Las grandes palizas del tenis

Aprovechando el doble 6-0 encajado por David Goffin ante Jarkko Nieminen repasamos las palizas más recordadas

El finlandés Jarkko Nieminen derrotó a la joven promesa belga David Goffin por 6-0, 6-0 en la primera ronda de Rotterdam, un resultado sorprendente por su contundencia. En Punto de Break, repasamos algunas de las más grandes palizas de la historia del tenis.

Es el belga David Goffin un tenista que no suele pasar desapercibido. De enorme talento, a sus 22 años puede presumir de ser la primera raqueta de su país y uno de los jóvenes de más proyección de todo el circuito habida cuenta que ya sabe lo que es pisar unos octavos de final de Roland Garros, e incluso, ganarle un set a Roger Federer.

Goffin ha perdido por un doble 6-0 ante Nieminen en Rotterdam.

Capaz de vencer a hombres ya consagrados como John Isner o Radek Stepanek, y de alcanzar la tercera ronda de Wimbledon, es también el belga un hombre que acostumbra a dejarse llevar en la más absoluta de las irregularidades no aprovechando al completo todo su potencial, lo que se traduce en caer en no pocas ocasiones a las primeras de cambio.

El último ejemplo ha sido en Rotterdam, donde en su estreno en el torneo holandés ha sucumbido contra el finlandés Jarkko Nieminen por un doble 6-0 en una hora justa de partido. Un resultado que no deja de sorprender por la contundencia con la que se ha producido y por la teórica igualdad que en estos dos tenistas se presupone, pues es el belga el número 49 del mundo y el finlandés el 56º.

Más aún cuando Goffin sólo ha había encajado cuatro “roscos” en su vida contando Futures y Challengers, por 33 que había sido capaz de endosar a sus rivales, tres de ellos con bicicleta incluida, a imagen y semejanza de lo ocurrido en Rotterdam.

No es normal ver este tipo de abultados marcadores en el circuito actual, pues normalmente para que se produzcan debe de haber un contrincante netamente superior a otro, y además, producirse una mezcla de día perfecto en uno y día horrible en otro.

Pese a lo dicho, sí examinamos la historia reciente del tenis desde su Era Open podemos comprobar como han habido algunos casos destacados de grandes tenistas que supieron lo que era ganar a un rival sin permitirle ceder un juego o al contrario.

Los casos más extraordinarios quizás los representen los Grand Slams y la Copa Davis, por aquello de jugarse los encuentros a cinco sets. La dificultad, aquí es evidentemente mayor, como señala el hecho de que sólo seis partidos hayan acabado disputando los menos juegos posibles. Entre los hombres que lo consiguieron, está Sergi Bruguera que batió en 1993 a Thierry Champion en Roland Garros, cuando el galo venía de haber estado tres años antes en los cuartos de final del torneo parisino, o los ex números 1, Stefan Edberg e Ivan Lendl.

Seis triple 6-0 en partidos a cinco sets

Primera ronda Roland Garros 1968- Nikola Spear a Daniel Contet

Segunda ronda Roland Garros 1987- Karel Novacek a Eduardo Bengoechea

Primera ronda Wimbledon 1987- Stefan Edberg a Stefan Eriksson

Primera ronda Open USA 1987- Ivan Lendl a Barry Moir

Segunda ronda Roland Garros 1993- Sergi Bruguera a Thierry Champion

Segunda ronda Copa Davis 2011- Andy Murray a Laurent Bram

* En 2005, el brasileño Ricardo Mello venció a David Josepa por el mismo tanteo en la Copa Davis, si bien el jugador de las Antillas Holandesas no era profesional.

También Andy Murray fue capaz de conseguir esa marca hace dos temporadas en la Copa Davis. De hecho, la competición de la Ensaladera y todos los Grand Slams tienen el privilegio de haber asistido en alguna ocasión en los últimos 26 años a un resultado así. La excepción, el Open de Australia, que, no obstante, ha visto en 2009 ganar a Roger Federer 6-3, 6-0, 6-0 a Juan Martín del Potro y triturar Lleyton Hewitt a Alex Corretja en el año 2000 por 6-0, 6-0 y 6-1, si bien luego el catalán se vengó del australiano ganándole las tres siguientes ocasiones.

Fuera de torneos a cinco sets, han sido numerosos los ejemplos de tenistas que han dejado sin anotar un juego a sus rivales. Entre los más recordados, las semifinales de la Copa Masters 2005, donde Roger Federer borró del mapa a Gastón Gaudio antes de perder la final con David Nalbandian.

También el ahora número 1 del mundo, Novak Djokovic, ha sido capaz de hacer esta proeza en Basilea 2009 ante el checo Jan Hernych, o el argentino Guillermo Cañas que derrotó en Roma 2005 a Juan Mónaco por el mismo marcador. Guillermo Vilas (ante Ilie Nastase), Ivan Lendl (ante Jimmy Connors), Sébastien Grosjean (Bruguera), David Ferrer (Goldstein), Andre Agassi (Woodforde), Guillermo Coria (Youznhy) o Greg Rusedski (al hoy capitán alemán de Copa Davis Carsten Arriens en tan sólo 29 minutos) son otros de los hombres que han imitado a lo conseguido por Nieminen, quien curiosamente en 2007 batió por el mismo tanteo a Korolev en Miami.

Como contrapartida, Christophe Rochus, últimamente en el primer plano de la actualidad por sus comentarios sobre dopaje, tiene el honor de haber recibido semejante marcador hasta en cuatro ocasiones.

Este mismo año 2013, sin ir más lejos, en categoría femenina (donde ha sido más común), Maria Sharapova ganó sus dos primeros partidos del Open de Australia sin ceder un sólo juego. Aunque eso sí, no pudo emular a Steffi Graf, que sigue poseyendo el registro de haber completado el partido más rápido de la historia reciente de una final de Grand Slam, cuando en 1988 se impuso a Natasha Zvereva por un doble 6-0 en apenas 32 minutos en la central de Roland Garros. Eso sí es correr, y dicho sea de paso, crear un problema para aquellos aficionados que acuden al estadio con ganas de ver tenis.

Comentarios recientes