Ferrer suma su segundo título en Buenos Aires

El alicantino venció a Wawrinka en tres sets y se hizo con su vigésimo título ATP

David Ferrer vuelve a reinar en el ATP 250 de Buenos Aires. El tenista de Jávea sigue dominando a su antojo la gira latinoamericana de tierra batida donde ya suma cinco títulos, incluido el conseguido hoy en la capital argentina. Rápido de piernas, con una sólida derecha sobre la que construir los puntos y con la cabeza fría en los momentos calientes, supo desarbolar el juego de un Stanislas Wawrinka que acabó el partido sin poder ganar sus últimos tres servicios.

Se empiezan a acabar los calificativos a la hora de hablar de David Ferrer. El tenista español es todo un seguro de vida en la gira latinoamericana, y esta semana en Buenos Aires lo ha vuelto a demostrar con creces. El alicantino afrontaba este torneo con la ilusión de poder ganar su vigésimo título ATP y de paso el segundo de la temporada tras iniciar el curso ganando en Auckland por cuarta ocasión y desde luego no ha decepcionado. De regreso a las pistas tras un merecido descanso después de llegar a las semifinales en el Open de Australia, el pupilo de Javier Piles fue poco a poco encontrando las sensaciones necesarias en las primeras rondas antes de acometer su defensa por el título.

El segundo partido del torneo ante David Nalbandián fue sin duda la gran prueba de fuego para el número cuatro del mundo en este evento. El cordobés le endosó un 6-2 en el primer acto pero con el segundo set igualado, Ferrer sacó la garra y el coraje para igualar el marcador. En el tercer parcial, con el argentino desbordado física y psicológicamente, el primer preclasificado hizo valer su condición de máximo favorito para finiquitar el partido en blanco, sin dejar a su oponente hacer siquiera un juego.

Sus siguientes dos encuentros ante Fognini y Robredo fueron puro trámite. Ambos rivales son tenistas con mucha clase, pero sin armas para poder hacer daño a un David que tras el susto en la ronda precedente ya no quería sorpresas. Solo dejó escapar ocho juegos entre cuartos y semifinales pero en el partido por el título le esperaba un rival de mucha más enjundia, Stanislas Wawrinka, verdugo de Nicolás Almagro, que impidió la reedición de la final del pasado curso. El suizo es un artista que tiene por revés una especie de compás con el que traza direcciones perfectas que dejan al tenista al otro lado de la pista sin opción de réplica. Ni siquiera todo un muro como ‘Ferru’ puede llegar si el golpe de Stan es certero.

Así el tercer cabeza de serie se adelantó en el primer parcial tras romper en el cuarto juego, pero el español reaccionó rápido consiguiendo dos quiebres consecutivos para hacerse con la primera manga. En el segundo parcial la historia cambió, y aunque el de Jávea volvió a recuperar un break de desventaja, no pudo evitar la superioridad de Wawrinka que llevó el encuentro al tercer y definitivo acto, donde poco a poco y a pesar de adelantarse en el primer juego del set, acabó autoinmolándose ante un Ferrer que, convertido en una auténtica pared, sumaba el vigésimo título ATP de su carrera deportiva, el quinto cosechado en tierras latinoamericanas.

El póker de victorias en Acapulco, próximo objetivo

A pesar del éxito que supone triunfar por segundo año consecutivo en Buenos Aires, el español no tendrá tiempo para demasiadas celebraciones ya que la semana que viene disputará el ATP 500 de Acapulco, torneo que ha ganado en las últimas tres temporadas. Con quince victorias consecutivas en el torneo mexicano, a buen seguro querrá seguir sumando triunfos y conseguir así el póker de victorias en el Abierto Mexicano Telcel, que en esta edición contará por primera vez desde 2005 con la presencia de Rafael Nadal, campeón del evento en su última participación, que partirá como segundo preclasificado tras David Ferrer y con muchas ganas de hacerlo bien para recortar la desventaja que tiene en los rankings con respecto al alicantino.

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