATP en individuales. Con 36 años y siendo el número 113 del mundo, demuestra que la edad solo es una cifra en el carné de identidad, y que con motivación y una preparación física adecuada aún se puede ser competitivo. Gicquel explotó muy tarde en el circuito. Hasta los 29 años no alcanzó el top100, pero enseguida se destapó como un especialista en pistas rápidas, capaz de doblegar a jugadores muy peligrosos sobre ese tipo de superficies. Fue finalista en la moqueta de Lyon en 2006 y 2007, y sobre el césped de s-Hertogenbosch un año después. Precisamente en la temporada de su irrupción en el circuito logró su mejor resultado en un Grand Slam. Fue en Nueva York, alcanzando los octavos de final en el US Open tras ganar a Ferrero y Gaudio en las anteriores rondas. Las lesiones aparecieron en 2010, pero hasta entonces había acabado durante cuatro cursos consecutivos entre los cien mejores del ranking ATP, siendo su mejor posición en la clasificación mundial la plaza número 37. Actualmente se encuentra jugando Challengers para volver a ingresar en la élite del tenis. Sus mejores resultados en este curso son las semifinales en Noumea y la final en Quimper.

Michael Russell (01.05.78): El tenista de Michigan es otro de los veteranos que se resisten a dejar el tenis. A escasas tres semanas de cumplir los treinta y cinco años, el estadounidense se encuentra de forma holgada en el top100 de la ATP, ocupando el puesto número 73. Mucho ha llovido desde su aparición estelar en Roland Garrós 2001. En esa edición del evento parisino, sobre la arcilla de la Philippe Chatrier, enmudeció durante varias horas a todo el panorama tenístico. Un yankee que jugaba sorprendentemente bien sobre tierra batida llegó a dominar por dos sets a cero en octavos de final al mismísimo Gustavo Kuerten. Afortunadamente para el brasileño, logró sacar adelante ese partido y hacerse unos días después con su tercer y último entorchado en el Grand Slam francés. El resto de la carrera de Russell ha sido un continuo vaivén de idas y venidas, lesiones y resurrecciones, que le han hecho firmar una trayectoria bastante irregular. A pesar de ello fue capaz de acabar en el top100 en ese mágico 2001 y también en 2007, y desde hace cuatro temporadas finaliza ininterrumpidamente entre las cien mejores raquetas del mundo. En este inicio de curso destacan sus semifinales en Maui y los cuartos de final en todo un ATP 500 como es el de Memphis. Merecidos resultados para todo un gladiador de las pistas.

Michael Berrer (01.07.80): Tenis clásico. El zurdo germano es uno de los grandes perjudicados por la sucesiva ralentización que ha tenido lugar en las pistas desde hace más de veinte años. A sus casi dos metros y con un saque muy potente, el oriundo de Stuttgart practica un juego muy potente y agresivo que inevitablemente termina en la red con un golpe ganador. Otro jugador de maduración tardía, ingresó entre los cien mejores del ranking mundial por primera vez a los 27 años, llegando a ser el número 42 del mundo hace tres temporadas. Sus mejores resultados, han llegado, como no podía ser de otra manera, en superficies techadas. Bajo la pista dura indoor de Zagreb, logró disputar las finales de 2010 y 2011, cayendo en ambas ante los locales Marin Cilic e Ivan Dodig. También en el circuito Challenger sus mejores registros han llegado bajo bóveda. En su palmarés destacan los torneos de Helsinki, Wroclaw, Salzburgo, Bratislava o Heilbronn, todos eventos con una gran afluencia de jugadores situados dentro del top100. Precisamente en el último de ellos mantiene su particular idilio, habiendo ganado en la ciudad alemana hasta en tres ocasiones, la última hace solo un par de meses.



Bjorn Phau (04.10.79): El pequeño jugador alemán ha tenido que sobrevivir durante años en un circuito lleno de tenistas que le superaban en condiciones y altura. Con sus 175 centímetros de altura, siempre ha basado su juego en la rapidez de piernas y en la consistencia. Ha finalizado dentro del top100 del ranking mundial en los años 2005, 2006 y 2012. Otro especialista en volver a la élite tras malas rachas de resultados y lesiones, compite mayoritariamente en el circuito Challenger, donde acumula diecisiete finales y siete títulos. Hizo su debut en un Masters 1000 en el torneo de Stuttgart del año 2000, y trece años después ha conseguido su mejor resultado en un evento de esta categoría al alcanzar la tercera ronda de Indian Wells tras batir a Alejandro Falla y Jeremy Chardy en los dos primeros encuentros. Disfrutó de la mejor clasificación de su carrera deportiva en mayo de 2006, cuando se colocó en la posición número 59 de la ATP.

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