Anastasia Pavlyuchenkova quiere romper

Sorprendente 2010, prometedor 2011, desastroso 2012 y un 2013 que arranca dirección al top10, ¿qué esperar de Anastasia?

Si les digo Анастасия Сергеевна Павлюченкова probablemente a ustedes esto les suene a ruso, sobre todo porque lo es, pero si hablo de Anastasia Pavlyuchenkova, el nombre ya les va sonando algo más. La gran tenista junior, de alto potencial ocupará hoy nuestras líneas tras su notable comienzo de año en Brisbane.

En 2010 y en 2011 demostró que estaba preparada para ser una de las líderes del futuro, coqueteando sin cumplir la veintena con el top15, alcanzó el #13, consiguiendo tres títulos WTA (dos en Monterrey y uno en Estambul), pero el año 2012 fue desastroso probablemente por el cambio que conllevó empezar a ser cabeza de serie, a que el resto de tenistas te conozcan y te observen y a tener una presión extra de la que hasta entonces siempre se había librado. Recién empezado el curso encajó cuatro torneos seguidos sin conocer la victoria. Ha deambulado, por momentos casi literalmente, por el circuito. Su tenis tan físico, tan potente, es como un auténtico león, pero claro, si le quitas los dientes apenas da miedo. Necesitaba consistencia pues su tenis ya es de por sí muy loco, pero no la tuvo; tranquilidad, y no la tuvo; los objetivos claros, y no los tuvo.

Esta temporada las cosas han cambiado, Anastasia que llevaba tiempo queriendo decir ‘hasta aquí’ y ponerse de nuevo en marcha, ha cogido con muchas ganas la oportunidad que le ha brindado la pretemporada y el recién comenzado 2013. Gran nivel el suyo en Brisbane haciendo final ante la todopoderosa Serena Williams y, de momento, vuelve a acomodarse en el top30, camino directo del top10. Tras una apasionante etapa de ascenso, tocó techo y empezó a caer, ahora de nuevo recupera el terreno perdido y lo hace ya mucho más madura a pesar de sus escasos 21 años. Por eso es un nombre a tener en cuenta, y de ahí su peligro, veterana casi con 21 años, sólo partidos como el de hoy ante Serena en Brisbane le ayudarán a crecer. “Cuando juego contra ti, siento como si no supiera jugar al tenis”, le dijo con una sonrisa en el rostro Pavlyu a Serena en la entrega de premios posterior, “sí sabes jugar al tenis, te lo aseguro, le pegas muy duro y tienes un gran futuro”, le contestaba entre sincera y gentil Serena. Probablemente las dos tengan razón. Anastasia aún no mira como una campeona, no siente como una campeona y no busca recursos como una campeona, pero puede hacerlo en el futuro.

La tenista rusa, tras brillar en Brisbane acudirá a Hobart, donde no se descarta su no participación final para ahorrarse el cansancio de un nuevo viaje y así poder acudir a Melbourne con la confianza y la forma al 100%. No obstante, en su planning sigue apareciendo un calendario exigente con Brisbane, Hobart, Open de Australia y GDF Open D’Suez en Paris, todo ello en apenas un mes largo para arrancar con ganas el 2013. La pérdida de sensaciones en 2012, parece que se va a recuperar a base de jugar y mucho.

Esta pretemporada ella misma lo decía ayer “no he cambiado nada de mi técnica, ha sido trabajo mental. Sí he entrenado todo un poquito para mejorar, pero nada en concreto”. Es lógico, lo único que precisa su tenis es de temple y de ordenar la balanza. Así como, por supuesto, planes B, pues cuando su esquema de juego no funciona no tiene salida ni escapatoria posible, no sabe jugar diferente y aunque eso a veces es una ayuda para tener claro qué hacer, en otras es una encerrona dentro de ti misma que impide luchar contra rivales que saben cómo jugarte. Sus golpes de fondo son poderosos tanto desde el drive como desde el revés, tiene un saque que le funciona muy bien gracias a la potencia, aunque su segundo es excesivamente pobre, y su volea cada vez es más natural. Como casi todas las tenistas de potencia le falta algo más de aguante en la defensa, un poco de toque con la pelota y calma, sabiendo manejar a su favor los ritmos del partido. Es ir demasiado lejos, pero si consiguiera eso entraría fuerte seguro al top10.

La joven rusa nacida en Samara, residente en Moscú, es entrenada hoy por el equipo de la Academia de París de Patrick Mouratoglou, compartiendo buena parte de su equipo con Serena Williams. Descendiente de grandes deportistas, desde pequeña ha logrado éxitos al alcance de pocas. Dos veces campeona junior del Open de Australia, una del US Open y nombrada mejor tenista junior del mundo en el año 2006, sustituyendo en tal honor a una desconocida Victoria Azarenka. Todo hace pensar que tras Sharapova es la rusa más preparada para romper de nuevo el top10 con una Petrova y una Kirilenko que parecen no dar más de sí. Anastasia es de futuro, y será el referente del tenis ruso los próximos años.

Hechas todas estas alabanzas, hay algo que se descuadra en Anastasia. Su cabeza, su falta de mentalidad ganadora en algunos momentos ha podido con ella en muchos partidos de los últimos meses y preocupa en su equipo. Esa autopresión que le hace esclavizarse de sí misma. De ese nubarrón parece que puede salir con ese gran nuevo año pero cuidado no vaya a ser una nueva subida de una loca montaña rusa. Necesita crecer compensada si quiere confirmarse en la élite mundial y aspirar a los grandes títulos. Es difícil el camino a recorrer hasta que podamos hablar de una consolidación por parte de Pavlyu habrá que esperar.

Doble campeona junior en Melbourne, gran forma presentada en Brisbane, su juego se acopla a la perfección a esta superficie, mucha ambición acumulada y una deuda por saldar en un torneo como el Open de Australia que se le ha venido resistiendo como profesional, son los alicientes e ingredientes para hacer esta gira oceánica el cóctel perfecto que dispare a Anastasia, pero claro al final todo pasa por su raqueta. Atención a la rusa, por tanto, que si entra (o mejor dicho sigue) en dinámica puede ser una de las sorpresas del primer Grand Slam del curso y por qué no también de la temporada.

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